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    ROMA (Sputnik) — El tema del sexismo y de la violencia contra las mujeres atrae cada vez más atención en Italia, donde el feminicidio deja decenas de víctimas al año, mientras miles de mujeres sufren de actos de violencia.

    Esta mañana los medios italianos informaron de un feminicidio ocurrido en la localidad de Roveredo in Piano, en la región nororiental de Friul-Venecia Julia. El asesino, un hombre de 34 años, se presentó en la comisaría con manchas de sangre en las manos.

    Según el diario La Repubblica, la abogada Rossana Rovere, que el hombre eligió, se negó a defenderlo.

    "No puedo asumir el cargo de defender a este hombre, después de haber dedicado toda mi vida a promover la tutela de los derechos de mujeres", declaró.

    Asesinatos de mujeres en Italia: decenas cada año

    Desafortunadamente, no es un episodio aislado. Este 25 de noviembre otras dos mujeres perdieron la vida a manos de sus parejas, mientras entre enero y octubre de 2020 en Italia se registraron 91 feminicidios.

    Según las estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (Istat), en 2019 en Italia fueron ultimadas 111 mujeres. Entre ellas, 98 cayeron víctimas de una persona que conocían y en la mitad de los casos el asesino fue el marido o el novio actual.

    La situación en Italia parece menos preocupante respecto al resto de la UE: en 2018 en el país mediterráneo se registraron 4,3 feminicidios por cada millón de habitantes, mientras la media europea fue de 7 y países como Lituania o Letonia llegaron a 35,7 y 41,2 asesinatos respectivamente. Sin embargo, el problema justamente sigue causando mucha preocupación. Además, es la punta de un mal que persiste en la sociedad italiana, igual que en el resto del mundo: la violencia contra las mujeres.

    Violencia contra las mujeres antes y durante la pandemia

    El 25 de noviembre Italia celebró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, instaurado por la ONU en 1999. Los datos recogidos por el Istat indican que en el país alpino el 31,5% del total de las mujeres entre 16 y 70 años sufrió alguna forma de violencia en su vida.

    Para el 20,2% se trató de violencia física, mientras el 21% tuvo que enfrentarse con episodios de violencia sexual. Más de un millón de mujeres, o el 5,4%, fueron violentadas o corrieron el riesgo de serlo. Lo más aterrador es que en su mayoría los actos de violencia se cometen por personas que las mujeres conocen bien, ya sean parejas, parientes o amigos.

    Sin embargo, la mitad de las mujeres que habían dejado a sus parejas, después de sufrir una o varias agresiones, más tarde volvieron a convivir con ellos, ya sea porque el hombre prometió que iba a cambiar, porque querían darle una segunda oportunidad o porque creían que la separación dañaría a los hijos.

    El confinamiento, impuesto para frenar la pandemia del COVID-19 en primavera, no hizo más que agravar la situación, al obligar a la gente a pasar casi dos meses en espacios cerrados. Entre marzo y junio de 2020 el centro contra la violencia de género recibió 15.280 llamadas, un 120% más respecto al mismo periodo del año anterior.

    Del castigo a la prevención

    El Estado italiano combate contra la violencia doméstica, introduciendo nuevas leyes. En 2019 el Parlamento aprobó el así llamado Código Rojo, que recrudece las penas por maltratos y extiende el período durante el cual las víctimas pueden denunciar la violencia sufrida. Sin embargo, se trata de medidas de castigo y no prevención.

    La violencia de género es un problema complejo, cuya erradicación requiere acciones en varios niveles, empezando por la representación de la mujer en los medios y la cultura popular.

    Esta semana causó mucha polémica en Italia un episodio de un programa del canal televisivo Rai 2, en el que se daban consejos de cómo hacer compras en el supermercado de manera sensual. La bailarina y profesora del baile del caño Emily Angelillo, vestida con una minifalda de piel y llevando tacones de 12, explicó cómo empujar el carrito y coger los productos de los estantes más altos para atraer la atención del sexo opuesto.

    Horas después en las redes sociales pululaban de mensajes que denunciaban la objetivación del cuerpo femenino y la falta de respeto hacia las mujeres. El programa fue suspendido y el canal presentó sus excusas a los espectadores por haber mandado imágenes sexistas.

    Por cuanto sea desagradable para Rai 2 y sus empleados, la indignación que surgió tras la transmisión es un buen indicio de que la sociedad italiana es cada vez menos tolerante hacia el sexismo. Cabe esperar que la aversión social hacia episodios similares ayude a erradicar la desigualdad de género y la objetivación de la mujer y contribuya a imponer una nueva ética en el marco de la cual la violencia de género se hará inaceptable.

    Etiquetas:
    violencia de género, Italia
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