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"Si lo puedes soñar lo puedes hacer":
el mexicano que puso en órbita un satélite con fines artísticos
Por Héctor Mena
© Juan José Díaz Infante
Alzar la vista y mirar hacia el espacio es mirar al infinito dentro de nosotros mismos,
es percibir el pasado de polvo estelar que nos conforma e intuir la inevitabilidad del futuro que nos espera. Hubieron quienes en la infancia se imaginaron cosmonautas y artistas, pero sucumbieron a la gravedad que los encadenó al suelo,
sin embargo algunos pocos como Juan José Díaz Infante se revelaron imaginando posible lo imposible.
Artista multidisciplinario, rebelde con causa y poeta creador de experiencias, es el primer mexicano en poner en órbita un satélite funcional autogestionado con fines artísticos (proyecto Ulises), generar una exposición a partir de vivencias creativas en gravedad cero con cosmonautas rusos (La gravedad de los asuntos) y crear una composición sonora a partir de los distintos ruidos que generan las cámaras de sesenta fotógrafos (Música de cámara); su obra incluye poesía, multimedia, música y arte electrónico así como publicaciones traducidas en varios idiomas.

© Juan José Díaz Infante
Sputnik se aventuró a entrevistar a este personaje esencial del arte contemporáneo en México y nos dejó reflexiones que invitan a tomar acciones artístico-científicas
trascendentales en contexto de pandemia.


Te veo como un explorador del arte que transita por diferentes paisajes estéticos. ¿Cuál consideras que es la metáfora artística de mayor persistencia en tu obra?

— Imaginemos un viaje. Yo entiendo el arte como un proceso de actitud, es decir es como caminar, como dijo el arriero, no hay que llegar primero, sino hay que saber llegar (José Alfredo Jiménez), ergo la geografía de la costumbre del observador de arte se ve alterada cuando se enfrenta a mi obra. Mi trabajo no respeta los hábitos de la moda, apadrinamiento o el club tipo gueto que domina tanto las artes.
No puedo decir que hay una metáfora "fija" o que se "repita", porque esa receta, es eso, una sola receta y pertenece a los artistas que le piden prestada la energía al tema, que buscan estilo para transmitirle algo a los del otro lado. Eso se llama convencimiento por repetición. Aburridísimo. Solo parecen artistas más sólidos los repetitivos a los que no se repiten porque son fáciles, porque ya no hay teoría que comprender en cada expo.
Yo pongo juntos una serie de elementos de calidad y algo sucede, veo que se lee después de ponerlos, y el mapa se hace al final del recorrido. Es como tomar una vereda, sin mapa, con brújula y ser muy feliz visitando el lugar a donde llega esa vereda. Es el camino menos tomado.

Para responder a tu pregunta, mi proceso podría denominarse como las ganas de construir metáforas, objetos de discusión, conversaciones, descubrimiento de las poéticas de las personas.

Mi trabajo/viaje trato de hacerlo cada vez un poco más denso, y, sobre todo, atención, una prueba de concepto. Una cosa es tener una idea, otra - un dibujo, un poema o una pieza imaginaria, pero si la combinación de todas estas cosas te llevan a una prueba de concepto, estás llegando a una nueva manera de arte. No es lo mismo escribir sobre un unicornio, dibujar o pintar un unicornio que crear un unicornio vivo que tenga un cuerno o que vuele. Es pasar de la poética al DNA y eso lo vuelve un problema,
o que deja de ser puramente poesía o arte, que ese algo tampoco encaja
en la ciencia pura...
Al reflexionar sobre tus obras encuentro que van más allá de lo puramente mental, como si tuvieran una materialización dentro de la experiencia creando nuevas realidades para dar la comprobación de concepto a la que te refieres. Como artista multidisciplinario, ¿qué fue lo que te impulsó a construir un puente entre arte y ciencia?

— La realidad no es el conjunto de cosas sueltas. Es la debida integración lo que permite la nueva realidad. Mis obras son poemas, música, fotografías, video, Net art, multimedia. Mucho del trabajo es tecnología y me gusta redefinir lo que es tecnología y lo que es ciencia. Ya que las galerías y los museos se van con muchas fintas de artistas que hacen juegos de ilusionismo estableciendo tecnologías o ciencia viejísimas solamente para apantallar a un público ignorante, en exposiciones que duran prendidas 24 horas si te va bien.
Hacer un satélite que tiene una certificación para ir al espacio tiene que funcionar en temperaturas extremas y pasar 81 pasos de certificación es otra cosa.
Cambiar la realidad es una integración de ciencia, tecnología y arte.

Queda muy fácil, cuando eres un artista, tienes que ser un artista de tu tiempo, los nuevos medios, son los nuevos lenguajes. Cualquier artista de hoy requiere de obtener su lenguaje de las tecnologías.Ahora bien, la tecnología no es comprar el software o el hardware, es aprender a pensar en tecnología. Ponerla en el fondo y no en el escenario.
La crisis del COVID es no entender la poesía, no entender la realidad, no saber entender la ciencia, es la erosión de la palabra.
No solamente es el uso de ciencia y arte, sino una visión profunda de las capas que significa el arte entrelazado con la ciencia.
O la comprensión poética del proceso científico.
© Juan José Díaz Infante
En este proceso de la comprensión poética de lo científico es fácil extraviarse en el camino y sin darnos cuenta llegar al valle de la superficialidad y la automaticidad conducidos por el contexto actual; pero cuando éramos niños, muchos de nosotros quisimos ser científicos astronautas o artistas; ¿por qué la mayoría crecimos y ese sueño se quedó solamente en una fantasía infantil?
— Hoy en día los niños sueñan en ser narcotraficantes. ¿Qué pasó? El Chapo es un héroe. Contexto es esencial. Si diluyes los fideicomisos de sueños, deja de haber sueños y se aceptan nuevos sueños que se encargan de lo posible. No puedo decir qué le pasó a cada persona. El sueño de cualquier mexicano que no excluye el ser parte del narcotráfico, de manera clásica realista: todo mexicano quiere ser presidente y luego terminar la primaria, en este orden. Cualquier sueño requiere de contexto, si hablamos de México, todos quieren ser presidentes y juegan todo su capital de sueños a eso. Hay otros países y algunas personas mexicanas que eligen otro contexto y que les importa poco ser presidentes o ricos o amigos de ricos. Hay que entender que México es la economía número 5 de lujo.
Hay que extrapolar esos números para entender el país pobre cuyo proceso de desarrollo quedó truncado por no entender el pensamiento científico, el futuro y el progreso. El momento histórico donde Pancho Villa toma Zacatecas es el momento donde se detiene el tiempo en México, deja de haber progreso y lo que hay es inercia. Obregón traiciona al país firmando los Tratados de Bucareli y en México se firma un tratado donde queda prohibido inventar, producir, soñar. Ordenes francas de los Estados Unidos que Don Porfirio Díaz se negaba a conceder, por su pensamiento positivista francés. Hay muchas leyendas y mitos sobre los Tratados de Bucareli y cómo se aplicaron, se dice que nunca lo ratificó el Senado o si quedó como un trato de "caballeros" entre presidentes. Pero la simple existencia de ese fantasma y la observación pragmática de los hechos que se pueden constatar, inician con la torpe política de no hacer más trenes, si tú no haces trenes en 1930, no haces aviones, ni coches, se te perdió una ventana de oportunidad de nacer en el momento donde nacían todas las industrias.
© Juan José Díaz Infante
"Hay muchos sueños de mexicanos que se quedaron interrumpidos o prohibidos. No puedes soñar en ser fotógrafo, si no existe la carrera de fotografía profesional como tal, no se puede ser un diseñador industrial por la falta de industria y así sucesivamente. El aparato editorial, el aparato del cine es una manera de soñar, la nacionalización del cine mexicano es uno de los errores históricos que nos han llevado a gran atraso conceptual. El libro de texto único de la SEP [Secretaría de Educación Pública] es un arma antisueños, donde cómo puede ser que la historia sea simplemente un libro".


