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    La gente quema las fotos de Francisco Franco

    ¿Se ha cerrado ya la página más negra de la historia española con la exhumación de Franco?

    © AP Photo / Emilio Morenatti
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    El 20 de noviembre se cumplen 44 años de la muerte de Francisco Franco. Pero las víctimas de la dictadura que lograron sobrevivir a aquellos tiempos oscuros siguen buscando que se haga justicia.

    "Todavía hoy no se ha reconocido ninguna de las condenas de muerte, verificadas por esa dictadura, ni los fusilamientos sin juicios que hizo la dictadura, ni las torturas a las que nos sometió durante 40 años", relata en una entrevista a Sputnik José María Chato Galante, brutalmente torturado durante el régimen en la infausta casa del terror de la dictadura —la Dirección General de Seguridad—, la actual sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid, en plena Puerta del Sol.

    Chato Galante a la salida de la cárcel
    © Foto : Chato Galante
    Chato Galante a la salida de la cárcel

    La lucha de Chato y de otras víctimas del franquismo, en muchas ocasiones silenciada, está explicada de forma prolija en la película El silencio de otros, de Almudena Carracedo y Robert Bahar, bajo la producción de Pedro Almodóvar, que recibió más de 20 premios a nivel nacional e internacional.

    Ahora Chato Galante es uno de los miembros de La Comuna. La asociación ha reunido decenas de querellas contra los crímenes del franquismo que están siendo investigados por la magistrada argentina María Servini, cuyas resoluciones fueron desatendidas en varias ocasiones por el Gobierno español. La jueza reconocía a los medios que "investigar el franquismo" les cuesta "horrores".

    Enfrentamiento frontal con el régimen

    A pesar de que el 24 de octubre del 2019 se puso fin a la mayor gloria del dictador —estar enterrado en el Valle de los Caídos— cuando sus restos fueron trasladados desde la basílica del monumento hasta el cementerio de Mingorrubio-El Pardo, todavía no se ha cerrado la historia de la lucha por la justicia.

    Manifestantes con una imagen de Francisco Franco y bandera de España
    © REUTERS / Susana Vera
    "Nuestro problema es que se considere que con la exhumación se han acabado los problemas, que eso significa cerrar esa negra página de nuestra historia y no es verdad", dice a Sputnik Chato Galante.

    La historia de su lucha antifranquista empieza con el sindicato clandestino de estudiantes, en el que entró a finales de los 60 y principios de los 70. Galante describe que su "enfrentamiento frontal" empezó después del asesinato de su compañero Enrique Ruano por parte de la Brigada Político-Social de Franco.

    "El asesinato de Ruano fue para mí un golpe tremendo. Que mataran a Ruano hizo que mi objetivo en la vida fuera acabar con aquello. No se podía vivir en un país en el que pasaban esas cosas. Nos encontramos con esa sociedad, mientras que en el resto de Europa había unas libertades amplísimas. Ese choque es el que nos llevaría a la cárcel".

    La Brigada Político-Social lo arrestó por primera vez a principios de los 70, cuando tenía tan solo 20 años, y no fue la última. A Chato lo detuvieron en varias ocasiones, pero las cosas iban más allá de meros arrestos. Un día acabó en las manos del inspector de Policía y conocido torturador franquista Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño.

    "A mí me torturó (...) 'Billy el Niño', que después sería condecorado por la dictadura y por la propia democracia", relata Chato. "Una vez que te detenían, estabas desaparecido. No se comunicaba ni a tu familia ni a nadie que estabas detenido. No tenías derecho a tener un abogado, por lo menos las primeras 72 horas. En una ocasión, en un estado de excepción, estuve en aislamiento y con torturas durante 14 días", contó a Sputnik.

    Ficha policial. Foto que acompañaba la ficha de Chato Galante que hizo la policía política franquista
    © Foto : Chato Galante
    Ficha policial. Foto que acompañaba la ficha de Chato Galante que hizo la policía política franquista

    "En mi caso había una tortura, a la que me sometieron mucho, conocida como 'El quirófano'. Te ponían sobre una superficie, con la mitad del cuerpo fuera, y te golpeaban en las plantas de los pies, te golpeaban en los abdominales. Finalmente eso normalmente terminaba porque no te podías sujetar", prosigue Chato.

    "Al final, literalmente, no puedes andar, no puedes moverte. Yo no sería capaz de hacerle a ningún animal lo que me hicieron a mí. No pude prácticamente correr después de aquella tortura y he tenido muchísimas dificultades toda mi vida".

