En directo
    Europa
    URL corto
    Protestas en Bielorrusia tras las elecciones (165)
    41396
    Síguenos en

    MINSK (Sputnik) — El presidente de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, ordenó al Ministerio del Interior impedir que en el país se produzcan disturbios, especialmente en la capital.

    "No debe haber más disturbios en Minsk. La gente está cansada, la gente demanda la paz y la calma", dijo el mandatario citado por la agencia de noticias estatal Belta.

    Además, Lukashenko ordenó al Comité de Seguridad Estatal (KDB, por sus siglas en bielorruso) localizar y prevenir los intentos de organizar disturbios en las calles del país, así como ubicar las fuentes de financiación es estos disturbios.

    "Ordeno al Comité Estatal de Fronteras (...) fortalecer la protección de las fronteras estatales a lo largo de todo el perímetro para evitar que paramilitares, armas, municiones y dinero extranjero entren en Bielorrusia para financiar los disturbios", expresó el presidente.

    Afirmó que hay evidencias de que "este dinero llega" a territorio bielorruso, para, entre otras cosas, pagar a ciertos participantes de los enfrentamientos.

    Tropas de la OTAN cerca de las fronteras

    Asimismo, ordenó al Ministerio de Defensa seguir los desplazamientos de las tropas de la OTAN cerca de las fronteras de Bielorrusia y responder ante maniobras de las fuerzas de la Alianza Atlántica.

    "El Ministerio de Defensa debe prestar una atención especial al desplazamiento de las tropas de la OTAN a los territorios de Polonia y Lituania. Debemos seguir las direcciones de sus movimientos y sus planes", dijo al término de una reunión del Consejo de Seguridad del país.

    El mandatario agregó que "hay que tomar medidas y no cortarnos a la hora de desplegar nuestras fuerzas armadas y equipos" frente a los desplazamientos de la Alianza.

    El presidente bielorruso apuntó en particular a la zona de Grodno (oeste del país), ante un "gran empeño por desestabilizar la situación allí incluso aún más que en Minsk".

    Además, declaró que las autoridades de los países occidentales responderán por las posibles consecuencias de su actividad militar cerca de las fronteras bielorrusas.

    "Realizar ejercicios ahora es contraproducente, lo deben entender y responderán si algo sucede", dijo el mandatario.

    Lukashenko ordenó al Ministerio de Asuntos Exteriores informar a los socios occidentales, incluidos la canciller federal alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, sobre la situación en Bielorrusia y advertir sobre la responsabilidad de los disturbios.

    "Hay que informarlos de lo que está sucediendo en Bielorrusia (...) para que conozcan el punto de vista oficial, y advertirlos sobre la responsabilidad de incitar los disturbios. Financiar los disturbios significa incitarlos, y hoy vemos que este financiamiento continúa", dijo.

    Hostilidades entre los bielorrusos y el pueblo ruso

    Lukashenko instó a evitar un choque entre los bielorrusos y el fraternal pueblo ruso, informó Belta.

    Denunció que la oposición, a la que calificó de "centenar negro", empuja al país "a un conflicto con un pueblo históricamente fraternal para nosotros: los rusos".

    "No se le puede permitir", acotó.

    Lukashenko llamó a los medios de comunicación a "explicar, contar, advertir a la población" que los programas de la oposición son "el camino hacia el abismo, hacia la destrucción de Bielorrusia como Estado soberano e independiente".

    El 9 de agosto en Bielorrusia estallaron protestas masivas, tras la publicación de los primeros resultados de los comicios presidenciales que daban como ganador por amplia mayoría al actual mandatario.

    Según el escrutinio oficial, Lukashenko recibió el 80,1% de los votos, su rival principal, la opositora Svetlana Tijanóvskaya obtuvo el 10,1% de los apoyos, y los otros tres candidatos reunieron juntos poco más del 4%.

    La investidura de Alexandr Lukashenko para un sexto mandato debe celebrarse dentro de dos meses a partir del día de las elecciones, es decir antes del 9 de octubre, declaró a Sputnik la Comisión Electoral Central (CEC) de la república.

    "Según la legislación vigente de Bielorrusia, la toma de posesión debe tener lugar dentro de los dos meses siguientes a la fecha de las elecciones presidenciales, la fecha exacta aún no se ha determinado", dijo un empleado de la CEC Sputnik.

    Para reprimir las protestas, las fuerzas del orden recurrieron a gas lacrimógeno, balas de goma, cañones de agua, granadas aturdidoras e incluso fusiles con acción de bombeo. Según el Ministerio del Interior, en los primeros días de las manifestaciones, centenares de personas sufrieron heridas, incluidos más de 150 agentes del orden público, y más de 6.700 personas fueron detenidas. Tres personas fallecieron.

    Luego los agentes de seguridad dejaron de usar la fuerza para dispersar las manifestaciones, pero las protestas continuaron en las calles y también trascendieron a algunas de las cadenas de televisión públicas y compañías industriales, que se declararon en huelga.

    El 18 de agosto la Administración de la ciudad de Grodno, que también ha sido escenario de protestas y huelgas, informó que no va a impedir la celebración de las manifestaciones, libera a todos los detenidos por la participación en las protestas, y prometió investigar todas las denuncias de ataques por parte de los agentes del Ministerio del Interior.

    Además, las autoridades locales proporcionarán a los representantes de la sociedad democrática de la ciudad la oportunidad de hacer discursos en la televisión pública Grodno Plus. 

    Tema:
    Protestas en Bielorrusia tras las elecciones (165)
    Etiquetas:
    Bielorrusia, disturbios, protestas, Alexandr Lukashenko
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook