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    Entre los 81 menores franceses que partieron a Siria, 51 son mujeres jóvenes, según los servicios de inteligencia del país galo. Una tendencia alarmante que está emergiendo en la sociedad europea en su totalidad.¿Cuáles son sus motivos, aparte de incorporarse a las filas de las “novias del yihad”?

    Aparentemente, las sencillas historias de las mismas adolescentes alimentan la teoría sexista de la influencia del yihadismo en el "género débil". "He perdido la cuenta de las proposiciones de matrimonio. Voy a acabar polígama con 50 maridos allí, en Siria", cita Le Monde la conversación en línea entre dos menores radicalizadas.

    No es el desequilibrio entre hombres y mujeres lo que llevó a esta muchacha francesa al Oriente Próximo, ya que en UE, la cantidad de hombres entre 15 y 29 años de edad supera a la de mujeres jóvenes. Más que la vanidad femenina, lo que muestra este fragmento, es el deseo de atención.

    Según France 24, las jóvenes europeas gozan de una atención individual y una dirección especial por parte de los reclutadores extremistas. La conexión personal puede ser muy importante para las adolescentes, y más si tienen problemas psicológicos.

    El atractivo de Daesh (autodenominado Estado Islámico, organización terrorista proscrita en Rusia y en otros países) para jóvenes de ambos sexos es el hecho de ser una especie de subcultura. "Es como punk rock, un movimiento contra sistema", lo cual resulta especialmente atractivo para jóvenes rebeldes, argumentan las investigadoras Melanie Smith y Erin Marie Saltman en su libro titulado "Hasta que el martirio nos separe".

    "La propaganda presenta al califato como "una sociedad utópica, que proporciona a sus miembros la sensación de aventura, pertenencia y fraternidad", señalan las autoras.

    Otro sociólogo, Farhad Khosrokhavar, sostiene que las menores son atraídas por la violencia de igual manera que atrae al sexo opuesto.

    "Hay un nuevo culto al heroísmo, a la virilidad. Un yihadista joven se convierte en un ideal para aquellas adolescentes… Y si bien antes la violencia era un atributo masculino por excelencia, la nueva generación comparte una visión diferente", afirmó.

    "He hablado con muchas menores que me han dicho: ‘Mi ideal son los Kouachi' —apellido de los hermanos que cometieron el atentado terrorista a la redacción de la revista satírica Charlie Hebdo en enero de 2015-. "Su ilusión no es de ser la esposa de un Kouachi, ni su novia, sino el mismo Kouachi", explicó Khosrokhavar.

    El ejecutivo del Centro de Estudio de la Radicalización, Shiraz Maher, aún destaca que las mujeres jóvenes hacen la decisión de integrarse al Daesh más conscientemente que los hombres de la misma edad: "Muchos de los chicos son unos idiotas, atraídos por la faceta machista —del extremismo-, mientras que las mujeres tienden a tener un pensamiento mucho más sobrio al respecto y hacen una elección consciente".

    Hay diferentes maneras de involucrar a una joven adolescente: principalmente, según CNN, a través de Internet.

    Algunas llegan mediante el casamiento con un hombre musulmán, como, por ejemplo pasó con la hija de un policía francés, Emilie Koenig, que desde entonces se hace llamar Samra. Se convirtió al islam, aprendió árabe y participó en actividades de protesta para defender los valores de los musulmanes.

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    Se hace, además, propaganda clandestina en las mezquitas, como fue el caso de la austríaca Sabina Selimovic de 15 años, proveniente de una familia de refugiados de Bosnia, que luego se casó en Siria con un combatiente radical. Hablando de su rutina diaria en Daesh, Sabina dijo que disfruta allí de mayor libertad, y hasta no sufre de la "dieta" halal: "Puedes obtener kétchup aquí, Nutella y cornflakes".

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    Etiquetas:
    terrorismo internacional, mujeres, Europa, Francia, Siria
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