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    A juzgar por el número de muertes de COVID-19 en Alemania y Francia, Berlín logró más éxito para hacer frente a la pandemia que París. El historiador francés Edouard Husson explica a Sputnik a qué se debe esta diferencia de enfoques.

    Para el experto, la principal diferencia radica en el nivel de descentralización e industrialización de Alemania. El fin de la cuarentena, tanto en Francia como en Alemania, está previsto para mediados de mayo. Pero la diferencia entre París y Berlín es enorme: al 20 de abril, Francia sumaba 20.265 víctimas mortales de coronavirus, mientras que Alemania registraba 4.706 muertos.

    Asimismo, hay unas 40.000 camas de reanimación en Alemania y solo 14.000 en Francia. Además se hacen 350.000 pruebas cada semana en Alemania, mientras que en el país galo se realizan 150.000. Al mismo tiempo, el gasto en atención sanitaria en estos dos países es aproximadamente el mismo, alrededor del 11% del PIB, según los datos de la OCDE.

    "La verdadera razón es que Alemania pudo responder y adaptarse a la crisis gracias al principio de subsidiariedad porque las medidas adoptadas se desarrollaron directamente sobre el terreno", declaró el autor del libro Paris-Berlin, la survie de l'Europe.

    A diferencia del sistema francés, en Alemania la lucha contra la epidemia "está dirigida por los organismos sanitarios locales". En el siguiente nivel se encuentran los ministerios de salud regionales que coordinan sus acciones entre sí. El Ministerio Federal de Sanidad "interviene muy poco", solo en lo que se refiere al suministro, el equipo y las estadísticas.
    El historiador señaló que en Francia el dinero lo reciben principalmente los hospitales en las grandes ciudades, las estructuras técnicas que gestionan los hospitales y las agencias regionales de salud. En tanto, en Alemania "el dinero va principalmente a los hospitales locales".

    Otra razón es que la industria alemana, ya sea la farmacéutica, la automovilística o la de máquinas, ha podido movilizarse y fabricar pruebas, mascarillas y respiradores artificiales.

    La visión estratégica de los problemas

    El experto aseguró que Alemania es un país "que ha mantenido algunas de sus cadenas de producción, en particular, el montaje y los productos acabados". Para él, este fue un factor decisivo en la lucha contra el coronavirus, ya que Alemania fue capaz de preservar "la capacidad de invertir, organizar, anticipar, comprender los riesgos".

    Husson cree que, por su parte, Francia "paga un precio muy alto" por la desindustrialización del país y por el hecho de que el Gobierno "no sabe qué es la organización de un país moderno".

    El historiador indicó que la alta administración de Francia es incapaz de tener una "visión estratégica real" de la situación. "Hay una falta de visión estratégica y una falta de capacidad para coordinar la acción a nivel nacional", explicó, al detallar que ante la desconfianza general de la población, el Gobierno no pudo informar adecuadamente a los franceses ni organizarse para compensar la falta de mascarillas y pruebas.

    "Alemania reaccionó mejor, se adaptó mejor, reaccionó más rápido y supo en ese momento lo que tenía que hacer. Francia sigue buscando una manera de organizarse frente a la crisis", consideró Husson.

    Angela Merkel, canciller alemana
    © REUTERS / Markus Schreiber
    El experto cita el ejemplo del comportamiento de los líderes de los dos países.

    La canciller alemana Angela Merkel sin mencionar el término guerra, se limitó a "apoyar la moral del pueblo, diciendo que se trata de una crisis sanitaria", señaló Husson e indicó que es por eso que los índices de aprobación de Merkel, cuya popularidad estaba en declive, subieron de nuevo. Ahora, un 79% de los alemanes la apoya.

    Por su parte, "Emmanuel Macron quiere probar a toda costa que él es el comandante, que lo manda todo", de ahí sus innumerables discursos e instrucciones, opinó.

    En términos económicos, Alemania sigue preocupada, en particular por la industria automotriz y su capacidad de suministro, en la que es "muy dependiente de Piamonte", una de las regiones italianas más afectadas de Europa.

    El euro después de la crisis

    Asimismo, el historiador evaluó las consecuencias de la crisis que enfrenta Europa tras la pandemia de coronavirus. "Ya no existe Mario Draghi con su opinión y el Banco Central Europeo (BCE) ya no corrige los errores de los líderes de los países miembro, como lo hizo después de la salida de Nicolas Sarkozy en 2012-2013", afirmó.

    Según Husson, fue el entonces presidente del BCE, Draghi, quien impuso a Alemania un plan de rescate para los bancos europeos, incluyendo los del sur.

    Hasta la fecha, en Francia se registraron más de 155.000 casos de infección por coronavirus. En Alemania hay más de 146.000 casos.

    La epidemia en Alemania está "bajo control y se ha vuelto más manejable", declaró el ministro de Salud alemán, Jens Spahn, al precisar que el país "ha tenido éxito, ha logrado pasar de un crecimiento dinámico a uno lineal, la tasa de infección ha disminuido considerablemente". Especificó que alrededor de 1,7 millones de personas en el país fueron examinadas por coronavirus.

    Alemania es el segundo país del mundo, después de Israel, que mejor afronta la crisis sanitaria, según un estudio de la DKG, un grupo internacional de empresas en el ámbito de las tecnologías de uso intensivo de la ciencia.

    Etiquetas:
    COVID-19, Francia, Alemania
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