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    BARCELONA (Sputnik) — Los tres presuntos miembros de la célula yihadista que llevó a cabo los atentados terroristas de Barcelona y Cambrils del 17 y 18 de agosto de 2017 se desmarcaron de los ataques ante el juez de la Audiencia Nacional de España.

    Los procesados Mohamed Houli Chemlal, Driss Oukabir y Said Ben Iazza se acogieron al derecho a no contestar a las preguntas de la Fiscalía en el arranque del juicio por los ataques que protagonizó un grupo de jóvenes radicalizados en nombre del ISIS (Estado Islámico, proscrito en Rusia y otros países).

    "Voy a acogerme a mi derecho a declarar ya que siempre que se me ha llamado he declarado, incluso una vez voluntariamente y siempre mostrando mi voluntad de colaborar y mi arrepentimiento. Nada más", anunció Chemlal al arranque del juicio en la sede de la Audiencia Nacional de Madrid.

    Chemlal fue el único superviviente de la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona) donde los presuntos yihadistas prepararon durante meses un gran cantidad de artefactos explosivos con la finalidad de atentar en España.

    El joven, que contaba con 20 años cuando sucedieron los hechos, afirmó sentirse "arrepentido" por su participación en los planes de la célula, acreditada por una serie de vídeos que él mismo registró con una cámara fotográfica.

    En las imágenes mostradas durante el juicio y grabadas por Chemlal aparecen tres de los supuestos terroristas, todos abatidos por la Policía durante los ataques, manipulando sustancias explosivas y fabricando cinturones bomba y granadas de mano.

    "Alá nos ha prometido el paraíso y a vosotros el infierno", decían los miembros de la célula en el vídeo, donde también bromeaban sobre sus planes de atentar y efectuaban proclamas en favor del ISIS y en contra de Occidente.

    Chemlal ya había mostrado su arrepentimiento en una declaración pocos días después de los atentados, llegando a afirmar que había colaborado con la célula porque sus miembros "le podrían haber matado en cualquier momento" y además le "ponían algo en la comida".

    "No era yo mismo, esto era después de haber comido [en referencia a los vídeos]. Yo le puedo asegurar que no pienso así como piensa esta gente", dijo en una comparecencia fechada en 22 de agosto de 2017.

    También se negó a declarar ante el juez, y solo respondió a preguntas de su abogado, Oukabir, hermano mayor de Moussa, uno de los cinco atacantes de Cambrils que fallecieron abatidos por la Policía.

    "Yo no era una persona ni religiosa ni practicante, no conozco al imán ni iba a la mezquita. Era consumidor de drogas, cocaína, hachís, salía de fiesta y, me da vergüenza decirlo, pero iba con chicas de compañía", resumió el procesado sobre su vida antes de los atentados.

    El día de los ataques, Oukabir explicó que recibió una llamada de su pareja diciendo que "había salido en la televisión" y decidió dirigirse a una comisaría de la Policía catalana, donde fue detenido por un grupo de agentes.

    Preguntado sobre si participó en los planes de la célula para atentar, el acusado afirmó: "Es imposible y jamás he estado en Alcanar. Ni siquiera era practicante, ¿cómo voy a integrarme en una célula terrorista?".

    También sostuvo que la relación con su hermano, de 17 años, era "normal" pero "en los últimos meses no le veía mucho" y que llegó a creer que "estaba metido en algo de robos" pero "jamás" que formara parte de un grupo terrorista.

    Con respecto al alquiler de la furgoneta que utilizaron en el atropello masivo de Barcelona, que figuraba bajo su nombre, Oukabir se limitó a decir que los jóvenes le pidieron "que les hiciera el favor para una mudanza".

    "Fuimos allí, Younes [el conductor y autor del atropello] pagó el alquiler de la furgoneta y yo di mi DNI, luego me dejaron al lado de la casa de mis padres", precisó Oukabir.

    Por último, Ben Iazza contestó a las breves preguntas de su abogado limitándose a manifestar que conocía a los supuestos yihadistas porque eran clientes de la tienda donde trabajaba, y que por ese mismo motivo les prestó documentación para alquilar otra furgoneta.

    "No dijeron nada de atentados ni hablamos de religión", afirmó este acusado.

    La Fiscalía pide para Chemlal y Oukabir hasta 41 años de cárcel por los delitos de pertenencia a una organización terrorista y tenencia de explosivos, mientras que para Ben Iazza solicita 8 años de cárcel por colaboración con la célula.

    Ninguno de ellos será juzgado por las 16 víctimas mortales y los 140 heridos que resultaron de los actos terroristas, ya que no estuvieron presentes en la masacre y la Justicia no les considera autores materiales. 

    Etiquetas:
    Audiencia Nacional de España, atentado, juicio, ataque, España, Cataluña
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