En directo
    España
    URL corto
    La evolución del coronavirus en España (150)
    0 31
    Síguenos en

    MADRID (Sputnik) — La segunda oleada de contagios de COVID-19 se encuentra absolutamente desbocada en España, que sólo esta semana superó en dos ocasiones su récord de contagios diarios, una marca actualmente situada en los 20.986 casos.

    "Para que se entienda bien el significado de los datos que estamos registrando: hemos llegado a duplicar la cifra de casos notificados en 24 horas con respecto al peor día de la primera ola", subrayó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una comparecencia televisada.

    Pese a ser consciente de la gravedad de la situación el Palacio de la Moncloa sigue resistiéndose a declarar un nuevo estado de alarma a nivel nacional, algo que le reclaman cada vez más territorios del país, en busca de más herramientas jurídicas para luchar contra el virus.

    Hacia los toques de queda

    Euskadi, Extremadura, Asturias, Cataluña y Melilla solicitaron este 23 de octubre de manera formal la declaración de la alarma para sus territorios o para el conjunto del país.

    Esto ofrecería a las autoridades regionales el paraguas legal para poder aplicar restricciones extraordinarias a la movilidad como los toques de queda nocturnos que se extienden por toda Europa.

    Otros territorios como Madrid, Murcia, la Comunidad Valenciana o Castilla y León anunciaron que aplicarán sus propias restricciones a la movilidad nocturna sin esperar al amparo de la alarma, lo que deja la puerta abierta a que la justicia frene esas medidas en próximos días.

    En cualquier caso, parece claro que las distintas administraciones regionales reclaman herramientas para intensificar la lucha contra el virus tras semanas intentando contener los contagios con confinamientos perimetrales en las zonas más afectadas.

    "El confinamiento perimetral deja de tener sentido cuando toda la comunidad tiene una incidencia muy alta", explicó en una entrevista con RTVE el vicepresidente de Castilla y León, Fernando Igea, que llamó al Gobierno a "no perder más el tiempo".

    Cautela desde Moncloa

    Estos llamamientos se intensificaron especialmente después de que Pedro Sánchez ofreciera este viernes 23 de octubre un mensaje televisado a la nación en el que, pese a alertar de la "grave situación", no fue anunciada ninguna nueva medida contra el virus.

    En esa comparecencia —muy parecida en las formas a las que Sánchez ofrecía durante los peores momentos de la primera oleada— el mandatario español pidió a los españoles un nuevo esfuerzo a título individual para contener los contagios.

    Incluso llegó a fijar objetivos concretos, poniendo como meta que España debe pasar de la incidencia actual de 361 casos por cada 100.000 habitantes hasta dejarla en sólo 25 casos.

    "Es necesaria la disciplina, el espíritu de equipo y la resistencia de todos los ciudadanos y ciudadanas, y también la moral de victoria", dijo.

    Más allá de estas palabras de aliento, Sánchez insistió en la necesidad de guardar una estricta "disciplina social", aunque no dejó muy claro cómo piensa el Gobierno ayudar a los ciudadanos en la tarea.

    De una forma bastante confusa, Sánchez mezcló en su intervención reflexiones sobre que para frenar al virus "no hay otra alternativa" que "reducir la movilidad" con recordatorios de que las medidas se deben "escalonar y graduar" para limitar "el impacto económico".

    "La decisión sobre las medidas a adoptar y el momento de su adopción será tomada por las comunidades autónomas y se pondrá en conocimiento del Ministerio de Sanidad antes de su implantación", se limitó a señalar, sin despejar ningún horizonte temporal al respecto.

    Sánchez mira al Congreso

    La extrema cautela con que Pedro Sánchez afronta cualquier conversación relacionada con un nuevo estado de alarma se explica en parte por la mala experiencia de su Gobierno en la materia.

    El Gobierno tiene la capacidad de decretar el estado de alarma, pero si quiere que las restricciones de libertades fundamentales duren más de dos semanas necesita el permiso del Congreso de los Diputados, donde no tiene asegurada la mayoría.

    Sánchez no olvida que los decrecientes apoyos a las sucesivas prórrogas del estado de alarma que impuso el confinamiento en marzo propiciaron una aceleración de la desescalada del confinamiento a finales de junio, convirtiendo el proceso en una lucha más política que sanitaria.

    Del mismo modo, el miedo a una derrota parlamentaria hizo que el Gobierno ni siquiera se planteara solicitar una prórroga del estado de alarma declarado para imponer el cierre perimetral de Madrid, que expira este sábado 24 de octubre.

    "Cuando se trata de una medida de la restricción de la movilidad nocturna que afecte al conjunto del territorio es muy importante ir todos juntos y es muy importante tener la garantía de que si esta medida tiene que prolongarse por más de 15 días contamos con apoyos claros para hacerlo", resumió este 23 de octubre el ministro de Sanidad, Salvador Illa.

    Cifras disparadas

    Mientras tanto, con Gobierno y oposición haciendo cálculos sobre los apoyos parlamentarios a una medida que casi todos parecen ver con buenos ojos, el coronavirus sigue su avance implacable.

    Este viernes 23 de octubre el Ministerio de Sanidad reportó 19.851 positivos y 231 nuevas muertes, cifras que aumentan hasta 1.046.132 los casos diagnosticados y hasta 34.752 el total de fallecidos.

    Cabe destacar que esta segunda oleada de contagios no está produciendo un colapso hospitalario similar al de marzo y abril, aunque la situación dista de ser fácil.

    España mantiene ingresados a 14.539 enfermos de COVID-19, que ocupan el 12,1% de las camas de hospital del país, un porcentaje de ocupación que aumenta hasta el 22,8% (2.031 pacientes) en las unidades de cuidados intensivos.

    Tema:
    La evolución del coronavirus en España (150)
    Etiquetas:
    Pedro Sánchez, rebrote de coronavirus en España, pandemia de coronavirus, coronavirus en España, coronavirus, España
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook