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    Pelota de fútbol

    Las antiguas civilizaciones también se apasionaban por el fútbol (fotos)

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    Vicky Peláez
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    Todo el mundo debe estar preguntándose en estos días dónde y cuándo surgió esta magia llamada fútbol, que tiene la capacidad de despertar tan grandes pasiones y disputas en casi la mitad de la población mundial.

    El fútbol no es un juego, es magia (David Beckham, exfutbolista inglés)

    Además, este deporte juega un gran papel en la vida de sus aficionados, simpatizantes, hinchas, comunidades e incluso naciones. Al parecer es una reacción espontánea que el humano corra tras una bola, pues hay antiguos vestigios de chinos, egipcios, mayas, incas, griegos y otras culturas jugando a algo parecido a lo que hoy se conoce como 'deporte rey'.

    Según la FIFA, hay actualmente unos 265 millones de jugadores y a tal dimensión ha llegado el fútbol que adquirió incluso poder geopolítico, con capacidad de intervenir en temas de paz y guerra. Por ejemplo, un partido entre Honduras y El Salvador en 1969, previo al Mundial de México 70, ocasionó la 'Guerra de las 100 Horas' entre ambos países.

    Este deporte hizo también aumentar las tensiones en la República Federal de Yugoslavia, en vísperas de la intervención militar estadounidense y de sus aliados de la OTAN, cuando un encuentro entre el Estrella Roja de Belgrado (serbios) y el Dinamo de Zagreb (croatas) acabó en tumultos en marzo de 1990.

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    Sin embargo, hubo casos como el que aconteció en 2005 en plena primera guerra civil en Costa de Marfil, cuando el fútbol jugó un papel histórico como pacificador del país, que estaba sufriendo cinco años de una cruenta guerra civil.

    El conflicto étnico se detuvo en 2005, después de que la selección nacional de fútbol de Costa de Marfil se clasificara por primera vez para el Mundial de Alemania 2006 al ganar a Sudán por 3-1. Después de aquel encuentro, el delantero estrella costamarfileño, Didier Droga, se arrodilló ante las cámaras de TV rodeado por todos los jugadores étnicamente diversos de la selección y lanzó un mensaje de paz a su país.

    En su alocución, Droga clamó: "Ciudadanos de Costa de Marfil, del norte, sur, este y oeste, les pedimos de rodillas que se perdonen los unos a los otros. Perdonen. Un gran país como el nuestro no puede rendirse ante el caos. Dejen sus armas y organicen unas elecciones libres". El mensaje de Droga caló hondo y una semana después de aquel gesto, los dos bandos acordaron un cese al fuego. (Libertad Digital, 7 de abril, 2014).

    Así es el poder del fútbol, un juego de patear un balón tan popular desde tiempos inmemoriales. Según la FIFA, la forma más antigua del juego consistente en patear una pelota y del que se tiene evidencias científicas se remonta a la China dominada por la dinastía Han, entre los años 206 a.C. y 220 d.C.

    El juego 'Cuju' formaba parte de los ejercicios militares y consistía en una bola de cuero rellena de plumas y pelos que tenía que ser lanzada a una pequeña red, colocada entre varias varas de bambú separadas por una apertura de unos 30 centímetros. Los jugadores que corrían a la meta debían esquivar los ataques de sus rivales, jugando con pies, pecho, espalda y hombros sin usar las manos.

    La imagen del emperador chino Song Taizu jugando Cuju
    La imagen del emperador chino Song Taizu jugando Cuju

    Sin embargo, las excavaciones arqueológicas en Egipto dieron evidencias de que los antiguos egipcios practicaban desde hace más de 5.000 años juegos de pelota representados en las tumbas de Saqqara.

    En un dibujo se ve a grupos de jóvenes que dan patadas a un balón. También durante las excavaciones se han encontrado muchas pelotas hechas a base de fibra de palma o de paja y cubiertas por cuero o tela. Posteriormente, los griegos tuvieron un juego de pelota llamado 'Phaininda', que los romanos convirtieron en 'Harpastum' —que involucraba velocidad, agilidad y esfuerzo físico—. Este deporte fue descrito por el poeta ateniense Antífanes (408 a.C.-334 a.C.) de esta manera: "Agarró la pelota y se la pasó a su compañero mientras esquivaba al otro. A otro compañero lo puso a sus pies". La meta era enviar al balón al campo del oponente.

    El juego de pelota en la Mesoamérica Prehispánica tenía características de una ceremonia religiosa que terminaba con el sacrificio del equipo ganador, pues en esa cultura se consideraba la muerte como un paso a un mundo maravilloso. Sin embargo, hay otras teorías que indican que al capitán del equipo perdedor le cortaban la cabeza.

