En directo
    España
    URL corto
    0 70
    Síguenos en

    La aprobación de una propuesta de Ley de la Eutanasia aprobada en el Congreso marca un paso adelante en la reivindicación de una muerte digna. España lleva décadas sin debatir sobre el tema en el Parlamento.

    Ramón Sampedro puso la semilla. Este gallego, que grabó su propia muerte y cuya vida fue llevada al cine, se convirtió en 1998 en el rostro de una palabra que todavía no tenía demasiado eco. El término eutanasia empezó a sonar entre la opinión pública a raíz de aquel caso.

    Cuando esta persona aquejada de tetraplejia desde los 25 años tuvo que ser asistido para morir, a los 55, el debate se avivó. Algunos partidos políticos lo han contemplado en su programa a lo largo del tiempo, sin llegarse a oficializar. Este martes 11 de febrero, el Congreso votó a favor de tramitar una proposición de ley que regule la eutanasia. La iniciativa salió adelante por 201 votos, frente a 140 en contra y dos abstenciones.

    La cuestión se reanimó en abril del año pasado, cuando Ángel Hernández suministró pentotal sódico a su mujer, María José Carrasco, para que dejase de vivir. Carrasco sufría esclerosis múltiple desde hacía 30 años (tenía 61) y había manifestado reiteradamente su voluntad de morir. Su marido, de 69 años por aquel entonces, se enfrentaba a 10 años de prisión: el Código Penal podría considerarlo como delito de cooperación al suicidio. La historia de esta pareja, que fue registrada en vídeo y documentada con decenas de entrevistas o fotografías, se introdujo en la campaña electoral. Y este martes pareció alcanzar una suerte de final de trayecto cuando el hemiciclo dio el sí a la propuesta.

    En principio, este documento plantea la posibilidad de que una persona decida morir, siempre dentro de unos parámetros. Los principales, que el solicitante debe ser mayor de edad y tener nacionalidad o residencia española, que tendrá que ser "capaz y consciente" en el momento de pedirla, y deberá ser por "enfermedad grave e incurable" o "enfermedad grave, crónica e invalidante". Hasta ahora, la propuesta de ley se había llevado al Parlamento otras dos veces, sin éxito.

    El mayor empujón a la iniciativa tuvo lugar en 2002, con la Ley Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente, donde se establecía que "el paciente o usuario tiene derecho a decidir libremente, después de recibir la información adecuada, entre las opciones clínicas disponibles", entre otros postulados. Una encuesta de Metroscopia de 2017 mostraba que el 84% de los españoles estaba a favor de la eutanasia. Dentro de la población creyente en la fe católica, el respaldo era del 56%. Y en cuanto a los votantes del Partido Popular (que se opuso este martes a la medida), un 66% la apoyaba. Todavía falta tiempo hasta que esta propuesta de ley logre materializarse, pero ya ha habido algunas reacciones. La sensación es que después de 22 años de ponerle un rostro universal al asunto, la eutanasia está a punto de dar un paso al frente. Hasta ahora, los mayores implicados en la causa no veían ningún progreso.

    "No hemos avanzado nada en todo este tiempo", decía Ramona Maneiro en una rueda de prensa convocada el año pasado en Boiro, donde ayudó a morir a Ramón Sampedro.

    Maneiro, de 59 años, confesó en 2005 haberle facilitado cianuro a quien era su pareja sentimental (siete años después, cuando el delito ya había prescrito).

     Maneiro se preguntaba cuántas "eutanasias clandestinas" se estarían produciendo en España, un país "que se resiste a impulsar una regulación" y declaraba no entender "el miedo a legalizarla": "Si se hace, habrá pocos casos", subrayaba.

    Su aparición se produjo a raíz de la muerte de María José Carrasco. Maneiro siempre se ha mostrado "reticente" a aparecer en medios de comunicación, indican en su entorno, pero dio la cara para romper una lanza en favor de Ángel Hernández.

    "Ha sido valiente. Es muy jodido ayudar a la persona que amas a marchar, a que se vaya tranquila", señaló. Hernández, que acudió al Congreso en la votación, explicó en una entrevista reciente al diario EL PAÍS que "con una ley de eutanasia, ella habría muerto con menos dolor".

    "Tuvo que tomar un veneno y aunque todo ocurrió rápido, en 11 minutos, y se durmió antes de que pasara, hubo momentos desagradables. Habría sido más efectivo y menos doloroso para ella e incluso se le habría podido aplicar antes de que yo lo hiciera. Y para mí significaría no tener que estar enjuiciado por algo que ella me pidió y que yo me había comprometido a hacer hace bastantes años", esgrimió.

    Hernández ha declinado conceder más entrevistas después de varios días atendiendo a medios de comunicación. Con la ley, anotaba Hernández, hubieran tenido tranquilidad. "La eutanasia está ahí, es un derecho. Su día a día hubiera sido mejor. Habría estado más relajada.

    Al empeorar diría, "quiero que me apliquéis la eutanasia. Que no tenga ningún dolor en mi muerte". Le hubiera supuesto mucha tranquilidad y a mí también. Es la que da un derecho. Igual que a las mujeres se la da el tener el derecho al aborto", sostenía. Para la agrupación Derecho a una Vida Digna, con la eutanasia va a pasar lo mismo que con el aborto o el matrimonio homosexual. "No creo que nadie se oponga, porque no es controvertida. La aprueba la mayoría de la gente", arguyen.

    "Cuesta sacarla adelante porque vivimos en una sociedad secularizada. España aún es un país muy religioso y con una clase política timorata", cuentan.

    "Ha habido poco progreso desde el caso de Ramón Sampedro, pero es que ni siquiera los partidos progresistas se han atrevido. Nuestra sensación es que va a ser como la Ley del Divorcio, que tuvo su discusión, pero luego todo el mundo se amoldó. Y esperamos que sea como la Ley del Matrimonio Homosexual, que se firmó en España en 2004 y pronto se extendió a Portugal o Francia", conceden fuentes de Derecho a una Muerte Digna, que congrega a 6.500 socios y que encabeza su web con un ¡Todo sigue igual! al lado de una imagen de Ramón Sampedro.

    "Él dio la vuelta al mundo con su caso y con la película (Mar Adentro) que hizo el director Alejandro Amenábar sobre su figura, ganadora de un Óscar a Mejor Película de Habla no Inglesa en 2004", insisten. En otros lugares de Europa "más avanzados", indican, ya existe normativa al respecto: Holanda, Bélgica o Luxemburgo permiten esta "muerte asistida".

    Mientras, el grupo conservador Hazte Oír lanzó una campaña para recoger firmas en contra de la iniciativa.

     "La ley de eutanasia que prepara el Gobierno instaurará el homicidio por compasión, y pretende que toda la sociedad sea cómplice de una práctica que ya tiene consecuencias terribles en los países donde se aplica", acusaban en el anuncio.

    "¿Crees que es una casualidad que saquen esta ley mientras los jubilados salen a la calle a defender un sistema de pensiones digno?", se preguntaba, "La izquierda quiere solucionar el invierno demográfico al que nos condenaron con el aborto, eliminando ahora a los mayores". "Lo venden como un logro progresista, cuando en realidad es un retroceso de cientos de años. La vuelta a la ley de la selva; el que no produce no merece ayuda", apuntaban, sentenciando que 'lo que se vota es terrible'. ¿Qué clase de sociedad empuja a la muerte a los ancianos, a los vulnerables, a los que sufren enfermedades, porque no contempla nada mejor que ofrecerles para paliar su sufrimiento?".

    Etiquetas:
    congreso, ley, España, muerte asistida, muerte digna, eutanasia
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook