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    MADRID (Sputnik) — El Congreso de los Diputados de España rechazó la investidura del candidato socialista Pedro Sánchez en una sesión plenaria plagada de sucesos llamativos que quedarán para la historia del parlamentarismo español.

    Tras la votación fallida del pasado martes, pasados ya tres meses desde las elecciones, en las últimas 48 horas se reactivaron de forma apresurada las negociaciones para formar un Gobierno de coalición entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y la coalición izquierdista Unidas Podemos (UP).

    Esa negociación tuvo lugar tanto en la mesa de reuniones entre partidos como en los medios de comunicación. Desde la tarde del 24 de julio se sucedieron las filtraciones a la prensa por parte de los partidos, airearon sus encuentros y desencuentros en el intento por formar un Gobierno, lo que dejaba entrever que las negociaciones no iban a llegar a puerto, como finalmente sucedió.

    Sin embargo, la investidura de Sánchez falleció de forma lenta e incluso minutos antes de la votación hubo intentos de reanimar al cadáver, ya sin pulso.

    Negociación en directo

    Los motivos para la ausencia de acuerdo se encuentran, sobre todo, en la divergencia de opiniones sobre el reparto de responsabilidades dentro del Gobierno de coalición que ambos partidos aspiraban a formar.

    La última propuesta lanzada por el PSOE ofrecía a Unidos Podemos la posibilidad de entrar en el Gobierno ocupando una vicepresidencia social y tres ministerios: el de Igualdad, el de Sanidad, y el de Vivienda.

    Unidos Podemos rechazó la oferta y solicitó al PSOE más garantías para poder aplicar sus políticas sociales ocupando también Ministerio de Trabajo, algo a lo que los socialistas no accedieron.

    Tras un intercambio de ofertas de última hora a lo largo de la mañana, a ambas fuerzas se les echó el tiempo encima y a mediodía llegó el arranque de la sesión de investidura, lo que trasladó la negociación físicamente al salón de plenos, donde se vivió un intento final por alcanzar un acuerdo desde el atril.

    La sesión arrancó con un discurso del candidato a la investidura, Pedro Sánchez, que lamentó la "oportunidad histórica" perdida para formar un Gobierno de izquierdas.

    Mientras Sánchez hablaba, Iglesias estuvo enganchado al teléfono intentando poner sobre la mesa una nueva propuesta de acuerdo, algo que hizo en cuanto le llegó el turno de palabra.

    "Después de escuchar su discurso, he recibido el mensaje de alguien muy relevante de su partido. Me ha dicho: pídele que os ceda las competencias en políticas activas de empleo", explicó Iglesias, que acto seguido añadió: "Renunciamos al Ministerio de Trabajo si ustedes nos ceden las competencias para dirigir las políticas activas de empleo en este país".

    De esta forma, meses después de las elecciones del 28 de abril, la negociación se trasladaba de forma apresurada a la misma tribuna del Congreso, a apenas minutos de la votación de investidura, sin tiempo para elaborar documentos en los que plasmar un eventual acuerdo.

    La propuesta fue rechazada de inmediato por los socialistas y después de las intervenciones parlamentarias, tras sólo cinco minutos de receso que no dieron pie a una reactivación de las negociaciones, el Congreso votó y rechazó la investidura.

    El traslado de la negociación al atril de la Cámara no fue el único suceso llamativo de la sesión plenaria de este jueves.

    Flores y libros

    La vicepresidenta del Gobierno y jefa negociadora del PSOE, Carmen Calvo, se presentó a la sesión de investidura con una vestimenta con un simbolismo muy particular.

    En concreto, Calvo vistió durante la jornada una chaqueta roja (el color del PSOE) decorada con una flor morada (el color de Podemos).

    Tras ser preguntada por la prensa, Calvo afirmó que escogió esa flor porque "le quedaba bien al rojo", aunque descartó calificar la elección como un gesto político.

    En cualquier caso, la florida vestimenta de la vicepresidenta destacó entre la entristecida bancada de la izquierda, que intercambió lamentos por su incapacidad para ponerse de acuerdo.

    "De qué sirve una izquierda que pierde incluso cuando gana", lamentó Sánchez en su discurso previo a la votación.

    "Yo soy de izquierdas y estoy acostumbrado a perder", añadió en su turno de palabra el diputado Gabriel Rufián, del partido Esquerra Republicana de Cataluña, que dedicó una reprimenda a Sánchez e Iglesias por no ponerse de acuerdo para que la izquierda "gane de una vez por todas".

    Tras leerles la cartilla, Rufián regaló a ambos líderes un libro de cuentos infantiles escrito desde la cárcel por el ex vicepresidente catalán Oriol Junqueras. Con la entrega de ese libro, Rufián —cuyo partido se abstuvo en la votación— intentó explicar que ERC llevó a cabo un gesto de "enorme generosidad" no bloqueando la investidura de Sánchez sin pedir contrapartidas pese a la delicada situación personal de sus líderes.

    De forma involuntaria, la entrega del libro es también un recordatorio para Iglesias y Sánchez del complicado escenario de pacto que afrontarán en caso de ir a una nueva sesión de investidura en septiembre, ya que en ese mes está previsto que el Supremo emita una sentencia sobre el caso del procés, lo que puede generar un terremoto en la política catalana con réplicas en toda España.

    El mundo al revés

    La última nota curiosa del día la protagonizó Santiago Abascal, líder de la formación ultraderechista Vox, que durante su intervención ante la cámara —una de las primeras desde que es diputado— evocó al filósofo Miguel de Unamuno y citó su famosa frase de "ni venceréis, ni convenceréis".

    Esa frase fue pronunciada por Unamuno ante el fundador de la Legión española, José Millán-Astray, el 12 de octubre de 1936, en plena Guerra Civil, convirtiéndose en todo un símbolo de la lucha antifascista.

    Pese a ello, el ultraderechista Abascal hizo suya la frase, siguiendo una tónica iniciada en las anteriores sesiones plenarias, en las que también citó a autores de claras tendencias izquierdistas como Bertolt Brecht o George Orwell.

    "Esto es el mundo al revés", exclamó un portavoz del Partido Nacionalista Vasco, Aitor Esteban, tras escuchar la intervención de Abascal.

    Tras la pintoresca sesión de investidura de este 25 de julio, la presidenta del Congreso trasladará al rey los resultados de la votación y la legislatura volverá a la salida de casilla, aunque ahora cualquier intento por desbloquear la situación se realizará contrarreloj, ya que el rechazo a Sánchez activa un nuevo límite temporal: si no hay Gobierno el 23 de septiembre los españoles deberán votar de nuevo.

    Etiquetas:
    investidura, España, Pedro Sánchez
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