16:09 GMT +326 Septiembre 2018
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    Vladímir Putin, presidente de Rusia, baila con Karin Kneissl, ministra de Exteriores de Austria (archivo)

    El ritmo de la diplomacia: cuando los políticos defienden su país en la pista de baile (vídeos)

    © REUTERS / Roland Schlager
    Increíble pero cierto
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    Los recientes bailes de la primera ministra británica, Theresa May, durante su visita a África hicieron a muchos olvidarse por un tiempo del Brexit. El baile de Vladímir Putin en la boda de la ministra de Exteriores austriaca pareció haber acercado a ambos países un poco más. Pero estos son solo ejemplos de una larga lista de políticos bailarines.

    La diplomacia no es solo presentar notas políticas, asistir a foros y hacer declaraciones ante la ONU. A veces, para obtener ventajas geopolíticas para el país, sus líderes y representantes deben saber dejarse llevar por el ritmo de la música. Pero no todos tienen el mismo don.

    Unos mejor, otros no tanto, Sputnik te acerca siete casos en los que los políticos llegaron a los titulares por sus movimientos de baile.

    1. La danza africana de Theresa May

    Durante su gira por el continente africano, la primera ministra británica, Theresa May, sorprendió a todos en dos momentos. La primera vez May se lució durante su visita a una escuela en Sudáfrica, donde recibió la nota más alta en torpeza y la más baja en danza. Al menos así podrían resumirse los comentarios en las redes sociales.

    Justo unos días después, cuando May visitó Kenia, la política se reunió con un grupo de jóvenes exploradores e intentó dar lo mejor de sí. El resultado fue un poco mejor, aunque esta vez se ganó además la atención de los medios de comunicación.

    2. Obama lo hizo mejor

    Pero Theresa May no fue la primera en bailar en Kenia. El entonces presidente de EEUU, Barack Obama, fue un poco más relajado y natural cuando llegó a la pista de baile en 2015.

    En 2018, el ahora expresidente volvió a visitar el país de sus ancestros para, una vez más, mostrar lo bien que domina el ritmo de los tambores.

    3. Trudeau olvida que es canadiense

    Quien sí parece manejar bien los bailes exóticos es el primer ministro canadiense, Justin Trudeau. En su gira por la India, Trudeau sorprendió a todos por su espontánea decisión de intentar danzar como los lugareños.

    Para el primer ministro de Canadá, su salida a la pista, aparentemente, no era nada nuevo. En otro vídeo que data de 2015, se le ve bailando enérgicamente durante una reunión de la Asociación Indo-Canadiense de Montreal.

    4. Trump y el baile de guerra tribal

    La primera visita al extranjero que el actual presidente estadounidense realizó fue nada más y nada menos que a Arabia Saudí. Pero detrás de la polémica por el pelo desvelado de su mujer o los millonarios contratos armamentistas, quedó el baile de bienvenida en que tuvo que participar como invitado de honor de la familia real. Esta tradición proviene de antiguas costumbres tribales de guerra.

    5. La 'Kalinka Malinka' de Zajárova

    A pesar del simbolismo del baile del presidente ruso, Vladímir Putin, con la ministra de Exteriores austriaca, Karin Kneissl, la bailarina número uno de la política rusa sigue siendo María Zajárova.

    La portavoz de la diplomacia rusa a menudo se deja llevar por la música, pero su momento de máxima gloria lo tuvo en Sochi, donde en 2016 se celebró la cumbre Rusia-ASEAN. Zajárova lanzó en broma que bailaría el tradicional baile ruso 'kalinka' y tuvo que cumplir con su palabra cuando los periodistas que cubrían el evento diplomático se lo recordaron.

    6. Reggae al estilo japonés

    Cuando en 2015 el primer ministro japonés, Shinzo Abe, inició su gira por América Latina nunca imaginó que lo más recordado de su visita a Jamaica sería su baile de reggae. El mandatario fue invitado por su homóloga Portia Simpson-Miller, quien aparentemente fue bastante cordial con su huésped asiático y repitió sus simples pasos en la pista.

    7. La salsa de Maduro

    Quien de seguro se llevaría el primer premio en un campeonato de bailes entre los políticos mundiales, sería, sin duda, un latinoamericano. El presidente Nicolás Maduro ha demostrado en múltiples ocasiones ser un excelente bailarín, lo que, sin embargo, no parece haberle ayudado mucho en su política exterior.

    Así que, la próxima vez que piense que la diplomacia no es nada más que aburridas reuniones y acuerdos polémicos, recuerde que todos tenemos un lado humano, incluso si resulta un poco torpe y vergonzoso.

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    diplomacia, bailes, Justin Trudeau, Donald Trump, María Zajárova, Shinzo Abe, Nicolás Maduro, Theresa May, Barack Obama