© Juan José Díaz Infante
© Juan José Díaz Infante
"En tecnología Ernesto Zedillo expresó como el Internet iba a pasar de moda y no era necesario. Nuestra historia no identifica a los antihéroes del progreso, no se puede soñar que habrá un aeropuerto
Contexto e imitación. La gente aprende por imitación, al imitar se imita la simulación y se toma como proceso. La literatura de ciencia ficción permite el cine de ciencia ficción, que permite la ciencia. Cuando uno importa los sueños, luego hay que exportarlos para hacerlos realidad, luego entonces, hay mexicanos que se suman a las estructuras de ciencia ficción y ciencia del extranjero".
Existe la percepción general de que el arte y la ciencia son solamente para unos cuantos, o tienden a verse como conceptos distantes para la mayoría de la gente. ¿Cómo democratizamos el arte y la ciencia para que lleguen a las masas?

— Hay que tener claro los términos, democrático y masivo, no son iguales. Democratizar la educación es fundamental y eso se llaman universidades, masificar la educación es educar vía comerciales de TV y foodtrucks, es un error de origen. Por otro lado, quién nos imaginamos que son las "masas", nos preguntamos acaso si son los narcotraficantes, los inmigrantes, los trabajadores de Pemex, el mercado de Tepito.
Los atardeceres son masivos y democráticos, las películas de arte, los documentales, el internet es masivo y democrático. Al 95% de las gentes les vale madre la poesía, la educación, la cultura, los atardeceres, las nubes, una película de Pasolini.

Ricos, pobres, políticos, incluyendo estudiantes de la Ibero. Les da una hueva infinita. Yo he escuchado a un gobernador decir "la gente con hambre también tiene hambre de cultura", en la inauguración del Festival Cervantino en el 2016.
Esa frase es un lugar común y no significa nada. Toda la gente que quiere, tiene hoy
un acceso franco a la cultura, pero tiene que hacer la tarea. Ningún artista te va a negar que lo visites en su estudio, ninguna persona te va a negar que trabajes gratis para aprender, ningún buen maestro te va a negar que entres a su clase de oyente, hay carreras gratis en Internet del MIT.

Hay que saber pensar, yo en mi universidad, en 1980, escuela de fotografía en Estados Unidos tuve un compañero coreano, Ying, todo su pueblo cooperó para que él viniera a estudiar a Brooks. Eso es un ejemplo de civismo, orden social, estabilidad de país, democracia y masividad. Él al regresar enseñaría a más gentes a aprender fotografía. Todos tuvimos que trabajar en las noches limpiando bancos y oficinas, trapeando shopping centers, mesereando, pidiendo becas, vendiendo fotos, existe la metodología para hacer lo que quieras. UC Berkley te cobra 85 dólares al año por ser oyente,
están los accesos.
— En efecto los atardeceres son masivos y democráticos, al igual que muchos de las herramientas que están allá afuera para ejecutar proyectos transformadores; así lo hiciste como director de el proyecto Ulises un satélite creado por ciudadanos, puesto en órbita con fines artísticos a partir de recursos propios y trascendiendo límites que podrían parecer socialmente impuestos. ¿Qué reflexión artística obtienes de este proyecto?

Demasiada tecnología, muy poca imaginación
Se llega al espacio con pasión, saber trabajar en equipo y saber tu oficio
Hay que saber qué significa la palabra "misión"
Hay que cambiar la conversación
El ciudadano es el puesto político más importante hoy en día
Hay que ciudadanizar el mundo
La realidad puede ser cambiada por cualquiera
Si lo puedes soñar lo puedes hacer


Saber trabajar en equipo permite ópticas distintas en la observación de una realidad específica y la solución de sus problemáticas específicas. ¿Cuál es la importancia de la creación de obras artísticas colectivas?
— Hay una diferencia entre una colmena y un equipo de fútbol, un equipo de canotaje, un equipo en el espacio, una parvada, una obra de teatro, un equipo de los pits de la Fórmula-1, el Barça, la orquesta de Dudamel, un ejército, Los Harlem Globetrotters, un arquitecto. Hay una diferencia entre entender un sistema de cooperación y un sistema de competencia. Para ir a Marte se necesita trabajar en equipo, cooperación a nivel mundial, no existe ni siquiera la conceptualización de una organización para "el bien mundial", lo más cercano siendo la Fifa con 206 países. Hay que aprender el algoritmo que genera una obra de teatro, el algoritmo que hace que la orquesta de Dudamel suene como suena. Un equipo de canotaje funciona de manera clara, todos a remar en tiempo y forma.
Hay quienes toman a la poesía como una tarea meramente reflexiva, pero también sabemos que la acción sumada de los individuos hacia una dirección en común deriva en la modificación del entorno. ¿Crees en la acción poética como vía de transformación real del mundo?
— El poeta siempre ha sido esencial, desde Platón hasta Da Vinci. Ludovico de Sforza tenía claro que tenía que contratar a Da Vinci para platicar con él. Los grandes líderes eran grandes porque tenían esa comprensión, Kennedy cambia nuestra percepción del universo con un discurso, el de queremos ir a la Luna. Uno de los discursos más poderosos que se hayan escrito, la frase, y por qué Rice juega contra Texas y por qué queremos ir a la Luna. Es la prueba de concepto de que la realidad puede ser cambiada a partir de la palabra.
Por otro lado se ha descubierto que los artistas pueden regenerar zonas urbanas, como dispositivos de aliviar el tejido social y cada vez más se usan como recursos de bienes raíces en Inglaterra o Alemania.

— Considero al arte como reflejo y generador de realidad. Las sociedades son muchas veces el espejo del arte que generan. ¿Cuál crees que es y será el papel futuro del arte a partir del contexto de crisis actual en el mundo?

— Antes la cultura era un asunto de gobierno,
ahora el gobierno es un asunto de cultura. El arte tendrá que ser usado para la reconstrucción, es decir hay que darles un lugar en el organigrama a los artistas y no estamos hablando de arte exhibido. Recuperar al país y recuperar el mundo será todo un proceso.
En México, los artistas tendrían que ocupar territorio del narcotráfico poco a poco para ser catalizadores o mediadores de la sociedad civil y algún tipo de gobierno real o del gobierno del narcotráfico y la sociedad civil.




@ Juan José Díaz Infante
Habría que explorar los distintos escenarios, una revolución, un golpe de estado militar, una intervención americana, una intervención de narcotráfico y crimen organizado. Todos escenarios hoy posibles y que sabiendo qué hacer se puede evitar la parte armada y tratar de saltar al proceso de posguerra.
Los museos tendrán que ser hubs, que den materiales a los artistas y una especie de grandes comedores donde haya mucha sopa y los artistas puedan ir a comer ahí.

Estamos en una situación extrema, de vida o muerte.

El arte hay que tomarlo como las referencias de la primera guerra mundial quizá con el suicidio de Jaques Vache. Los poetas en guerra, tratando de que no vuelva a suceder esta guerra.

Las premisas son como siguen, estamos en una guerra con el COVID.
Alguien tiene que establecer la metáfora de posguerra, la poética yace en aquel que se pueda imaginar esa manera de reconstrucción del país y de los países.
Tomando en cuenta el papel reconstructor que tendrá el arte en la era pos-COVID y la necesidad de generar puentes culturales para la recuperación económica y social de los países. ¿Cuál consideras es el papel de la cooperación internacional en la difusión de proyectos artísticos?
— No hay cooperación de nada con nada, pero siempre que se firma un acuerdo se firma un acuerdo cultural. Hay que entender que México solamente tiene su cultura para poder dialogar en el mundo. Los mexicanos afuera de la parte cultural, somos buenos boxeadores, pero no somos buenos hombres de negocios o políticos. Somos famosos narcotraficantes en 26 idiomas distintos. La cultura mexicana le da solidez a cualquier mexicano en el mundo. Hay un uso de la cultura para fines ladinos en México, pero la cultura se produce a pesar del sistema. El factor de generación de cultura mexicana contemporánea, ha sido el arte electrónico, el video y el Internet que han generado piezas que pueden viajar de manera barata a partir de los artistas auto promoviéndose.
If a building becomes architecture, then it is art
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Fotos: Juan José Díaz Infante
Texto: Héctor Mena
Diseño: Alexandra Bondarenko