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    Un químico saudí es el nuevo rostro del terrorismo internacional

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    El químico saudí Ibrahim Hassan al-Asiri se ha convertido en el nuevo rostro del terrorismo internacional.

    El químico saudí Ibrahim Hassan al-Asiri se ha convertido en el nuevo rostro del terrorismo internacional.

    Los servicios de inteligencia norteamericanos y birtánicos le consideran como el principal responsable de numerosos intentos de fabricar explosivos “invisibles” en los controles de los aeropuertos.

    Al-Asiri está detrás de la máxima alerta decretada desde el jueves en los aeropuertos europeos, ante la sospecha de que podría haber fabricado un dispositivo no metálico, capaz de ser incluso implantado quirúrgicamente en el cuerpo de un potencial terrorista suicida.

    El dispositivo en cuestión es “diferente y mucho más perturbador” que todos los intentos de atentados en aviones en el pasado, según revelaron fuentes cercanas al Ministerio de Defensa norteamericano a la cadena norteamericana ABC.

    La alerta partió precisamente de los servicios de inteligencia estadounidenses y afecta especialmente a los aeropuertos británicos, ante el temor que alguno de los más de 450 “yihadistas” del Reino Unido alistados por el grupo terrorista ISIS (Estado islámico de Irak y el Levante) pudiera ser usado como “hombre bomba”.

    Ibrahim Hassan al-Asiri lleva cinco años en la lista de los terroristas más buscados. Se desconoce su paradero y no hay evidencia que pueda estar en Siria e Irak. Los servicios de inteligencia sospechan sin embargo que gente entrenada por él ha podido viajar a la zona de conflicto con alguno de sus “ingenios”.

    En diciembre del 2009, Al-Asiri intentó sin éxito fabricar un explosivo no metálico escondido en la ropa interior de un ciudadano nigeriano que viajaba en un vuelo desde Europa con destino a Detroit. Los artificieros británicos dieron también la voz de alerta en 2010 por un novedoso explosivo que viajaba en el cartucho de una impresora enviada por correo y que tampoco llegó a explotar.

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