    Pero hay evidencias de que también se jugaba por diversión y participaban hombres, mujeres y niños. El campo más antiguo del Juego de Pelota Maya que se ha descubierto fue construido en el 1400 a.C. en la región de Soconusco (Chiapas). El juego era llamado en idioma Maya 'Pitz' y a la acción de jugarlo la denominaban 'Tipitziil'.

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    El Gran Juego de pelota en Chichén Itzá, México

    En esta modalidad participaban dos equipos que usaban una pelota de 22 y 25 centímetros de diámetro de hule crudo 'Kik', que pesaba entre 1,3 y 2,7 kilos. Cada equipo estaba formado por entre dos y cinco jugadores que tenían que hacer pasar la pelota por un aro bastante pequeño. Los aztecas que llegaron al poder después de la casi desaparición de la civilización maya practicaban un juego de pelota llamado 'Tlachtli', parecido al 'Pitz' maya, donde participaban dos equipos de siete jugadores que se enfrentaban haciendo pases con el balón, tocándolo con la cadera o antebrazo. Los goles se obtenían cuando la pelota era golpeada con una parte no autorizada del cuerpo o cuando se perdía. Meter un gol a través de un aro era algo excepcional.

    En otra parte de América Latina, en los Andes, el juego de la pelota, llamado 'Chiuko' se practicaba desde los tiempos preincaicos. En el Imperio Incaico también sus habitantes practicaban el 'Gayado Q'asuy', donde participaban dos equipos empujando con palos de madera una pelota del mismo material que pesaba unos cuatro kilos.

    Hasta hoy día, los vecinos del distrito de Coya, provincia de Calca (Cusco), mantienen esta tradición organizando cada año un partido de 'Guayado', que consiste ahora en empujar la pelota de madera hacia el extremo de la calle para obtener los puntos.

    Algunos cronistas hablan de que Manco Inca, el último gobernante quechua, fue muerto tras haberle ganado una partida de 'Chiuko' a su custodio español, aunque otros dicen que fue una especie de juego de ajedrez que produjo la furia del invasor.

    Lo interesante de la época incaica fue que la mujer participaba en todos los estamentos de la sociedad, incluyendo el juego de pelota. En general, las crónicas hablan de estas mujeres guerreras, hábiles estrategas y de una fuerza hercúlea. Mama Huaco, por ejemplo, vestía cueros y metal, llevando en la cintura una honda con la cual, al lanzar una piedra al punto exacto y con la fuerza adecuada, producía aluviones.

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    Con el paso del tiempo, el 'Guayado' cedió lugar en popularidad al fútbol, al que juegan activamente también las mujeres en lo alto de los Andes. Así se las puede ver en la zona del altiplano en Puno o en los valles del Cusco, donde protagonizan interesantes partidos que harían temblar de envidia a las ligas femeninas de fútbol en Estados Unidos, potencia mundial en el fútbol femenino.

    Calzando 'ojotas' —una especie de sandalias— hacen los 'túneles' y las 'bailaditas', 'cabezazos', 'pasaditas'', saques de puerta de arco con el pie con una velocidad y perfección sin tener un adiestramiento profesional.

    Y esto sucede no solamente en Perú sino en casi la mitad del globo terrestre, donde la magia del fútbol ha logrado atrapar en sus redes a más de 3.400 millones de habitantes. En el actual mundo globalizado, los amos del mundo han intentado desde hace mucho tiempo politizar este deporte y usarlo con los fines ideológicos para tratar de mantener la hegemonía occidental, que se muestra cada vez más resquebrajada.

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    En su lucha por doblegar el surgimiento de una Rusia nueva, fuerte y soberana, han tratado de sabotear el Mundial de Fútbol de Rusia 2018 sin lograr su propósito, usando una despiadada y cínica guerra mediática, política y económica. Fracasaron rotundamente porque en la época de internet es difícil de ocultar la verdad y engañar la gente.

    Según informó la FIFA, antes de empezar la tercera y última parte de la venta de tickets que arrancó el pasado 18 de abril, se ha vendido 1,7 millones de entradas para Rusia 2018 y se espera que antes de la inauguración de este evento, el número total de tickets vendidos supere los dos millones. Los rusos compraron para aquella fecha 216.000 entradas; los siguieron los hinchas colombianos, con 33.048; los brasileños, con 24.656 boletos; y los peruanos adquirieron 21.946.

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    Esto significa que el amor a este deporte se impuso a la voluntad política de los detractores de Rusia 2018. Decía el jugador y director técnico argentino, Ángel Amadeo Labruna (1918-1983), que el fútbol no solo era mágico, sino "el juego más difícil del mundo, porque se hace con los pies obedeciendo la cabeza… y miren la distancia que hay". Parece que estos dos millones de hinchas de todo nuestro planeta también obedecieron a la lógica de su cabeza y al llamado de fútbol en su corazón desechando toda la propaganda antirrusa y los intentos de sabotear el evento. Así el fútbol logró imponerse a la política.


    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

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    Etiquetas:
    mayas, incas, historia, deporte, fútbol
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