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    Cataluña no se detiene en la Diada más anómala de los últimos años. El 11 de septiembre de 2020 será recordado por el coronavirus, que impidió el tradicional discurrir de la fiesta. Sin manifestaciones y sin miembros del Govern, solo están permitidas las concentraciones estáticas en esta jornada.

    La pandemia ha convertido la Diada de 2020 en una rara avis. El preocupante número de contagios en Cataluña ha dejado al 11 de septiembre sin su habitual programa de actos.

    El coronavirus marca el devenir de la fiesta nacional catalana, al igual que los problemas del Govern. Y es que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, se enfrenta a una posible inhabilitación, lo que podría abocar a unas elecciones en los próximos meses. El 17 de septiembre es la fecha de la vista en el Tribunal Supremo para estudiar la sentencia del Tribunal Superior de Cataluña sobre un delito de desobediencia. La de 2020, podría ser la última Diada de Torra y un golpe directo al Govern, todavía sin una estrategia definida ante esta posibilidad.

    Escenario que no se traduce en la reclusión de la población en su casa. Centenares de catalanes salen de sus domicilios para acudir a las concentraciones convocadas por distintas asociaciones. Blanden esteladas y el color amarillo es su uniforme, completado con la mascarilla, al menos se espera que lo haga la mayoría.

    La Assemblea Nacional Catalana (ANC) ha convocado a 48.000 personas en 107 localizaciones de toda Cataluña. Estas se desarrollan frente a edificios gubernamentales, como delegaciones de Hacienda o juzgados, situados en espacios amplios. Parados, con mascarilla y dos metros de distancia entre ellos, los manifestantes claman por la libertad de Cataluña. En concreto, bajo el lema "El deber de construir un futuro mejor. El derecho a ser independientes", con el que los impulsores pretenden "demostrar que la independencia es posible y más necesaria que nunca".

    Las concentraciones han comenzado a las 17:14, aunque dos horas ante se ha cerrado el acceso a las paradas de transporte público cercanas para evitar las aglomeraciones. A esa misma hora, los aplausos también comenzaron a sonar en los balcones de Cataluña. Era otro de los llamamientos de ANC para la Diada, junto a una protesta virtual.

    Por su parte, Òmnium Cultural ha llenado el paseo de Lluís Companys de Barcelona con 2.850 sillas vacías para exigir la amnistía para los 'represaliados' por el procés. A través de este mar de muebles han desfilado el Govern, los partidos soberanistas, varias entidades sociales y los sindicatos USTEC e Intersindical. En cada silla, han puesto el nombre de una persona distinta. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha sido el encargado de colocar los carteles del expresidente catalán, Carles Puigdemont, y de Jordi Cuixart, líder de Ómnium Cultural. El vicepresidente de Cataluña, Pere Aragonès, ha depositado los nombres del número uno de ERC, Oriol Junqueras, y la secretaria general de dicha formación, Marta Rovira.

    El presidente de la Generalitat de Catalunya, Quim Torra, en el acto de Òmnium Cultural
    © AFP 2020 / Josep Lago
    El presidente de la Generalitat de Catalunya, Quim Torra, en el acto de Òmnium Cultural

    Ausencia del Govern

    Precisamente, la convocatoria de Òmnium Cultural en la capital catalana ha sido uno de los pocos lugares donde se ha podido ver a miembros del ejecutivo autonómico. Como anunciaron días atrás, el Govern no acudiría a ninguna de las protestas organizadas con motivo de la Diada. Lo hacían por coherencia, al no considerar adecuado exigir a la ciudadanía que no se reunieran más de 10 personas y ellos asistir a concentraciones. Eso sí, dicha medida contra el coronavirus que no afectaba al derecho a manifestarse según Presidència.

    Por este motivo, el Govern decidió cancelar la mayoría de actos previstos y se limitó a la tradicional ofrenda floral a la estatua de Rafael Casanova, figura de culto del independentismo catalán. Una cita clásica el 11 de septiembre que se realizó sin público, sin la presencia de la guardia de honor de los Mossos d’Esquadra, sin banda de música que tocase Els Segadors cada vez que se depositaban flores y con las delegaciones reducidas al mínimo, siempre con mascarilla y distancia.

    Torra, Aragonés y Meritxell Budó, portavoz de la Generalitat, representaban al Govern y fueron los primeros en dejar flores a los pies del 'conseller en cap' de Barcelona en 1714. Budó aprovechó el único acto presencial del día para recordar la importancia de la fiesta nacional de 2020 para reivindicar los objetivos políticos del independentismo.

    "Es necesaria una respuesta política a un conflicto político que pase por la amnistía y la libertad de los presos, porque la represión continúa", afirmó Budó durante el discurso de la delegación gubernamental.

    Tras ellos, llegó el turno de los representantes del Parlament, encabezados por su presidente, Roger Torrent. El político habló de una "situación anómala" en medio de una "crisis sanitaria" y una "crisis democrática" y reclamó una "solución política" para el conflicto catalán. A la situación provocada por la pandemia también se refirió la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien "animó" a la ciudadanía a "cuidarse" en esta "Diada atípica". Además, por la estatua de Casanova pasaron las comitivas de JXCat, PDECat, PSC, ERC y Catalunya En Comú Podem.

    Sin embargo, no tardó en saltar la polémica. Lo hizo cuando un periodista interrumpió la ceremonia para dejar una bandera de España bajo el monumento del 'conseller en cap'. Algunos asistentes le insultaron hasta que agentes de los Mossos d’Esquadra lo escoltaron fuera del acto.

    Incidentes

    A pesar de la relativa calma en Barcelona, también se ha registrado algún incidente, principalmente relacionado con la circulación de trenes. Y es que diversos actos vandálicos han causado problemas en el servicio ferroviario de Cataluña desde primera hora.

    Un incendio en las vías entre Figueres y Girona ha interrumpido la circulación de trenes de alta velocidad. Según informaba Renfe en su cuenta de Twitter, los convoyes afectados han sido el AVE 9736 Barcelona Sants-Lyon y AVE 9702 Barcelona Sants-París. El trayecto Barcelona-Perpignan se ha hecho por carretera. Por su parte, el AVE 3092 Figueres-Madrid Pta de Atocha ha iniciado su viaje en Barcelona.

    Otro tramo afectado ha sido el que une Figueres con Maçanet de la Selva, también en la provincia de Girona, lo que ha acabado con la interrupción de la línea de Rodalies R-11. También ha habido problemas en la vía del AVE entre Lleida y les Borges Blanques, y entre Montagut y Lleida. No obstante, no ha habido afectaciones y los trenes pueden circular con total normalidad.

    Más allá del tráfico, encapuchados de Arran, la organización juvenil de la CUP, han quemado en el barcelonés paseo del Born el retrato de la Familia Real de España. Esto ha sucedido tras el final de su manifestación, en la que han recordado a Gustau Muñoz, militante de izquierdas asesinado el 11 de septiembre de 1978.

    Etiquetas:
    Quim Torra, Cataluña, Generalitat de Cataluña, Fiesta Nacional de Cataluña
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