    El mecanismo era intentar producir un dolor horroroso y, si no contestabas a las preguntas, se te infligía todavía más dolor.

    "La policía política del franquismo es una policía educada primero por la Policía de la Alemania nazi. La gente que nos torturaba fue a hacer los mismos cursos que hacían los torturadores en América Latina y en otras partes del mundo", según Galante.

    Estos hechos fueron desvelados públicamente cuando salieron las obras de autores como Carlos Hernández (Los últimos españoles de Mauthausen), Juan J. Alcalde (Los servicios secretos en España) y José María Irujo (La lista negra), que cuentan las conexiones ocultas que Francisco Franco mantuvo con la Alemania nazi y su Policía secreta, la Gestapo.

    • Visita a la cárcel de Segovia en 2011. Chato Galante y otros presos políticos que estuvieron en esa cárcel
      Visita a la cárcel de Segovia en 2011. Chato Galante y otros presos políticos que estuvieron en esa cárcel
      © Foto : Chato Galante
    • Madrid 1 de mayo. La cabecera de la manifestación del 1 de mayo el primer año que se pudo convocar legalmente (1977)
      Madrid 1 de mayo. La cabecera de la manifestación del 1 de mayo el primer año que se pudo convocar legalmente (1977)
      © Foto : Chato Galante
    • Foto con otros presos y familiares a la salida de la cárcel
      Foto con otros presos y familiares a la salida de la cárcel
      © Foto : Chato Galante
    • Foto con otros presos y familiares a la salida de la cárcel
      Foto con otros presos y familiares a la salida de la cárcel
      © Foto : Chato Galante
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    © Foto : Chato Galante
    Visita a la cárcel de Segovia en 2011. Chato Galante y otros presos políticos que estuvieron en esa cárcel

    Una colaboración que llegó hasta el momento en que el agregado de la Gestapo en la Embajada alemana en Madrid, Paul Winzer, dirigió un programa de instrucción para la policía política de Franco. Agentes del bando franquista recibieron visitas de miembros de las SS y de la Policía secreta alemana, quienes les asesoraron en diferentes técnicas sobre prisiones, que iban desde formas de interrogatorios y torturas hasta la creación de campos de internamiento.

    "Pero lo importante no es el hecho de la tortura, sino qué significa la denegación absoluta de los derechos de un ser humano, el considerar que ni siquiera eres un animal", afirma Galante.

    "Esa es la educación de toda la policía política del régimen franquista, que pasó sin la menor depuración a ser la policía de la democracia".

    Los problemas de la España actual... ¿un legado del régimen?

    "Se tiene la idea de que la represión franquista fue feroz durante los primeros años y que luego se relajó. No es cierto. Los últimos fusilamientos del franquismo son de septiembre de 1975, exactamente dos meses antes de que muriera el dictador. Durante todo ese tiempo, en ese país no hubo libertad de expresión, ni de reunión, ni de organización, ni de manifestación, ni derechos civiles básicos", subraya Galante.

    "Parte de los programas actuales de nuestro país es ese tránsito de un aparato de estado, de una feroz dictadura fascista a un aparato de estado teóricamente democrático sin que pasara nada entremedias. Con las mismas personas, con los mismos mandos", explicita.

    Sigue habiendo crímenes sin ser juzgados, crímenes de lesa humanidad, crímenes que no pueden ser ni amnistiados y crímenes que no prescriben. Sin que haya esos juicios, no podrá haber esa reconciliación, lamenta Galante, y argumenta que, sin que haya justicia, él seguirá siendo un delincuente en su propio país.

    "A mí me amnistiaron mis condenas, pero no se han anulado unas condenas dictadas en aplicación de leyes fascistas por tribunales especiales de represión fascista. Y eso sigue siendo hoy legal en nuestro país. Está en nuestro ordenamiento jurídico. Todas esas asignaturas pendientes que, con toda probabilidad, necesitarán un replanteamiento en nuestra Constitución, son las que han puesto a nuestro país en una situación difícil".

    Por último, el entrevistado deja una reflexión sobre la actual democracia española, deudora en su opinión de aquel régimen abyecto.

    "Esa impunidad, ese aparato del estado heredado de la dictadura, ese origen de la profundísima corrupción que tiene nuestro país, porque el régimen franquista fue por definición un régimen corrupto, un régimen hecho por una parte de la sociedad contra el resto de la sociedad, todas esas cosas estamos olvidando discutirlas. Y la exhumación solo es el primer paso, solo es el primer paso", concluye.

    Etiquetas:
    franquismo, torturas, dictadura, exhumación, Francisco Franco, España
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