09:17 GMT +322 Noviembre 2019
En directo
    El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez

    Pedro Sánchez: el socialista que se quiere mantener en el poder

    © REUTERS / Javier Barbancho
    España
    URL corto
    Las elecciones generales en España del 10N (84)
    0 11
    Síguenos en

    MADRID (Sputnik) – Pedro Sánchez (Madrid, 1972) repite en estas elecciones generales como candidato del PSOE para intentar mantenerse en el poder en España a pesar de su fallida negociación para formar Gobierno desde las elecciones de abril de este mismo año.

    Sánchez se presenta en estos comicios con el lema 'Ahora sí', para reforzar la idea de que, en esta ocasión, sí conseguirá formar Gobierno.

    "La única formación política que garantiza hoy un Gobierno para España es el PSOE", reclamó desde un acto de campaña en Córdoba.

    Sin embargo, el mandatario en funciones estuvo desde las elecciones generales del 28 de abril tratando de alcanzar un acuerdo para conformar un Ejecutivo, sin éxito.

    El Congreso de los Diputados de España rechazó en julio la investidura del candidato Pedro Sánchez, con 124 votos a favor, 170 votos en contra y 52 abstenciones.

    Los jefes negociadores del PSOE y Unidas Podemos manifestaron su desacuerdo a pocos minutos del arranque de la segunda votación de investidura de Pedro Sánchez.

    Podemos quería un acuerdo de Gobierno proporcional a los resultados, mientras que el PSOE no quería mucha presencia de Podemos en el Ejecutivo, por lo que ofreció el Ministerio de Sanidad y dos secretarías de Estado convertidas en ministerios, además de una vicepresidencia que Podemos calificó de "simbólica".

    En el último momento, Podemos solicitó las políticas activas de empleo, en pleno debate del Congreso, para aceptar la propuesta, pero el PSOE rechazó la oferta.

    Eso provocó que se rompiese una negociación que nunca llegó a retomarse, con una excepción en septiembre, aunque en mitad de declaraciones televisivas del propio Sánchez, quien dijo que un Gobierno compartido con Podemos "no le dejaba dormir".

    Pedro Sánchez, líder del PSOE
    © AFP 2019 / Pierre-Philippe Marcou
    Se trata de la cuarta vez que Sánchez se presenta a unos comicios generales como cabeza de lista.

    La primera de ellas, en las elecciones generales de 2015, Sánchez encabezó la candidatura de un PSOE que obtuvo el peor resultado de su historia con 90 escaños y un 22% de votos, quedando por detrás del líder del PP, Mariano Rajoy.

    A la vista de la aritmética parlamentaria nacida de esos comicios, Mariano Rajoy rechazó el encargo del Rey Felipe VI para intentar ser investido y el monarca trasladó el encargo a Sánchez.

    Tras meses de negociaciones con los grupos políticos, Sánchez fracasó en su intento de recabar el apoyo a dos bandas de fuerzas muy alejadas ideológicamente: los liberales de Ciudadanos y la formación de izquierda Podemos.

    Además, el candidato no consiguió el apoyo de las formaciones independentistas catalanas, que le exigían la celebración de un referéndum de autodeterminación reconocido desde Madrid, algo a lo que se negó en todo momento.

    Sánchez llegó a presentarse hasta en dos ocasiones a la sesión de investidura con el único apoyo relevante de Ciudadanos, algo que le fue insuficiente para alcanzar la presidencia del Gobierno.

    Tras las dos investiduras fallidas, se convocaron nuevos comicios —celebrados en junio de 2016— en los que Sánchez volvió a encabezar al PSOE, cosechando de nuevo los peores resultados de la historia de la formación: 84 escaños con un 22% de votos.

    El reparto de escaños dificultaba de nuevo la conformación de mayorías para la formación de Gobierno: Sánchez no supo entenderse con Podemos y los partidos independentistas mientras que a Rajoy —que volvió a ser el más votado— no le bastaba con el apoyo de Ciudadanos.

    Finalmente, después de 10 meses de un Gobierno en funciones, y ante la posibilidad de unas terceras elecciones consecutivas, empezaron a crecer en el PSOE las voces que pedían a Sánchez permitir la formación de un Ejecutivo conservador para desbloquear la situación.

    Sin embargo, Sánchez se aferró al lema "no es no", popularizado entre sus simpatizantes para manifestar rechazo a Rajoy.

    En ese contexto, el PSOE vivió una de las mayores crisis internas de su historia. La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz —que apoyó a Sánchez en su carrera hacia la secretaría general en 2014— encabezó un movimiento de rebeldía en el que distintos integrantes de la Ejecutiva Federal del PSOE presentaron su dimisión.

    Esto dio lugar a la celebración de un tenso Comité Federal en el que Sánchez constató la pérdida de apoyos dentro del partido. En consecuencia, dimitió como secretario general en octubre de 2016 y una Comisión Gestora tomó las riendas del PSOE, cuyos diputados se abstuvieron permitiendo la investidura de Rajoy.

    El Gobierno de Rajoy aguanta en el poder hasta junio de 2018, cuando después de la sentencia del caso Gürtel —que condena al Partido Popular como partícipe a título lucrativo de una trama corrupta—, Sánchez consiguió los apoyos necesarios para tumbar al Gobierno del Partido Popular mediante una moción de censura, apoyada por Podemos y formaciones independentistas.

    Por lo tanto, el líder socialista llegó al Palacio de la Moncloa —sede del Gobierno español— tras superar etapas muy convulsas tanto en la política nacional como en su propio partido.

    El todavía presidente del Gobierno es doctor en Ciencias Económicas y durante varios años ejerció la docencia en la Universidad Camilo José Cela de Madrid.

    Antes de su etapa de profesor universitario, fue asesor en el Parlamento Europeo (1998) y jefe de gabinete del Alto Representante de Naciones Unidas en Bosnia durante la Guerra de Kosovo (1999).

    A su vuelta a España, trabajó como Director de Relaciones Internacionales en la Organización de Consumidores y Usuarios (2000) y como Asesor de Economía de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE entre 2000 y 2004, tras lo cual consiguió hacer carrera en el partido.

    Desde entonces, ocupó distintos cargos a nivel municipal hasta llegar a ser diputado nacional en 2009 y finalmente cabeza de lista en el 2015.

    Padre de dos hijos y jugador de baloncesto al máximo nivel hasta los 21 años, Sánchez es una cara joven dentro de un partido centenario, aunque len este año y medio de Gobierno y las polémicas por la falta de estabilidad, le han desgastado en popularidad.

    Manifestantes con una imagen de Francisco Franco y bandera de España
    © REUTERS / Susana Vera
    Según todas las encuestas, el PSOE será la fuerza más votada, sin embargo, no conseguirá la mayoría absoluta, por lo que Sánchez deberá gestionar una nueva situación de debilidad parlamentaria.

    Se trata de las cuartas elecciones en cuatro años, enmarcadas en un contexto difícil después de darse a conocer la sentencia contra los líderes independentistas, en la que doce líderes políticos y civiles fueron condenados —nueve de ellos con penas de prisión— por el intento de ruptura con España mediante el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 en Cataluña.

    Tema:
    Las elecciones generales en España del 10N (84)
    Etiquetas:
    España, Pedro Sánchez
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik