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    Sputnik habló con uno de los miembros del grupo de demostración acrobática Strizhí de la Fuerza Aérea de Rusia para saber qué es lo más duro en su trabajo, cómo alcanzan preparar sus espectaculares 'shows', quiénes merecen formar parte del grupo y en qué aviones volarán pronto.

    El mayor Serguéi Sinkevich, piloto navegante de Strizhí, relata su experiencia en el grupo de demostración acrobática, cuya historia data de 1950, pero que fue creado oficialmente en 1991. Realiza pilotajes en grupo y en solitario en los cazas MiG-29 y está basado en el aeródromo de Kúbinka, a 60 kilómetros de Moscú.

    • El mayor Serguéi Sinkevich, piloto navegante de Strizhí
      El mayor Serguéi Sinkevich, piloto navegante de Strizhí
      © Sputnik / Alexander Terekhin
    • El mayor Serguéi Sinkevich, piloto navegante de Strizhí
      El mayor Serguéi Sinkevich, piloto navegante de Strizhí
      © Sputnik / Alexander Terekhin
    • El mayor Serguéi Sinkevich, piloto navegante de Strizhí, y el corresponsal de Sputnik Alexander Terekhin
      El mayor Serguéi Sinkevich, piloto navegante de Strizhí, y el corresponsal de Sputnik Alexander Terekhin
      © Sputnik / Alexander Terekhin
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    © Sputnik / Alexander Terekhin
    El mayor Serguéi Sinkevich, piloto navegante de Strizhí

    — ¿Qué cree que distingue a Strizhí de otros grupos acrobáticos, tanto nacionales como extranjeros?

    — En primer lugar, lo que nos distingue de los grupos de pilotos extranjeros es que realizamos los vuelos con aviones militares ordinarios, que solo tienen colores originales. Es decir, hoy volamos en aeronaves que usan medios de destrucción tanto de objetivos terrestres como aéreos, y mañana podemos realizar vuelos de demostración, de exhibición de equipos de aviación.

    Lo que nos distingue de los grupos nacionales es, por ejemplo, que los Russkie Vitiazi también realizan vuelos en aviones de combate ordinarios, pero en unas aeronaves más pesadas, como los Su-27, Su-30SM y Su-35S que han recibido recientemente. Mientras tanto, nosotros volamos en los MiG-29.

    Los Strizhí se presentan en sus Mig-29
    © Sputnik / Marina Listseva
    Los Strizhí se presentan en sus Mig-29 durante el concurso internacional Aviadarts 2016

    Comparados con algunos de los cazas de los Russkie Vitiazi, nuestros aviones son de una generación anterior, pero siguen siendo muy fiables y, en términos de capacidades de combate, siguen en servicio. Y creo que estarán en servicio durante años. Una vez que el MiG-35 entre en servicio de la Fuerza Aeroespacial, se anticipa la transición a este modelo del caza que pertenece a la generación 4++.

    — Estamos acostumbrados a ver el vuelo perfecto de los Strizhí, pero ¿han tenido algún caso peligroso o alguna baja? ¿Cuáles fueron las situaciones más peligrosas?

    — En la historia de cualquier grupo acrobático que lleva mucho tiempo trabajando hay páginas negras, momentos desagradables y fallos en el equipo de aviación. Es algo natural. También ha habido casos en nuestro equipo acrobático. A principios del trabajo del grupo, cuando empezamos a practicar las técnicas del alto pilotaje, hubo choques en el aire, y tuvimos que abandonar las máquinas de combate, o sea, eyectarnos.

    Gracias a Dios, todavía no sufrimos ninguna pérdida humana ni de equipo y esperamos seguir así.

    — ¿Cómo se entrenan los pilotos? Teniendo en cuenta las altas cargas durante el vuelo, ¿a qué entrenamiento físico se someten?

    — Nosotros, como personal militar, estamos obligados a mantener nuestra forma física de acuerdo con los estándares que demostramos en pruebas físicas regulares. Es lo primero que hacemos.

    En segundo lugar, todo piloto sabe dónde están sus debilidades en cuanto a su preparación física. Se trata de cómo prepararse en términos de tolerancia a las sobrecargas que un piloto experimenta mientras realiza figuras acrobáticas.

    Por eso, todo el mundo lo hace según un plan individual. Durante la jornada laboral, cuando no realizamos vuelos, vamos al gimnasio. Hay quien está jugando al fútbol, alguien está entrenando el aparato vestibular, tenemos nuestro propio equipo de hockey, en el que participan muchos pilotos. Todo el mundo está involucrado en los deportes, pero no hay coerción para nada específico. Todo el mundo hace lo que le gusta, pero el deporte es necesario porque hay que mantenerse en forma.

    — ¿Qué figuras de acrobacia aérea son las más complejas para realizar? ¿Cuáles son las más complejas en términos de sobrecargas físicas?

    — Hacemos tanto acrobacias en grupo como en solitario. Cuando se trata de sobrecargas físicas, por supuesto, las figuras que se hacen en solitario son más duras. Sin embargo, el pilotaje de grupo, no puedo decir que sea más complicado o más fácil. Es diferente. Se le percibe de forma diferente como piloto, especialmente cuando no eres el líder del grupo. Como parte del grupo no es el pilotaje como tal el que realizas: tu misión es permanecer en formación, mientras el pilotaje es realizado por el líder del grupo. El 98% de la atención del piloto se dirige al avión del líder. Así que no tienes tiempo para mirar en la cabina, para comprobar los datos de los indicadores. El vuelo se realiza de forma completamente visual.

    Todo el mundo vuela tanto el programa individual como el del grupo. Ambos son complicados. Moralmente, el del grupo. Físicamente, el solitario.

    Para mí, la figura más complicada es el viraje en modo de poscombustión en un grupo de seis, lo que nadie más en el mundo hace. Especialmente, el viraje grupal en modo de poscombustión con transición directa al rizo. Es físicamente difícil, la sobrecarga es alta, y es difícil mantener tu sitio en el grupo porque el empuje en modo de poscombustión no se regula discretamente, sino solo de una manera escalonada. 

    El tonel en grupo no es menos complicado, cuando todo el grupo realiza la rotación alrededor del líder. Es una figura muy complicada para los que siguen al líder. No hay figuras simples de pilotaje, hay unas más fáciles y otras más difíciles de entrenar.

    La sobrecarga promedio que se experimenta es de 5-6 g, que puede llegar hasta los 7 g, dependiendo de la velocidad a la que se realiza una determinada figura. En total, estas sobrecargas pueden durar hasta un minuto, lo cual es mucho tiempo, además de que es necesario mantener tu sitio en la formación para los espectadores.

    — ¿Los Strizhí salen a reclutar nuevos pilotos o reciben postulaciones?

    — De ambas maneras. Ahora, lo que nos distingue es el hecho de que nos dedicamos a una actividad interesante, pero nadie nos quita las tareas militares habituales. Estamos hablando, por ejemplo, de las tareas de la formación de jóvenes pilotos. Es decir, la acrobacia aérea es una actividad extracurricular.

    ¿Cómo seleccionamos a los nuevos reclutas? Primero, una persona debe querer volar con nosotros. Por lo general, es un piloto que ya ha servido en unidades de combate y quiere volar como parte de nuestro grupo. Viene y pasa una entrevista. Nosotros evaluamos si es adecuado para nosotros o no, y lo aceptamos o lo rechazamos.

    Varias generaciones de graduados de academias de pilotos se unen a nosotros. Los tenientes llegan a formar parte del grupo para proseguir con su servicio militar. En el proceso del servicio militar, vemos si son capaces de realizar este tipo de vuelos o no. No ha habido problemas hasta ahora con los que hemos reclutado de esta manera.

    — ¿Cuáles son los criterios de selección para los Strizhí? ¿Cómo se ponen a prueba los conocimientos, las aptitudes y el entrenamiento físico de los candidatos?

    — Nuestro grupo siempre ha sido famoso por sus altos requerimientos para los pilotos, tanto en términos de base teórica como de aptitud física y habilidades. Un piloto ordinario no podrá volar aquí. Hay que ser fanático de la aviación, querer ser acróbata aéreo y trabajar en esto, estar en constante evolución.

    — ¿Cuánto dura el entrenamiento de un nuevo piloto del grupo aéreo y cómo es? 

    — Al menos dos años desde que empieza a prepararse para los vuelos en grupo hasta formar parte. Hasta entonces, debe completar un curso completo de entrenamiento de combate y ser piloto de al menos segunda clase. O sea, debe estar preparado para las operaciones de combate de día y de noche en cualquier condición climática volando en formación. Solo después de eso empezamos a prepararlo para formar parte del grupo.

    — ¿Con qué frecuencia se realizan vuelos de entrenamiento?

    — Tres o cuatro turnos a la semana durante ocho horas. Al mismo tiempo, la mayoría de las tareas que realizamos son de entrenamiento de combate. La semana pasada, por ejemplo, tuvimos ejercicios de vuelo táctico de un escuadrón aéreo. Estábamos haciendo ejercicios en base a nuestro equipo acrobático. Cuando completamos todas las tareas de entrenamiento de combate, podemos comenzar los vuelos en grupo. Por regla general, realizamos uno o dos vuelos por turno. Y no todos los turnos. Depende de las condiciones climáticas.

    El famoso grupo de acrobacia aérea Strizhí
    © Sputnik / Iliya Pitalev
    El famoso grupo de acrobacia aérea Strizhí

    El pilotaje dura 25 minutos si despegamos del aeródromo y trabajamos allí mismo. Si volamos 100 km hasta Zhukovski, entonces será más corto, y lo reducimos a 17 minutos porque un pilotaje de demostración en solitario quema todo el combustible en siete minutos.

    — ¿Cuándo se jubilan los pilotos de los Strizhí? ¿Por edad o salud?

    — Depende. Las personas se jubilan por límite de edad, se jubilan al final de su contrato. Los médicos no recomiendan estos vuelos a personas mayores de 35 años. Intentamos reclutar a personas menores de 30 años para que tengan tiempo de dar al grupo su energía creativa. Entonces pueden cambiar al trabajo administrativo o volar como instructores, o al menos intentamos ofrecerles esta oportunidad. No siempre funciona así, sucede que la gente vuela en grupo hasta la jubilación.

    Ahora el límite de edad es de 50 años. Pero no todos pueden aguantar hasta esta edad: solo unos individuos únicos. Antes se les vigilaba más estrictamente, y los pilotos se jubilaban después de los 35 años por razones de salud. Muchos pilotos van a la aviación civil, allí hay otros requisitos, pero la experiencia de la acrobacia aérea ayuda. Sienten sus aviones como nadie, razón por la cual, la gerencia suele verlo enseguida y los promocionan rápidamente.

    Si una persona es fanática de la aviación, siempre le ayudaremos, nuestras puertas están abiertas. Podemos enseñar a cualquier piloto que tenga el deseo y las habilidades.

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    Fuerzas Aeroespaciales de Rusia, MiG-29, aviones, pilotos, Rusia, Strizhí
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