En directo
    Entrevistas
    URL corto
    0 150
    Síguenos en

    CARACAS (Sputnik) — La aerolínea venezolana Conviasa se mantiene surcando los cielos y aunque las sanciones de Estados Unidos se convirtieron en su mayor freno, no lograron limitar su expansión, aseguró en entrevista con Sputnik el viceministro de Transporte Aéreo y presidente de esa compañía, Ramón Celestino Velásquez.

    "El mayor reto ha sido mantener la línea aérea volando y no solamente volando sino en plena expansión, después de las sanciones criminales, ilegales y extraterritoriales que el Gobierno estadounidense aplicó sobre nuestra aerolínea", dijo en declaraciones a Sputnik.

    El general de brigada, que anteriormente estuvo al frente del Ministerio de Ecosocialismo de Aguas (2018), destacó que las medidas que aplica Estados Unidos contra la compañía que representa carecen de sentido dentro de la lógica comercial y diplomática.

    "La sanción es violatoria de toda normativa internacional y desde el punto de vista de la aeronáutica civil, no se corresponde con una posición seria de un Gobierno", afirmó.

    Sanciones y amenazas

    La Oficina de Control de Activos Extranjeros OFAC, por su sigla en inglés— publicó en febrero de este año una medida que castiga cualquier transacción entre ciudadanos y empresas estadounidenses con la compañía aérea venezolana.

    Esta medida se sumó a la que había sido publicada en agosto de 2019, en la que se impedía que cualquier avión de Conviasa viajara a Estados Unidos, lo que según Velázquez, constituye una violación a la libertad del aire.

    "La sanción como fue publicada dice que nosotros no podemos realizar operaciones en territorio estadounidense, ni siquiera sobrevolar el espacio aéreo estadounidense, aun cuando es la primera libertad del aire que se le garantiza a todas las líneas aéreas, de acuerdo a lo que establece la Organización de la Aviación Civil Internacional [OACI]", agregó.

    A raíz de estas medidas, indicó el viceministro, Estados Unidos empezó a amenazar a todas las empresas que prestan servicios a Conviasa.

    Este tipo de acciones indirectas afectaron la adquisición de repuestos, software y servicios de mantenimiento.

    "Las empresas que ellos veían que tenían alguna relación comercial con nosotros, a esas empresas les bloqueaban las cuentas", explicó.

    Intimidación

    Las sanciones, además de esas acciones contra empresas que usan el sistema financiero de Estados Unidos, incluye a privados de otros países.

    "Es una campaña de intimidación, e inclusive, países como Panamá no nos venden el combustible de aviación, porque son empresas privadas y les cierran las cuentas a las empresas que le venden combustible a Conviasa", dijo.

    Algunas compañías, relató el funcionario, enviaron un comunicado a Conviasa "violando el compromiso comercial que se establece cuando se vende un producto y se ofrece servicio".

    "La primera en dar este paso fue la Embraer, que cuando le vende los aviones a nuestro Gobierno, hay un contrato donde dice que ellos están obligados al suministro de partes y repuestos por la vida útil de los aviones", señaló.

    Sin embargo, la Embraer envió un comunicado diciendo que debido a las sanciones, y como la empresa fue adquirida por accionistas estadounidenses, no podían seguir suministrando los repuestos a Conviasa.

    Efecto

    En la lista de empresas que han adoptado las mismas acciones se encuentra Honeywell, una compañía que diseña los sistemas de software de los aviones, sistemas de orientación y chequeo, la cual informó este año que no podía seguir trabajando con Conviasa.

    Al igual que ha ocurrido en otras áreas, General Electric, que fabrica los motores de los aviones, también dijo que no podía seguir dando el soporte tecnológico a la empresa aérea venezolana.

    "Hay cosas tan insignificantes como la Asociación Internacional de Transporte Aéreo [IATA, por su sigla en inglés], que distribuye un documento a nivel mundial que uno lo compra y que vale cien dólares, donde aparece cuánto cobra cada país en cuanto a sus impuestos y cuando quisimos comprarlo, nos dijeron que no podían venderlos por las famosas sanciones", agregó.

    Sin embargo, el ejecutivo sostuvo que la compañía ha logrado sortear todas estas medidas, debido a que cuenta con personal certificado por los fabricantes para realizar mantenimientos.

    "Los repuestos los hemos conseguido originales de la fábrica y el mantenimiento se ha hecho en nuestros hangares; eso ha servido para que nuestro talento humano se vea más comprometido y esté más entrenado para todos los trabajos de mantenimiento", añadió.

    Para ello, explicó, el Gobierno decidió crear la Empresa Aeronáutica Nacional como una alternativa, no solamente para diseñar y fabricar aviones, sino para certificar los trabajos que se realizan a las aeronaves de Conviasa, lo cual representa un ahorro significativo.

    "Eso representa para nosotros un ahorro de divisas; anteriormente el mantenimiento de un Embraer nos costaba entre 1 y 1,5 millones de dólares; ahora lo hacemos en Venezuela, con nuestro personal y con un costo de 200.000 a 300.000 dólares, porque solo invertimos en los repuestos", contó.

    En cuanto a las dificultades con Panamá por el combustible, indicó que lo que habían aplicado previo a la suspensión de vuelos del pasado 13 de diciembre, era hacer una parada en el estado venezolano de Zulia (oeste) para abastecerse de combustible.

