10:11 GMT20 Septiembre 2020
En directo
    Mundo
    URL corto
    0 497
    Síguenos en

    Desde que Jacinda Ardern se convirtió en primera ministra de Nueva Zelanda en 2017, no ha parado de acaparar titulares. Ha demostrado su solvencia como líder ante masacres y el COVID-19. Fue la mujer más joven del mundo en gobernar un Estado y la primera mandataria en tomarse licencia por maternidad. Pero Ardern continúa sorprendiéndonos.

    Este 17 d agosto, la primera ministra neozelandesa anunció que las elecciones previstas para septiembre se pospondrán hasta el 17 de octubre. El 11 de agosto se constató un nuevo brote de COVID-19 tras más de 100 días sin casos en el país —hay 78 personas infectadas de un total de 1.631 casos acumulados y 22 muertes desde el 28 de febrero, cuando se identificó el primer caso—. 

    Nueva Zelanda fue el único país del mundo en lograr mantener el virus fuera de fronteras por más de tres meses, según la prensa internacional gracias a la firme decisión de Ardern de cerrar las fronteras y ordenar una cuarentena de cuatro semanas pese a que aún no se había registrado ninguna muerte por COVID-19.

    A mediados de abril la primera ministra anunció que tanto ella como su gabinete cobrarían 20% menos de sueldo durante seis meses, para mostrar "liderazgo y solidaridad" con los trabajadores en el frente de batalla y quienes perdieron sus ingresos durante la pandemia. Además, su Gobierno implementó un paquete de ayudas económicas para un millón y medio de los cinco millones de personas que habitan el país.

    ¿Jacindamanía?

    El COVID-19 no fue la primera oportunidad que Ardern tuvo de mostrar su solvencia como gobernante. En marzo de 2019 un pistolero de extrema derecha asesinó a 50 personas e hirió a otras tantas en dos mezquitas de Christchurch (costa este de la Isla Sur), en un claro ataque islamófobo. Ante la peor tragedia del país en la historia moderna, Ardern se erigió en ejemplo de firmeza y empatía. 

    Dio un mensaje compasivo e integrador que fue capaz de reconfortar y templar los ánimos de sus desnorteados y dolidos ciudadanos y deslumbrar a quienes miraban desde afuera: "ellos son nosotros", dijo con un hiyab en la cabeza. Su mensaje de inclusión llevó a que algunos calificaran a la política progresista como la anti-Trump, la versión opuesta al conservador presidente de Estados Unidos.

    Como si fuera poco, Ardern tomó acción legislativa y logró que el Parlamento prohibiera el uso de la mayoría de las armas automáticas y semiautomáticas. Seis meses después del tiroteo, la mandataria presentó un nuevo proyecto de ley para endurecer aún más la venta de armas que fue aprobado en junio de 2020.

    El tono de las palabras de Ardern ante la masacre en las mezquitas quizá no sorprendió a los habitantes de Nueva Zelanda. Según la Radio Nueva Zelanda, en 2018 la primera ministra viajó a Waitangi —tierra de los maoríes invadida y colonizada por los británicos en 1840—, y se expresó con la misma humildad: reconoció públicamente todas las desigualdades históricas que sufre esa comunidad y se comprometió a trabajar para erradicarlas. 

    ¿Quién es Jacinda Ardern?

    La primera ministra nació el 26 de julio de 1980 en Hamilton, la cuarta mayor ciudad de Nueva Zelanda. Hija de una empleada de un comedor social y un policía, fue criada bajo el mormonismo, pero en su temprana juventud se alejó de esa fe porque no comparte sus postulados homofóbicos. Hoy Ardern se describe a sí misma como defensora de los derechos LGTBI, feminista, socialdemócrata, progresista y republicana.

    Ardern comenzó a trazar su trayectoria en el ámbito político tras graduarse de la Universidad de Waikato en 2001, cuando comenzó a trabajar en la oficina de la primera ministra Helen Clark (1999-2008).

    Sin embargo, no fue hasta 2008 cuando Ardern empezó a ganar notoriedad. Ese año fue elegida por primera vez como parlamentaria y también como presidenta de la Unión Internacional de Juventudes Socialistas. En marzo de 2017 asumió como diputada para Mount Albert y desde agosto se convirtió en la lideresa del Partido Laborista, cuando Andrew Little renunció a su puesto después de un resultado de votación históricamente bajo. 

    Ardern quitó el polvo y revivió al partido, y dos meses después logró lo que no se había logrado en 12 años: contar más votos que el Partido Nacional, el rival tradicional del Partido Laborista. 

    El 26 de octubre de 2017 Ardern ganó las elecciones y se convirtió en la tercera primera ministra de Nueva Zelanda impulsada por una impresionante ola de simpatía que la prensa mundial llamó Jacindamania. Ardern tenía 37 años. En ese momento se convirtió en la mujer más joven del mundo en liderar un Estado. Tras la elección de Sanna Marin en diciembre de 2019, de 34 años, en Finlandia, ahora es la segunda líder femenina más joven.

    En junio de 2018 Ardern volvió a romper barreras sociales cuando se convirtió en la primera mandataria en tomarse licencia por maternidad tras dar a luz a su hija Neve Te Aroha. Ese mismo año Ardern se convirtió en la primera progenitora en llevar a su bebé a una reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas. 

    Por su liderazgo e impronta, Ardern ha sido comparada con el presidente francés Emmanuel Macron (2017 - actualidad) y el primer ministro canadiense Justin Trudeau (2015 - actualidad).

    Etiquetas:
    primer ministro, COVID-19, pandemia de coronavirus, coronavirus, Jacinda Ardern, Nueva Zelanda
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook