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    Avanza la famosa 'desescalada'. Los contagios y las muertes se frenan en todo el territorio nacional. Y algunas comunidades se preparan con incertidumbre a los cambios de fase. En Torrejón de Ardoz, localidad del sur de la capital, han decidido hacer pruebas a sus vecinos. Una medida que algunos ven como beneficiosa y otros como innecesaria.

    "Buah, las fiestas aquí eran las mejores de Madrid. Tocaba Estopa gratis y venía gente hasta de Barcelona", recuerda Luis Luque, operador de drones de 44 años, mientras muestra en su móvil la última foto aérea que ha tomado. Es de un Recinto Ferial de Torrejón de Ardoz atiborrado de gente. Hacen cola entre vallas metálicas. No para ver a su cantante favorito sino para comprobar la presencia de coronavirus en su organismo. Por estas mismas fechas, deberían aparecer una noria, algunos puestos de comida o el escenario frente a que se congregaba —sin pagar— el público del que habla.

    Hoy, sin embargo, la estampa no tiene nada de rumba. Varios trabajadores desmontan las 11 carpas donde se ha procedido a hacer un test masivo de seroprevalencia del COVID-19. El primero de tal envergadura en Europa, según se ha resaltado en los medios. Casi todos los 131.000 vecinos censados de esta localidad del sureste de Madrid han tenido oportunidad de analizarse los anticuerpos de COVID-19 (sólo se excluía a menores de un año). La campaña se inició el pasado 27 de mayo y a 4 de junio continúa: falta explorar de nuevo a quien posee carga viral.

    "Nos lo hicimos hace dos días y ayer salió que él era positivo", cuenta Carmen, de 50 años, señalando a Javi, su hijo. Este joven de 31 años acaba de pasar por la caseta que ejerce de ambulatorio improvisado sobre el asfalto y sale mareado. Pega el sol y el exudado nasal necesario para la prueba PCR (detectar la polimerasa, una enzima del ADN) aún le provoca molestias: "En enero estuvimos todos malos, porque justo habíamos estado en Pekín, pero vamos, que no era nada grave y esto falla mucho".     

    Vista del Recinto Ferial de Torrejón de Ardoz donde se están realizando test masivos de COVID-19
    © Foto : Cortesía del Ayuntamiento de Torrejón de Ardoz
    Vista del Recinto Ferial de Torrejón de Ardoz donde se están realizando test masivos de COVID-19.

    La iniciativa municipal, liderada por Ignacio Vázquez Casavilla, alcalde del Partido Popular, ha sido secundada por gran parte de los ciudadanos. Desde el primer día, por este espacio medicalizado se han acercado miles de personas. Tenían cita previa en un orden alfabético del primer apellido, según explica el Ayuntamiento. Al primer chequeo (el serológico, que mide los valores de inmunoglobulinas b y g para conocer la prevalencia del virus y la aparición de defensas), debía acompañarla una segunda, en caso de dar positivo.

    De todo se encargaba Ribera Salud, una empresa privada que también gestiona el hospital de la ciudad. Lo hace, según explicaron al presentar la propuesta, "de forma altruista". En realidad, se ha destinado un presupuesto de dos millones de euros en material e instalaciones y solo se ha dispuesto gratuitamente de los sanitarios, que se han turnado por la mañana y por la tarde. Según el horario, extraían las muestras o se trasladaban al laboratorio montado al lado para desvelar los resultados.

    Sin datos oficiales —que saldrán a mediados de junio, tal y como esperan en el consistorio— no se puede hacer un cálculo certero, pero las primeras cifras provisionales han dictaminado que entre un 18 y un 22% de sus ciudadanos han tenido o tienen contacto con el virus. "Sí que sabemos que se han realizado más de 100.000 personas, en torno al 70% de los convocados, pero no tenemos resultados definitivos. Es una estimación aproximada", advierten desde el departamento de comunicación. Parte del éxito de asistencia, indican, se debe a la publicidad que le han dado en redes sociales, carteles o hasta vehículos con altavoces que recorrían el casco urbano.

    Pruebas de COVID-19 en el recinto ferial de Torrejón de Ardoz
    © Sputnik / Alberto García Palomo
    Pruebas de COVID-19 en el recinto ferial de Torrejón de Ardoz.

    Antes de empezar, ya pensaban que "el impacto iba a ser alto", confesaba José David Zorrilla, director del proyecto, al diario El Mundo. "Uno de los primeros casos de coronavirus del país se detectó en el Hospital de Torrejón el 27 de febrero, 15 días antes de que decretara el estado de alarma", aseguraba Zafrilla. Pronto se fue extendiendo, ante la ignorancia de los profesionales y la falta de medios.

