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    Brasil-China, un idilio comercial entre gigantes

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    Brasil y China son dos importantes socios comerciales que esta semana han consolidado su relación con la firma de varios acuerdos aspirando a aumentar las transacciones entre ambos países.

    Brasil y China, las mayores economías de América Latina y Asia, son desde 2009 dos importantes socios comerciales que esta semana han consolidado su relación con la firma de varios acuerdos aspirando a aumentar las transacciones entre ambos países que en 2013 fueron de 90.000 millones de dólares.

    Los acuerdos firmados por los máximos mandatarios de ambos países, Dilma Rousseff y Xi Jinping, incrementarán el comercio entre China y Brasil en materias como energía o aviación civil.

    El encuentro también sirvió para que las dos administraciones desbloquearan el embargo que China mantenía sobre la carne procedente de Brasil, lo que según la administración del país suramericano, podría multiplicar los ingresos por la venta de este producto que en 2012 fueron de 38 millones de dólares y en 2015 podrían ser de unos 1.200 millones.

    El peso de la agricultura brasileña en el comercio mutuo se extiende más allá de la venta de carne, y es que en el primer semestre de 2014 China se mantuvo como el primer socio comercial de Brasil gracias a la importación de soja.

    El país suramericano prevé producir este año 88,4 millones de toneladas de soja, un 8,3 % más que en 2013. Del total de la producción entre enero y abril, los chinos compraron algo más de una quinta parte, lo que supuso 6.700 millones de dólares para las arcas del país suramericano, un 41 % más que el año pasado.

    En opinión del analista económico español asentado en Brasil, José Antonio Bautista García, "Brasil y China son novios comerciales, viven los primeros días con intensidad y sacan partido a los rubros complementarios de sus economías".

    Afirmó también que la relación comercial entre el gigante asiático y Brasil es claramente favorecedora para China, quien vende productos manufacturados y obtiene materia prima y semielaborados.

    A su juicio este tipo de relación comercial no "genera una relación de desigualdad y casi de neocolonialismo" como denuncian desde algunos sectores de Brasil.

    El analista español al mismo tiempo cree que los problemas pueden aumentar porque "la industria brasileña y la china compiten en muchas áreas, por lo que las economías de estos dos países no se complementan de forma ideal".

    Y es que, Brasil vende, esencialmente, productos básicos y semielaborados a China, mientras compra del país asiático productos manufacturados como compuestos orgánicos e inorgánicos, transmisores y receptores o motores.

    Conforme el flujo comercial se incrementa con China, las exportaciones brasileñas hacia Estados Unidos han disminuido drásticamente y, solo en 2013 -el último año con el balance cerrado- cayeron un 8,2 %.

    La factura brasileña a Estados Unidos permitió a los suramericanos ingresar 24.000 millones de dólares, 2.000 menos que el año anterior.

    El flujo comercial con el vecino del Norte puede reducirse aún más debido a los acuerdos firmados durante la reunión bilateral mantenida por Brasil y Rusia durante la última semana y en la cual los dirigentes de ambos países acordaron duplicar el flujo comercial.

    El comercio entre Brasil y Rusia generó unos 5.560 millones de dólares, una suma que podría elevarse hasta los 10.000 millones en un futuro cercano.

    En opinión de Bautista "el crecimiento económico de China y, en menor medida, de Rusia permitió que su demanda de productos brasileños aumentara, así como su capacidad para 'competir' con los poderosos compradores estadounidenses".

    Además afirmó que "la economía de EEUU no pasa por su mejor momento, lo que podría agravar esa supuesta caída de las exportaciones".

    Bautista también considera que "Brasil sigue necesitando la tecnología, know-how e incluso la inversión y financiamiento de su gran vecino norteamericano".

    "Se están tirando más cohetes de los que la fiesta merece", concluyó el analista.

     

     

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