En directo
    España
    URL corto
    Por
    0 30
    Síguenos en

    Las asociaciones de padres y madres de alumnos advierten del descenso en la calidad educativa tras instalarse en los centros educativos la modalidad semipresencial. En algunas regiones afecta incluso a los escolares de tres años y en todos los casos está ahondando las desigualdades sociales.

    En lo que a los centros educativos se refiere, la situación de nueva normalidad en medio de la segunda ola de COVID-19 se distingue por el modo semipresencial de impartir las clases. Pero esta modalidad, si bien es necesaria para cumplir con las normas de seguridad sanitaria, está ocasionando graves problemas que afectan a los alumnos y a sus familias.

    Mayoritariamente, es el alumnado de educación Secundaria y Bachillerato el principal afectado por este régimen semipresencial, aunque hay comunidades autónomas donde la medida se aplica a todos los niveles de enseñanza a partir de los tres años de edad, como en la Región de Murcia. La excepcionalidad de la situación requiere de un esfuerzo total, el cual, aseguraban los expertos antes del inicio del curso escolar, puede redundar en beneficios tales como un mayor desarrollo de la disciplina y la independencia, así como un refuerzo de la motivación, dado que los adolescentes pueden crear procesos de aprendizaje propios y acceder a fuentes interactivas.

    Sin embargo, pasado algo más de mes del inicio del curso escolar, la realidad parece más bien otra. Las familias se quejan de que la calidad de la enseñanza está descendiendo de manera ostensible y que la modalidad semipresencial está generando desigualdad entre los alumnos. Las diferencias pueden darse dentro de los mismos centros, entre institutos e incluso entre territorios autonómicos.

    ¿Peligra la igualdad?

    Las asociaciones de padres y madres de alumnos (AMPAS) advierten de las numerosas quejas que reciben de parte de las familias acerca de los problemas que se están encontrando. La flexibilización horaria está produciendo situaciones que pueden vulnerar el derecho a la educación.

    "Hay centros donde los niños van a clase los lunes, miércoles y viernes, y a la semana siguiente los martes y jueves", explica a Sputnik Carmen Morillas, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos de la Comunidad de Madrid (FAPA-CM 'Francisco Giner de los Ríos'). Morillas denuncia que cuando a los menores les toca quedarse en casa, muy a menudo "la atención educativa desaparece" tras una montaña de deberes. Y tiene muy claro el motivo de la actual situación:

    "Es justo la falta de docentes lo que ha abocado a poner en práctica la semipresencialidad en los centros. Y la atención educativa se resiente, porque solo es directa e individualizada cuando los niños están en los centros".

    "Entendemos que esta es la única manera de poder asegurar la igualdad de oportunidades entre el alumnado, siempre y cuando se garanticen las medidas higiénico-sanitarias", afirma, incidiendo en la idea de que no todos los menores abordan esta etapa con las mismas condiciones. El acceso a las herramientas tecnológicas y a Internet, o la presencia de familiares producto de la conciliación, es dispar.

    Brecha territorial

    La gran mayoría de comunidades autónomas aplica la modalidad semipresencial en sus colegios e institutos a partir de Secundaria o en su nivel postobligatorio (3º y 4º de ESO). Pero en la Región de Murcia abarca todas las etapas: desde Infantil hasta Bachillerato.

    "Desde los tres años", se queja Clara Sáenz de Tejada, miembro de la junta directiva de la FAPA-RM 'Juan González', que engloba a todas las asociaciones de padres de alumnos de la Región de Murcia. En declaraciones a Sputnik, asegura que las familias se están enfrentando a tres tipos de problemas. Primero, se está conculcando el derecho a la educación de los niños, "porque en Infantil y Primaria hay un día a la semana que no acuden al colegio y no reciben clase". Sáenz de Tejada afirma que así se deja de percibir hasta el 40% de algunas asignaturas, "como ocurre con las matemáticas, que en algunos centros se imparten en dos clases seguidas".

    "Es decir, el alumnado está dejando de percibir una parte importante del currículo, lo que afecta a su formación, y encima después de haber estado confinado y recibiendo una base mínima que les ha dejado con bastantes lagunas".

