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    Un espejo en una marquesina de Gran Vía anuncia la sexta temporada de Black Mirror. Un anuncio que, sin embargo, no está firmado por el equipo de publicistas de Netflix. Cuatro estudiantes son los autores de esta imagen que se ha convertido en fenómeno viral en redes sociales.

    A principios de año, un virus apareció en escena. Lo hizo en China, pero en cuestión de días ya ocupaba portadas de todo el mundo. Su agresividad y contagiosidad lo hicieron famoso y puso en jaque al gigante asiático. Semanas más tarde, el coronavirus había alcanzado el resto de continentes. Los hospitales saturados y la población confinada en su casa para evitar la infección. Lugares como Times Square en Nueva York o la Plaza de San Pedro en el Vaticano completamente vacíos. Imágenes que parecían sacadas de la mente de Charlie Brooker, creador de la serie Black Mirror.

    2020 podría ser el guion de una temporada de la distópica ficción británica. Nadie hubiera predicho que estaríamos meses sin pisar la calle más allá del supermercado o la farmacia por la presencia de un virus. Tampoco que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tendría que refugiarse en el búnker de la Casa Blanca por las manifestaciones provocadas por la muerte de un ciudadano afroamericano bajo la rodilla de un policía. Un escenario en el que a nadie se le ocurrió que el anuncio de Netflix en referencia a la sexta temporada de Black Mirror en una marquesina de la madrileña Gran Vía no fuese real.

    Publicidad basada en un espejo con los logos de Black Mirror y Netflix junto a un letrero que reza: "Sexta temporada. Ya disponible, en todas partes". Una campaña no oficial de Netflix y que ni siquiera es de su equipo creativo. Los autores son Tito Rocha, Alberto Arribas, Rubén de Blas y Mer Mendrés, cuatro estudiantes de publicidad de la escuela Brother. Un proyecto que nació de un ejercicio de clase. "Es un tipo de trabajos que se hacen mucho en las escuelas. Se centran en crear anuncios no oficiales para marcas. El resultado luego te sirve para hacer carpeta cuando te presentas como profesional", comenta Rocha.

    Su objetivo era hacerlo parecer real y lo consiguieron. Mediante el uso de distintos programas informáticos alcanzaron un resultado muy en la línea creativa de Netflix, famosa por los carteles de "Oh, blanca Navidad" utilizado para Narcos o el "Querrás tragártela enterita" de Sex Education.

    "Creo que a todos se nos ha pasado por la cabeza que este año parece que estamos viviendo en un episodio de Black Mirror", afirma el joven creativo.

    Fenómeno en redes sociales

    Los cuatro estudiantes, en régimen de clases online, tenían clara la idea. Pero, las circunstancias actuales impulsaron su proyecto. "Hubo una cosa muy importante y clave. Tuvimos la suerte que la semana que montábamos esto se levantara la tendencia Black Mirror, lastimosamente por los sucesos relacionados con la muerte de George Floyd en Estados Unidos", admite Rocha.

    Con la serie de Brooker convertida en tema de conversación en redes sociales, los futuros publicistas aceleraron el proceso de creación. El domingo tenían la propuesta cerrada y el lunes, mientras Mendrés acababa la maquetación y Rocha el texto, De Blas y Arribas se fueron a Gran Vía con la cámara. "Tomamos una foto de Rubén fotografiando el Mupi—soporte publicitario instalado en el mobiliario urbano— y, luego, desde el Mupi a Rubén fotografiándolo. Montamos las imágenes en el propio Mupi por ordenador para que el espejo pareciera real", explica el estudiante.

    Una vez conseguido el montaje, lo lanzaron a Twitter. La reacción de los usuarios fue inesperada para sus creadores. "Lo colgamos en Twitter y no esperábamos nada de esto. Fue muy sencillo, simplemente fuimos a conversaciones sobre Black Mirror y pusimos la foto en algún comentario. Hasta que un usuario, Juan Manuel Toribio, compartió la foto. A partir de su tuit, la imagen se viralizó".

    Como dice Rocha, "después vino todo en cascada". Su 'campaña publicitaria' conquistó Twitter y se convirtió en un fenómeno viral. Llegó a países como Francia, Italia, Brasil, Indonesia, Japón o Georgia. Se escribió sobre ella en varios idiomas. E, incluso, hubo medios de comunicación que la presentaron como un anuncio oficial de Netflix, a pesar que Brooker asegurará semanas atrás que no trabajaba en la sexta temporada de Black Mirror.  "No somos conscientes de la repercusión que hemos tenido. Pero, esperamos que, aunque sea, después de esta campaña, nos localicen, sobre todo ahora que está todo tan mal por el tema del coronavirus. Es algo positivo en una carpeta", manifiesta Mer Mendrés.

    "Conseguir que se abrace un contenido y se genere conversación sobre este es muy complicado, incluso para las personas que ya se dedican profesionalmente a la publicidad. Esto es muy importante para nosotros, porque nadie se espera algo así de un grupo de estudiantes", asevera Rocha.

    Un trabajo de clase que marca el punto de partida de sus carreras. A Rocha le gustaría formar parte del equipo de la agencia David, que trabaja con clientes como Burger King, Mondelez o Budweiser. A Mer Mendrés les gustaría trabajar en una agencia también, aunque también le atrae la idea de Netflix. "Son la nueva Coca Cola. A cualquier publicista le gustaría estar allí. Todo el mundo está pendiente de lo que hacen", argumenta la joven publicista.

    De momento, Netflix España no se ha pronunciado sobre el 'espejo de Black Mirror'. "El hecho de que les haya llegado una campaña de unos estudiantes, aunque no digan nada, ya es suficiente", dice Mendrés sobre un proyecto aclamado en redes sociales por su realidad, pero también por su crudeza. Y es que al reflejarse uno en este 2020 es fácil pensar en un viaje a San Junipero.

    Etiquetas:
    Black Mirror, anuncio, Netflix
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