    A pesar de estas medidas Conviasa, aseguró Velázquez, sigue trabajando por su expansión, y aunque la pandemia limitó su meta de llegar a veinte destinos internacionales este año, espera que una vez se normalice la situación puedan recuperar los trece espacios ya ganados y abrirse camino en otros siete destinos para cumplir su plan.

    Conviasa espera luz verde para cruzar el cielo hasta Rusia

    La pandemia de COVID-19 provocó el aplazamiento de numerosos planes, entre ellos el servicio de vuelos comerciales Caracas-Moscú, pero una vez tenga la liberación de la frontera área, la estatal venezolana Conviasa estará lista para volar hacia y desde ese país, dijo Velásquez.

    "Se están finiquitando los detalles; aun cuando el Gobierno ruso ya autorizó a hacer la frecuencia estamos esperando una liberación de la frontera aérea (…) y es cuestión de tiempo (…) ya Venezuela está lista para volar una vez tengamos la luz verde", señaló a esta agencia quien también se desempeña como viceministro de Transporte Aéreo de Venezuela.

    Inicialmente, el Gobierno de Venezuela pensaba que en el mes de diciembre los cielos entre Rusia y su país quedarían conectados, pero la llegada del invierno y con ello el rebrote del COVID-19 en muchos países de Europa, obligaron a posponerlo a enero o febrero.

    "Estamos conscientes de que eso nos puede frenar la apertura del vuelo hacia Moscú, pero no tenemos apuro, sino podemos en diciembre, será en enero o febrero. Lo que sí puedo decir es que tenemos los aviones, tenemos todo listo, el compromiso y las ganas de unir a estos dos grandes países hermanos", agregó Velásquez.

    La ruta entre Caracas y Moscú se traduce en unas 11 horas de vuelo, y si el destino es la isla de Margarita, en el norte de Venezuela, el tiempo podría extenderse dos horas más debido a las condiciones del viento.

    Para este trayecto, la venezolana Conviasa habilitó dos aviones, el Airbus A340-300 y el Airbus A340-200, los cuales tienen capacidad para entre 200 y 270 pasajeros, y realizarán un vuelo sin escalas.

    Frecuencia de la ruta

    Por el momento está previsto que la empresa aérea venezolana realice al menos un vuelo por semana, con la mirada puesta en los turistas rusos, que según Velásquez encontrarán en el país sudamericano 365 días de primavera.

    Si la demanda lo permite, la frecuencia podría aumentar, añadió el presidente de Conviasa.

    En cuanto al costo del billete aéreo, el viceministro de Transporte adelantó a Sputnik que estará alrededor de los 1.300 o 1.400 dólares ida y vuelta.

    "La idea es comenzar con precio razonable para dar a conocer la línea aérea", afirmó.

    Transporte de carga

    El viceministro dijo también que su Gobierno ha sostenido conversaciones con la cámara rusa en su país, y aseguró que muchos empresarios están interesados en traer cargas.

    "Estamos preparados y hacemos la invitación a todos los empresarios y rusos que quieran utilizar la línea aérea, que el avión tiene una capacidad de hasta 40 toneladas, para llevar o traer materia prima o productos terminados, y estamos a la orden y a un precio muy competitivo, para que nuestros usuarios y usuarias tengan la tranquilidad de que su mercancía llegará a tiempo y (a un precio) más económico", dijo Velásquez.

    Al inicio, explicó, la ruta sacará beneficio a la carga, mientras se gana la confianza de la población rusa para volar hacia Venezuela.

    "Siempre una ruta aérea al principio tiene poca ocupación, porque la línea aérea no es tan conocida, pero a medida que vaya avanzando la ocupación va mejorando y siempre los primeros meses o años de una ruta aérea el complemento de la carga es vital para darle sustentabilidad al vuelo", dijo.

    Plan de expansión

    La aerolínea venezolana tiene planes de continuar expandiendo sus rutas y ofrecer en el aeropuerto internacional Simón Bolívar de Maiquetía, a 20 minutos de Caracas, conexiones con diversos puntos del mundo.

    Para ello, Velásquez explicó que Conviasa adquirió cinco aviones Airbus A350, aptos para operar largas rutas sin escala, con una mayor capacidad de almacenamiento de combustible, y a su vez una reducción de consumo y de emisiones.

    La idea es que la empresa utilice los aviones regionales para trasladar pasajeros en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica, concentrarlos en Maiquetía y de allí llevarlos hacia Rusia, China, Irán, Italia, Portugal y algunos países africanos.

    "Ya tenemos las rutas planeadas para empezar a hacer conexiones y el objetivo es empezar a hacer a Venezuela, como lo fue en los años 60, el centro de conexiones de la región", afirmó.

    A pesar de que Airbus es una empresa con intereses en Estados Unidos, el presidente de Conviasa, indicó que esto no ha afectado los planes de compra de nuevos aviones, pues son adquiridos a través de terceros.

    La crisis económica que afronta Venezuela se ha convertido en uno de los mayores retos, pero también en un tiempo de oportunidades para la compañía, explicó su presidente.

    A 16 años de su creación, indicó Velásquez, la empresa ha entrado en una fase de independencia económica del Estado, y ha generado y administrado todos los recursos necesarios para su funcionamiento y modernización.

    Etiquetas:
    EEUU, sanciones, Venezuela, Conviasa
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook