En directo
    Espacio
    URL corto
    0 72
    Síguenos en

    Cuando pensamos en anillos, enseguida viene a la cabeza Saturno, pero este no es un fenómeno exclusivo de ese planeta. La inclinación de la órbita de Deimos, una de las dos lunas de Marte, respecto al ecuador marciano, da lugar a pensar que nuestro planeta vecino una vez tuvo anillos que nada tenían que envidiar a los de Saturno.

    Aunque no lo parezca, la mitad de los planetas que forman el sistema solar tienen anillos a su alrededor: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Marte se podría sumar a ese grupo tras las nuevas evidencias encontradas por un estudio que encajan perfectamente con hipótesis anteriores.

    Unos científicos ya apuntaron a esta posibilidad en 2017 poniendo el foco en la otra luna de Marte, en Fobos. Sugerían que esta podría haberse formado a raíz del impacto de un asteroide contra su planeta anfitrión, lo que esparció materia alrededor del mismo creando un anillo que más tarde se compactaría y daría lugar a la luna.

    Con estas conclusiones como antecedente, el equipo de investigadores al frente del nuevo estudio, encabezado por el astrónomo del Instituto SETI Matija Cuk, se fijó en un detalle que otros expertos suelen pasar por alto: Deimos rota en torno a Marte con una inclinación de 1,8 grados respecto a su ecuador, y además se está acercando cada vez más al planeta rojo, a un ritmo de 1,8 centímetros por año.

    A este ritmo, se espera que dentro de 100 millones de años Fobos se aproxime tanto a Marte que sobrepase el límite de Roche y sea destruido por las fuerzas de marea del planeta, dando lugar a que los deshechos espaciales formaran un nuevo anillo que se fuera acercando a Marte a medida que un nuevo Fobos, creado también como resultado de este proceso, se fuera alejando.

    El estudio de los científicos Andrew Hesselbrock y David Minton de 2017 indicaba que precisamente este proceso pudo haberse producido repetidas veces en el pasado. La nueva luna Fobos, según modelos de Cuk y sus colegas, podría haber tenido una masa 20 veces mayor que la luna actual, y al entrar en una resonancia orbital de 1:3 respecto a Deimos, la otra luna, la órbita de esta última se podría haber inclinado un poco.

    Según Cuk, esto tuvo que ocurrir después del Bombardeo intenso tardío, un período en que varios cuerpos del sistema solar sufrieron frecuentes y violentos impactos, algo que, probablemente, pudo haber destruido Deimos.

    "Nuestra mejor apuesta es [que el fenómeno se produjo] hace unos 3.500 millones de años. Esto concuerda perfectamente con los cálculos de Hesselbrock y Minton de cuando Marte tenía una luna interna que contaba con una masa 20 veces superior a la de Fobos", dijo el investigador a ScienceAlert.

    En cuanto al antecesor de Fobos, el nuevo estudio sostiene que el astro pudo ser destrozado por la fuerza gravitatoria de Marte.

    "Una vez que el anillo desapareció, la luna también empezó a caer a causa de las mareas marcianas (como Fobos). Cuando se acercó demasiado a Marte, sus fuerzas de marea pudieron desintegrarla y dar lugar a un nuevo anillo. El ciclo se repetiría, probablemente dos veces, hasta llegar al Fobos que vemos", prosigue el astrónomo.

    La estimación del origen de Fobos queda situado en unos 200 millones de años atrás. La agencia espacial japonesa, JAXA, se dispone a enviar precisamente allí una sonda que obtendrá muestras de suelo lunar que podrán confirmar o desmentir estas hipótesis.

    Etiquetas:
    luna, anillo, Marte
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook