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    El observatorio LIGO detectó en la constelación de Orión un posible rastro dejado por varias ondas gravitacionales. Sin embargo, hay expertos que creen que este hallazgo puede estar relacionado con otro fenómeno mucho más interesante.

    Las ondas gravitaciones suelen ser consecuencia de desastrosos eventos que ocurren en el universo, como la fusión de dos estrellas de neutrones o la colisión de agujeros negros. No obstante, a veces estos fenómenos surgen sin una causa aparente y uno de estos casos ha sido detectado por el Observatorio de ondas gravitatorias por interferometría láser (LIGO), el pasado 14 de enero.

    Las ondas detectadas provinieron de la región en la que se encuentra la estrella roja supergigante Betelgeuse. Situada en la constelación Orión, esta estrella fue objeto de interés por haber oscurecido recientemente. Este comportamiento causó polémica en los círculos científicos sobre su naturaleza y, en particular, sobre la posibilidad de que se convierta en una supernova en algún momento en el futuro.

    "Se estima que Betelgeuse no se convertirá en una supernova durante los siguientes 100.000 años. Pero cuando una estrella se atenúa es una clara señal de que algo está pasando con ella", escribe al respecto el portal Science Alert.

    Los astrónomos consideran que Betelgeuse es una estrella variable y su luminosidad puede fluctuar de vez en cuando. Las estrellas como esta no son estáticas y muestran cambios tanto periódicos y como no periódicos de su luminosidad.

    El tipo de ondas gravitacionales que fue detectado por LIGO se denominan ondas de explosión. Es posible que una supernova las produzca, pero Betelgeuse todavía no lo es y no lo será durante mucho tiempo. Es por eso que varios astrónomos consideran que la detección de ondas gravitacionales cerca de la estrella pueda no estar relacionada con esta.

    "Siempre soy escéptico respecto a la detección de ondas gravitacionales ya que es fácil confundirlas con glitches", comentó en su Twitter el astrofísico Christopher Berry del Centro para Exploración Interdisciplinaria e Investigación en Astrofísica de la Universidad Northwestern.

    Un glitch es un tipo de problema técnico que consiste en el aumento repentino de la rotación de frecuencia de un púlsar. La causa exacta de los glitches se desconoce, pero se cree que son causados por un proceso interno dentro del púlsar.

    Tarde o temprano, Betelgeuse llegará a explotar convirtiéndose en una supernova y nuestro cielo nocturno cambiará para siempre. La explosión de una estrella suele producir un cierto volumen de rayos x y radiación ultravioleta mientras que el material estelar se eyecta en el espacio con una fuerza enorme. Pero la explosión de Betelgeuse no causará un serio daño a la Tierra por dos simples razones:

    • es poco probable que produzca rayos gamma, considerados como los más destructivos;
    • nuestro planeta se encuentra a unos 700 años de luz de Betelgeuse.

    La mayor consecuencia es que la constelación de Orión cambiará para siempre. Y habrá un nuevo objeto para estudiar en el cielo: un remanente de supernova.

    Etiquetas:
    astrofísica, física, ondas gravitacionales
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