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    El 8 de marzo: Día Internacional de la Mujer 2020 (55)
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    Anna Lee Fisher estaba a pocos días de tener a su primera hija cuando la NASA le ofreció la oportunidad que había esperado toda su vida: viajar al espacio. En su reciente visita a Rusia, una de las primeras astronautas de Estados Unidos rememoró aquellos días históricos.

    Fisher tenía escasos 11 años cuando Alan Shepard se convirtió en el primer hombre estadounidense en realizar un vuelo espacial. Al escucharlo hablar de su proeza, la pequeña decidió que quería seguir el mismo camino.

    "En aquel momento me di cuenta de lo que quería ser algún día: una astronauta. Sin embargo, no creía que eso fuera posible", rememoró Fisher al presentarse en el Museo de la Cosmonáutica en Moscú.

    Fisher trabajaba como médica de urgencias, después de haberse graduado en química y en medicina, cuando descubrió en una conversación con una amiga que la agencia espacial estadounidense estaba reclutando nuevos astronautas. Esta vez, al contrario de las ocasiones anteriores, no necesitaban solamente pilotos, sino también especialistas en otras áreas. Esta era la oportunidad de Fisher de concretar su sueño de la infancia.

    Anna Lee Fisher besa a su hija Kristin después de participar de un entrenamiento de la NASA (1985)
    © NASA
    Anna Lee Fisher besa a su hija Kristin después de participar de un entrenamiento de la NASA (1985)

    En enero de 1978, Anna Lee Fisher, a los 28 años, se convertiría en una de las seis miembros del primer equipo de mujeres astronautas de Estados Unidos. Pero su camino hasta el espacio se hizo largo. Recién en el verano austral de 1983 es que finalmente le propusieron participar en una misión espacial. Cuando Fisher fue asignada a la tripulación del segundo vuelo del transbordador espacial Discovery, le quedaban solamente dos semanas para dar a luz a su primera hija, Kristin.

    "Kristin nació la mañana de un viernes y a las ocho de la mañana del lunes yo ya estaba en nuestra reunión semanal [de la NASA]. Quería que todos supieran que quería aquel puesto a cualquier precio", recordó la astronauta en el evento llevado a cabo con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

    En noviembre de 1984, Fisher participó de la misión STS-51-A y, así, se convirtió en la primera madre en el espacio. La insignia de su vuelo, dibujada parcialmente por ella, cuenta con seis estrellas: una para cada uno de los cinco tripulantes y la última para representar a su hija.

    Anna Lee Fisher habla de la insignia de su misión espacial durante el evento en el Museo de la Cosmonáutica en Moscú
    © Sputnik / Laís Oliveira
    Anna Lee Fisher habla de la insignia de su misión espacial durante el evento en el Museo de la Cosmonáutica en Moscú

    El vuelo, que duró poco más de siete días, fue el único en la carrera de Fisher. Cerca de un mes después de su hazaña, la astronauta fue asignada a la misión STS-61-H del transbordador Columbia, que se lanzaría el junio de 1986. Sin embargo, la misión fue cancelada luego del fatídico accidente del Challenger en enero de aquel año.

    Fisher siguió trabajando en la NASA por muchas décadas. Participó del reclutamiento de astronautas, ocupó cargos en la oficina de la Estación Espacial Internacional y estuvo involucrada en el desarrollo de la nave espacial Orión. En abril de 2017, finalmente se jubiló.

    Mujeres astronautas en la actualidad

    Desde aquel primer equipo de mujeres, del cual Fisher fue parte, hasta los días actuales, la NASA ha seguido reclutando a numerosas astronautas. A lo largo de sus 61 años de historia, la agencia ya ha enviado a más de 50 mujeres al espacio. Solamente en los últimos meses, las estadounidenses Christina Koch y Jessica Meir llevaron a cabo tres caminatas espaciales enteramente femeninas.

    En Rusia, sin embargo, la historia es un poco distinta. Pese a que la Unión Soviética marcó un hito importante en la carrera espacial al enviar a la primera mujer —Valentina Tereshkova— al espacio en 1963, la cosmonáutica soviética-rusa no puede jactarse de una gran presencia femenina en sus filas desde aquel entonces.

    De las más de seis decenas de mujeres que han participado de misiones espaciales, solamente cuatro de ellas son rusas: Valentina Tereshkova, Svetlana Savítskaya, Elena Kondakova y Elena Serova. A día de hoy, el escuadrón de cosmonautas de Roscosmos, la agencia espacial de Rusia, cuenta con una sola mujer: Anna Kíkina.

    "En la Tierra hay muchas mujeres y muchos hombres, pero por alguna razón solo hay una mujer en el escuadrón [de Roscosmos]. Espero y creo que en la próxima selección, que ya está en marcha, se reclutarán también a mujeres. Ya es hora de que suceda", afirmó Kíkina, quien también estuvo presente en el evento en el museo moscovita.
    Anna Lee Fisher, astronauta estadounidense retirada, y Anna Kíkina, cosmonauta de pruebas de Roscosmos
    © Sputnik / Laís Oliveira
    Anna Lee Fisher y Anna Kíkina en el Museo de Cosmonáutica de Moscú

    Kíkina fue una de las ocho personas elegidas por Roscosmos en el primer concurso abierto de reclutamiento de cosmonautas de Rusia llevado a cabo en 2012. En la segunda selección, realizada en 2018, se contrataron exclusivamente hombres, pese a que un 20% de las candidatas eran mujeres. El reclutamiento actual, al cual se refirió Kíkina, empezó el 3 de junio de 2019 y concluirá el próximo 1 de junio. Todavía no se conocen datos acerca de la participación femenina en el proceso.

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    El 8 de marzo: Día Internacional de la Mujer 2020 (55)
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    astronautas, astronomía, NASA, espacio, Espacio, cosmonautas, cosmonáutica, Roscosmos
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