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    LONDRES (Sputnik) — La sede de los Juegos Olímpicos de Londres, el distrito multiétnico de Newham, tiene el mayor índice de mortandad por COVID-19 en Reino Unido y encara con inquietud el desconfinamiento que el primer ministro, Boris Johnson, activó esta semana.

    "El Gobierno se equivoca totalmente. No se puede arriesgar y poner en caos la situación de una nación ni de un barrio. Debería haber un proceso riguroso, con los pasos medidos y precavidos, sin arriesgarnos a condenarnos a todos a algo que no podremos controlar", protesta Bélgica Guaña, concejal del ayuntamiento de Newham, en una entrevista telefónica con Sputnik

    Nacida en Quito y con dos hijos criados en Londres, se siente orgullosa de ser "la primera ecuatoriana" con escaño municipal en Inglaterra por el Partido Laborista. En el ayuntamiento de Newham representa a Canning Town South, barrio del este que colinda con los antiguos muelles imperiales y el aeropuerto de la City, ahora cerrado por la pandemia.

    Más al norte, el Parque Reina Isabel y complejos residenciales de lujo van colonizando terrenos en torno al estadio y el podio olímpico de 2012. Es un distrito de contrastes, "de los más pobres del país y donde encuentras Beverly Hill y Ferraris", según Guaña.

    Mueren mas pobres que ricos

    Reino Unido registra ya la mayor tasa de mortandad en Europa por COVID-19 y Newham es la zona más afectada del país. El municipio sufre 144.3 muertes por cada 100.000 habitantes, de acuerdo con un informe reciente de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONS). Este indicador baja a 85.7 decesos en todo Londres y a 36.2 en el conjunto de Inglaterra y Gales.

    La desigualdad es aguda entre las áreas desfavorecidas económicamente, que registran 55.1 defunciones por 100.000 residentes, y las más prosperas, con 25.3 víctimas. "La gente que vive en áreas deprimidas ha experimentado una tasa de mortalidad por encima del doble de los que habitan en áreas menos deprimidas", señaló Nick Stripe, jefe de análisis de la ONS.

    La idiosincrasia de Newham actúa en su contra en la batalla del coronavirus. El 49% de sus estimados 360.000 habitantes vive en el umbral de la pobreza y el 10% cobra por debajo del salario mínimo obligatorio, según un estudio del ayuntamiento. El 73% se identifica como BAME, es decir, son negros, asiáticos y de otras minorías étnicas. Se hablan 220 idiomas y el inglés es secundario para el 88% de los residentes.

    "Existe el peligro de que los trabajadores con sueldos bajos o en sectores esenciales hayan estado más expuestos al virus porque la presión financiera por seguir trabajando dificulta su aislamiento social", resaltó la alcaldesa, Rokhsana Fiaz, en una nota sobre la pandemia que cuelga casi a diario en la web del consistorio.

    La concejala ecuatoriana menciona además la alta densidad de población, la aglomeración en pisos alquilados y los "asentamientos generacionales" de familias extensas que emigraron de Pakistán, India o Bangladesh hace casi un siglo. "Forma parte de la cultura y es algo que no se puede romper a la fuerza", observa Guaña.

    Demora en el confinamiento

    Newham registró el primer caso de infección de coronavirus el 13 de marzo y tres residentes murieron de la enfermedad cinco días después. El Gobierno decretó el lockdown o confinamiento la noche del 23, demasiado tarde para prevenir la propagación del mortal agente en los densos focos de población.

    "Para entonces, el COVID-19 ya se había esparcido significativamente por Newham y el Este de Londres. Aumentó rápidamente el número de hospitalizados en el distrito porque el virus se estaba propagando como un fuego descontrolado, al menos, un mes antes de que el Gobierno accionara el lockdown, reprocha la alcaldesa.

    El equipo de Fiaz teme ahora las repercusiones de la vuelta al trabajo. El primer ministro prácticamente impuso la reactivación en Inglaterra de los oficios que no se pueden efectuar en casa. En esta primera fase, se trata, en su mayoría, de puestos en la escala baja de salarios, como el paleta en una construcción o el obrero de una fábrica.

    "Las restricciones no fueron duras pero no se respetaron y, ahora, sin límites, va a ser doloroso y arriesgado. Es como echar una moneda a cara o cruz y lo que está en juego es la vida o el siniestro total", teme Guaña.

    Plan a medida

    La alcaldesa rechaza el plan gubernamental de desescalada y demanda una solución acorde a las circunstancias locales porque, según escribe en la web, "las desigualdades de salud y las carencias económicas impactan desproporcionadamente en las comunidades BAME". "No podemos arriesgar que una segunda ola del virus traiga más muertes", advierte.

    Un enfermo de COVID-19 es cuatro veces más propenso a morir si su herencia es negra, pakistaní o bangladesí que su equivalente blanco, de acuerdo con la ONS. La alta incidencia en este sector de la población de patologías cardiovasculares, diabetes o asma pudo empujar el índice de mortandad en Newham por el coronavirus.

    Etiquetas:
    desigualdad, Reino Unido, JJOO de Londres 2012, COVID-19, Londres
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