    En esta localidad, con especial incidencia: suma unos 1.000 contagios y 200 muertes dentro de los casi 69.000 y 8.691 casos respectivos de la Comunidad. Además, este primer sondeo duplicaría la tasa de seroprevalencia de la provincia: en un registro del Gobierno central entre 60.983 personas se observó que un 11,3% de los madrileños había tenido contacto con el virus. La media nacional se sitúa por encima del 5%.

    "Vale de criba, pero es poco fiable", sentencia Francisco Javier Yagüe, un comercial de 44 años que porta los análisis tomados un día antes. "Me han llamado esta mañana y me han dicho que viniera por el positivo del análisis serológico, aunque creo que es falso", añade. Yagüe ha pasado 72 días sin salir más que a por lo justo y duda del contagio.

    "Tuve una semana a principios de marzo que estaba como más acogotado, como si fuera una gripe normalita. A lo mejor es eso", reflexiona. "Esto está bien, sirve para descartar, pero crea una preocupación que no es buena", conviene, "porque todos mis amigos que han venido al PCR han dado negativo y tenían miedo. Mi madre, de 63 años, dio positivo y ha pasado una noche terrorífica".

    Sus quejas coinciden con las de diversas asociaciones científicas. Cuando el alcalde decidió emprender este test masivo (que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, tuvo que autorizar), la Asociación Madrileña de Salud Pública y la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) emitió un comunicado alegando por qué era "un error" llevar a cabo estudios de este tipo.

    Con los datos disponibles, esgrimían, no existe una justificación científica para realizar test de anticuerpos masivos a toda la población. Incluso está desaconsejado. "Además de innecesario, puede ser una gran irresponsabilidad", alegaban.

    "A día de hoy ni siquiera es posible confirmar que dichos anticuerpos realmente otorgan una inmunidad total a los individuos en los cuales se detectan, y realizar test a la población sería un claro malgasto de recursos", sostenían.

    "No tiene valor estadístico ni científico, ya que son voluntarios (la muestra no se elige al azar) y no siguen un protocolo estandarizado que permita comparar zonas y agrupar datos", apuntaba Javier Yanes, periodista científico y doctor en Bioquímica y Biología Molecular, en el periódico 20 Minutos.

    "Muchos test del SARS-CoV-2 aún no son lo suficientemente fiables. Pero incluso en el caso de los más fiables, aún no se conoce con detalle cómo es la inmunidad al virus. Una persona que tiene anticuerpos contra el coronavirus no es necesariamente inmune. Aún peor, es bastante posible que esa persona esté parcialmente inmunizada, de modo que pueda contraer de nuevo el virus sin enfermar, pero con la capacidad de contagiar a otros", argumentaba.

    Incluso el ministro de Sanidad, Salvador Illa, habló del peligro de una especie de efecto llamada entre localidades y de fomentar una carrera a ver quién es el que más lleva a cabo. "Si alguna comunidad quiere tener datos más detallados por municipio u otra división territorial, no me parece mal que lo hagan, pero no tiene sentido que testen a toda la población", subrayó, "que no malgasten recursos innecesarios si el objetivo es conocer lo que ha pasado, ya que tenemos herramientas estadísticas que nos permiten hacer muestras".

    Francisco Javier Yagüe, comercial de 44 años, al salir de una prueba de COVID-19 en Torrejón de Ardoz
    © Sputnik / Alberto García Palomo
    Francisco Javier Yagüe, comercial de 44 años, al salir de una prueba de COVID-19 en Torrejón de Ardoz.

    "Yo soy asintomático total y me ha tocado venir a que me metan el palitroque hasta el cerebelo", dice sorprendido Sergio Vozmediano, un profesor de universidad de 33 años. "Es que no he tenido contacto con nadie, solo con mi chica. Y ella era negativa. Si fuera positiva, después de dos meses de confinamiento con el mayor contacto humano posible, nos lo hubiéramos pegado", exclama cabreado.

    Vozmediano pone en entredicho el proyecto. Como lo han hecho otros municipios de alrededor u otros vecinos en redes sociales, que acusan al alcalde de gastar fondos municipales en una acción inútil o de favorecer a una compañía privada solo por ganar votos y no por salud. Además, según ha revelado 'El Confidencial', el modelo de test usado es uno de los 34 que la FDA estadounidense recomienda que no sean distribuidos en territorio norteamericano o sean retirados.

    Para Luis Luque, el operador de drones, esas rencillas "de los socialistas" son "pura envidia". "Se quejan de que se han dejado mucho dinero, pero era el presupuesto para las fiestas. Si no ha habido conciertos, que lo empeñen en esto, ¿no?", se pregunta, imaginando aquellas noches interminables "de bailoteo con gente de toda España".

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    Ayuntamiento, pandemia de coronavirus, coronavirus en España, coronavirus de Wuhan, coronavirus, municipios, España, Madrid, rastreo masivo, tests
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