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    Alemania elegirá a su futuro canciller, y amplios sectores de la población no participarán en ello. Los delegados estarán al frente. El corresponsal de Sputnik Vladímir Kornilov explica la situación en el país, en el que podría llegar al poder Friedrich Merz, el 'Donald Trump alemán', tras el fracaso de la operación de Merkel 'Sucesor'.

    La elección del nuevo jefe de la gobernante Unión Demócrata Cristiana (CDU) será un mero procedimiento burocrático y en el cual participarán 1001 delegados. Por primera vez el congreso de este partido se celebrará en formato virtual. Se espera que, después de dos días de votación electrónica, sea elegido un nuevo líder que, para finales del año 2021, debe tomar las riendas del país tras la salida de Angela Merkel. A menos que la canciller alemana cambie la idea de abandonar su cargo en el último momento, destaca Vladímir Kornilov.

    El futuro canciller recibirá por lo menos un mandato representativo, si bien el procedimiento no parece ser tan democrático, explica el columnista. Dado que, desde un punto de vista técnico, ahora Alemania está gobernada por una persona no elegida, ya que durante muchos años Merkel ha sido canciller como líder de la CDU. Desde diciembre de 2018, al renunciar a su cargo como jefa del partido, en realidad no tiene mandato del pueblo, enfatiza. 

    Sin embargo, los alemanes están satisfechos con esta situación, según las encuestas, ya que en un momento tan complicado el que vive el mundo debido a la pandemia del coronavirus, entre otras cosas, la gente no quiere un cambio drástico en el poder, destaca Kornilov. Es probable que en las elecciones parlamentarias de septiembre gane la CDU, opina. Por lo tanto, Merkel podría seguir gobernando el país si no quisiera dar un paso al lado.

    El Donald Trump alemán, Friedrich Merz, va bien en las encuestas

    El partido gobernante no puede encontrar un sustituto de Merkel. El intento de la canciller de llevar a cabo la operación Sucesor no llegó a buen puerto. Su  favorita, Annegret Kramp-Karrenbauer, quien desde el año 2020 dirige la CDU, ha demostrado ser claramente incapaz de manejar el partido. Pero tres candidatos que aspiran a este puesto plantean muchas preguntas y dividen a la sociedad, así como las filas de la unión gobernante, afirma el corresponsal. 

    Además, por primera vez en muchos años, la actual canciller fue superada en popularidad por otro político alemán: el ministro de Salud, Jens Spahn. Pero su popularidad es alemana y no partidista, y se basa en general en el apoyo de las mujeres. En el electorado nuclear de la CDU la candidatura de Spahn, abiertamente gay y casado, podría causar irritación, opina Kornilov.

    Por lo tanto, el titular de Salud actualmente juega un segundo papel y  decide apoyar al principal candidato del grupo dominante: el ministro presidente de Renania del Norte-Westfalia, Armin Laschet. Ambos políticos presentaron su programa electoral, que muchos  alemanes ven como una plataforma del partido para las próximas elecciones federales. En caso de la victoria de Laschet, Spahn asumirá posiciones de liderazgo tanto en la CDU (como vicepresidente), como en el futuro Gobierno del nuevo canciller.

    Pero dentro del partido el jefe de Renania del Norte-Westfalia no es tan popular, señala el corresponsal. Y es que este funcionario carente de carisma, que ha estado a la sombra de Merkel durante muchos años, ya tiene una edad avanzada (en febrero cumplirá 60 años). 

    Laschet pierde en las encuestas frente a otros dos candidatos: Norbert Röttgen, de 55 años, exministro federal de Medio Ambiente, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear, que lleva siete años al frente del Comité de Política Exterior del Parlamento Federal (Bundestag), y Friedrich Merz, de 65 años, rival de Merkel, a quien llaman el Donald Trump alemán por su dura retórica, que podría gustar también a los simpatizantes del partido de extrema derecha Alternativa para Alemania. Según las últimas encuestas, Röttgen y Merz gozan de un 32% y un 29% de apoyo, respectivamente, y Laschet solo de un 12%.

    Los partidarios más liberales del partido gobernante esperan que en el último momento, antes del congreso, Laschet y Spahn intercambien lugares en la lucha por los puestos de presidente y vicepresidente, explica Kornilov. Incluso se está discutiendo una opción poco convencional para Alemania, según la cual Laschet podría convertirse en el jefe del partido, pero el político más popular en el país, Jens Spahn, se presentaría como candidato a ser canciller para finales del 2021. 

    A su vez, los partidarios de la Unión Social Cristiana (socio bávaro de la CDU) suponen que tras las elecciones federales su protegido Markus Söder, el actual ministro presidente de Baviera, también podría aspirar al puesto de canciller. La encuesta correspondiente realizada por el canal de televisión ZDF reveló que el 58% de los alemanes admiten esta candidatura como canciller. 

    Al mismo tiempo, los votantes conservadores de la CDU prefieren más a Merz, cuyas perspectivas de victoria le preocupan mucho al entorno más cercano de Merkel, asegura el periodista. 

    Sin embargo, las encuestas realizadas entre los alemanes e incluso las preferencias internas del partido no desempeñan un papel decisivo en la votación, que estará controlada por los funcionarios de la CDU. Los procedimientos democráticos y la voluntad de los votantes en este caso pasan a un segundo plano, cree Kornilov.

    Etiquetas:
    Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU), elecciones, canciller, Angela Merkel, Alemania
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