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    España concreta el plan para iniciar la desescalada gradual del confinamiento (207)
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    Apple y Google se alían para luchar contra el coronavirus. Las dos multinacionales han desarrollado una interfaz de programación de aplicaciones (API), base para la creación de aplicaciones útiles para el rastreo de contagios. 22 países ya han solicitado y recibido acceso a este software. Uno de estos, España.

    Canarias será la primera comunidad autónoma que contará con este servicio. El Gobierno ya trabaja con las autoridades del archipiélago para implantar allí el proyecto piloto de la aplicación. En junio verá la luz esta app, primera en el país que permitirá seguir al virus.

    Esta descansará sobre los pilares técnicos de la API de Apple y Google, denominada Notificación de exposición. Una propuesta centrada en la tecnología Bluetooth mediante la cual los móviles se pueden detectar en distancias cortas. Así, la aplicación identificará los terminales que también la tengan descargada a su alrededor. El concepto espacio-temporal lo determinará la autoridad sanitaria de cada país, que marcará a partir de qué distancia y de cuánto tiempo la herramienta graba los móviles próximos.

    En el caso de haber estado cerca de una persona que ha dado positivo por coronavirus, la aplicación avisará al usuario para que tome medidas. Eso sí, el infectado tiene que dar autorización a la app para que lo registre como contagiado. De ninguna manera, quedaría guardado por su nombre y apellidos. Y es que el uso del Bluetooth permite que los móviles intercambien entre si códigos de identificación anonimizados de generación aleatoria. Método que según el abogado Ernesto Muñoz, socio del despacho Picón&Asociadados Abogados, garantiza mejor que otros la protección de datos.

    "La información se guarda de manera cifrada, encriptada. Siempre hay riesgos en privacidad, porque el anonimato absoluto no existe, pero para identificar a una persona por un código de Bluetooh se requerían medidas desproporcionadas en tiempo y coste. Hay posibilidades de hacerlo, pero son muy remotas y rozan lo imposible".

    Otra característica de la plataforma de Apple y Google es que la información no queda guardada en un servidor único. Por el contrario, los datos se almacenan en el terminal de cada usuario de la aplicación. "A un hacker siempre le va a resultar más complicado acceder a los datos si estos no están en un servidor concreto de la aplicación, sino distribuidos entre los usuarios", afirma Muñoz.

    Un formato mucho menos intrusivo a priori que las aplicaciones basadas en la geolocalización, como las implantadas en Corea del Sur. En el país asiático, el uso del GPS era lo que ayudaba a las autoridades a saber si una persona cumplía la cuarentena o con quién se había encontrado y dónde lo había hecho. Para el especialista en Derecho Digital, el nuevo sistema es la opción más respetuosa con la privacidad de la persona de las existentes para rastrear contagios.

    "Es la menos mala de las opciones. Al utilizar un contacto vía Bluetooh y no geolocalización, por lo menos, no está todo el día pendiente de dónde estás. Además, tampoco registra en qué lugar te has cruzado con la persona que ha dado positivo, ni quién es. Lo presentado sigue más que menos la línea de protección de datos en aplicaciones de la Comisión Europea".

    Lagunas legales

    Google y Apple han apuntado una serie de principios a los que los desarrolladores de las aplicaciones de cada país se tienen que adherir. Además de requerir la autorización del usuario para realizar cualquier comunicación sobre su salud, las futuras herramientas deben recolectar el mínimo necesario de información y no tener la capacidad de abrir el GPS. Tampoco puede existir más de una app por país que utilice la API creada por las compañías estadounidenses. No obstante, todavía existen interrogantes sobre determinados aspectos de su funcionamiento, sobre todo, en términos de protección de datos.

    En concreto, días atrás, la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) resumía en un informe sobre el uso de la tecnología que las aplicaciones de seguimiento de contactos por Bluetooh conllevaban "la posible realización de mapas de relaciones entre personas, la reidentificación por localización implícita, la recogida de datos de terceros o la fragilidad de los protocolos a la hora de intercambiar información".

    En relación a la aplicación que surja de la interfaz de programación Notificación de exposición, Marcos Judel, presidente de la Asociación Profesional Española de Privavidad (APEP) reconoce que hay preguntas sin respuesta. "Es cierto que es preferible el sistema ideado que un seguimiento activo. Sin embargo, no sabemos cómo va a tratar los datos, durante cuánto tiempo los va a preservar, quién los va a utilizar, quién puede tener acceso a las bases de la app…Este tipo de tecnología se debe hacer con un análisis previo, una evaluación de impacto en la privacidad".

    Y es que el desconocimiento campa en el AEPD, organismo nacional dedicado a la privacidad. Según consta a Judel, la APED no ha sido consultada todavía sobre esta aplicación que en menos de un mes llega a Canarias. "Desconozco si han hecho un análisis previo. Lo que está claro es que el Reglamento General de Protección de Datos exige que empresas y organismos públicos tienen que crear este tipo de aplicaciones con la privacidad ya incluida en el diseño".

    "Los responsables de Apple, Google, el Gobierno y el Gobierno de Canarias deberían establecer los criterios y aplicar medidas para reducir riesgos para los derechos y libertades de las personas. En el caso de que no puedan, consultar a la APED, ya que es una obligación legal. El papel de los profesionales de la privacidad es clave".

    Sin un análisis sobre los riesgos se puede incurrir en errores que pueden afectar a la seguridad de los usuarios. Un problema que no solo aparece en la creación de aplicaciones para el móvil, sino también en la legalidad de los controles de temperatura de muchas empresas o en el uso de pulseras de localización. Según el presidente de la Asociación Profesional Española de Privacidad, la batalla contra el coronavirus no implica atacar la privacidad.

    "Se pueden hacer iniciativas como estas, sí. Pero, hay que hacerlo dentro del marco de la legalidad. La privacidad no es una limitación para la lucha contra el COVID-19. Se puede combatir contra él sin saltarse la normativa".
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    España concreta el plan para iniciar la desescalada gradual del confinamiento (207)
    Etiquetas:
    móvil, aplicación, Google, Apple, coronavirus en España, pandemia de coronavirus, coronavirus
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