    Un segundo aspecto que se resiente es la conciliación. "Porque en Infantil y Primaria a los niños no les puedes dejar solos en casa", explica Sáenz de Tejada, "y los abuelos son grupo de riesgo, aparte que muchos no están cerca". Es una situación en la que no todas las familias se pueden permitir contratar a una canguro o pagar las academias y guarderías que están habilitando espacios de conciliación, "para la que no hay ayudas".

    Esta directiva de la FAPA-RM resalta que las familias de adolescentes en Secundaria no lo tienen mejor, pues en este nivel la semipresencialidad está establecida en un 50% "y tampoco se está dotando a los centros de equipos para hacer clases por streaming, ni dando a las familias el equipamiento tecnológico". "Y también hay padres que no tienen formación para apoyar a sus hijos, los hay incluso que no conocen bien la lengua, porque son extranjeros", añade.

    Recursos y cartas al Defensor del Pueblo

    "Esta situación está generando una desigualdad brutal", sostiene Clara Sáenz de Tejada, que asegura que la mayoría de las familias murcianas están precarizadas. "Un tercio de la población de Murcia se encuentra en riesgo de exclusión social". En este contexto, la FAPA-RM ha anunciado la interposición de un recurso contencioso-administrativo contra el modelo semipresencial vigente en la región.

    Por su parte, la FAPA-CM 'Francisco Giner de los Ríos' ya remitió el 6 de octubre tres escritos al Defensor del Pueblo sobre la inconveniencia de aplicar el régimen semipresencial de enseñanza en los cursos de 3º y 4º de la ESO, y en el Bachillerato y la Formación Profesional (FP). "Nos preocupa mucho la FP básica", señala Carmen Morillas. "Su alumnado tiende al absentismo escolar y necesita atención individualizada y seguimiento minucioso.

    En el último informe disponible del Consejo Escolar de la Comunidad de Madrid y que corresponden al curso 2017-2018, de los 4.421 alumnos matriculados en la FP Básica, el 51,2% no consiguió acabar sus estudios." Es un dato muy preocupante, es un alumnado que necesita presencialidad", incide Morillas. "Y en la FP de grado medio y superior, las prácticas también la requieren". La presidente de la FAPA-RM recalca que la presencialidad es también primordial en Bachillerato y que muchos institutos de la región de Madrid han solicitado esta vía a la Inspección Educativa. "Se está concediendo, pero hay centros que no disponen de espacios o que no les están llegando los docentes, y no pueden organizarlo".

    "La administración tiene que poner solución a todo esto, porque la semipresencialidad está introduciendo verdaderas desigualdades".
    Una situación ya vivida

    Desde la FAPA-RM 'Francisco Giner de los Ríos' explican que el factor de la desigualdad no es nuevo. "Ya pasó en el confinamiento, donde fueron muy evidentes las brechas digital y social, que se han ido incrementando en los últimos meses", confirma su presidenta.

    "El centro escolar es el único entorno de seguridad para muchas familias", subraya Carmen Morillas, alertando de que muchas viven en una sola habitación, "no en casas". "Sabemos de un caso de una familia con tres menores que iba cambiando de habitación en habitación, pero no querían cambiar de centro escolar, porque era el único referente de seguridad. Por eso la presencialidad no es un capricho, sino una necesidad".

    Las AMPAS recelan de las medidas anunciadas antes del inicio del curso escolar sobre nuevos equipamientos tecnológicos para las familias, como las tabletas. "Los anuncios no hacen norma, son comunicación", se lamenta Sáenz de Tejada, quien recuerda que el Boletín Oficial del Estado (BOE) de la Región de Murcia aún no ha publicado las ayudas para los espacios municipales de conciliación "ni las de equipamiento tecnológico".

    "Y todo por no contratar profesorado", concluye. "En julio las 'AMPAS' ya estábamos pidiendo reuniones y recogiendo firmas, porque veíamos lo que se venía encima. Se está sobrecargando a las familias. Y al final, cada una se apaña como puede".
    Etiquetas:
    educación secundaria, colegios, profesores, alumnos, España, Murcia, La Comunidad de Madrid, enseñanza
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook