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    Carlos Lazo y sus alumnos estadounidenses compartiendo con cubanos en las calles de La Habana

    Fábrica de Sueños, un puente de amistad entre Estados Unidos y Cuba

    © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
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    LA HABANA (Sputnik) — Viajar a Cuba junto a 15 estudiantes de la escuela North Creek High School, de Bothell, Seattle (EEUU, noroeste) y cantar en el principal teatro habanero ante 5.000 personas el pasado 24 de noviembre, fue la consumación de un sueño para el profesor y veterano de guerra Carlos Lazo.

    "Si la única razón de mi vida hubiera sido vivir todos estos años para este momento, mañana podría morir y darme por satisfecho", comentó a Sputnik el profesor Lazo, visiblemente emocionado y rodeado de sus estudiantes, que integran el proyecto Fábrica de Sueños.

    Este educador nacido en Cuba y que reside en Estados Unidos hace 28 años organizó junto a sus alumnos un proyecto que busca "abrir brechas y ampliar caminos de amistad entre los dos pueblos".

    La idea surgió casi sin querer hace dos años en una clase y el proyecto fue tomando forma gracias al empeño de Lazo, sus alumnos y los padres de éstos.

    Carlos Lazo y sus alumnos estadounidenses compartiendo con cubanos
    © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    Carlos Lazo y sus alumnos estadounidenses compartiendo con cubanos

    "Hace dos años, mientras explicaba una conjugación de verbos en español a mis alumnos estadounidenses, usaba como ejemplo los Versos Sencillos de José Martí (1853-1895), y para que la clase no fuera aburrida, tomé la guitarra y empecé a cantarles La Guantanamera", una de las canciones más emblemáticas en la isla, contó Lazo.

    Entonces una alumna expresó su deseo de algún día poder cantarles a niños cubanos en la isla.

    "Y como siempre he creído en los sueños le respondí "ustedes son los propios artífices de sus sueños, sueñen con eso y lo vamos a lograr. Yo los voy a ayudar, pero ustedes lo harán", dijo Lazo.

    Para poner en marcha el plan, Lazo se contactó con amigos, agencias de viajes y posibles patrocinadores para que el sueño de que estudiantes adolescentes de EEUU les cantaran a niños cubanos se hiciera realidad; de allí surgió el nombre del proyecto.

    ​A fines de 2017 se contactó con Collin Laverty, de Cuba Educational Travel (CET), una organización líder en conectar a personas de EEUU y Cuba a través de viajes culturales, educativos, eventos e incentivos, y le propuso la idea de llevar a los estudiantes a la isla.

    Esto incluyó además involucrar a los padres de los estudiantes, quienes aceptaron inmediatamente colaborar económicamente en el proyecto que incluiría visitar lugares de interés histórico y educativo, y hospedarse en casas particulares.

    El profesor cubanoamericano Carlos Lazo
    © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    El profesor cubanoamericano Carlos Lazo

    "En medio de esos preparativos se nos presenta el caso de un niño de origen mexicano, de padres indocumentados, que quería ir a Cuba pero no tenía dinero pues sus padres eran muy humildes, y le dije que no se preocupara, que lo íbamos a ayudar", comentó Lazo.

    "No te olvides que esta es una Fábrica de Sueños, así que sueña y caminarás alguna vez por las calles de La Habana", le pronosticó el profesor, quien en 1988 fue enviado a la cárcel en Cuba por intentar salir ilegalmente de la isla.

    Algunos padres aportaron dinero para cubrir gastos de otros niños, CET patrocinó a uno de los viajeros, se hicieron colectas a través del sitio web GoFundMe, y en abril de 2018 llegaron a Cuba, para hacer realidad el sueño de cantarles a los niños cubanos en un barrio de La Habana.

    Un sueño extendido

    De regreso a Estados Unidos después de visitar La Habana, y como parte del proyecto, los alumnos del profesor Lazo aprendieron la canción Cuba, isla bella, del grupo de hip-hop cubano Orishas, y les enviaron un video a los músicos de la isla, residentes en Europa, generando una reacción en las redes sociales.

    Tres meses después se dio el segundo viaje a Cuba, en julio de 2018, cuando visitaron de nuevo La Habana y Viñales, en la occidental provincia de Pinar del Río; y ante la demanda de padres y alumnos, se organizó un tercer viaje en febrero de 2019.

    El cuarto viaje tuvo lugar en abril, con un grupo de 40 alumnos estadounidenses.

    Con una nueva meta en mente, se proyectó un concierto en La Habana con todo el repertorio de canciones cubanas que habían aprendido los chicos, "un concierto de amor dedicado a todos los cubanos", pero hubo que cancelar el viaje previsto para julio de 2019 a consecuencia de las medidas restrictivas aplicadas contra la isla por el presidente estadounidense Donald Trump.

    Estudiantes estadounidenses
    © Sputnik / Miguel Fernández Martínez
    Estudiantes estadounidenses

    En medio de los festejos por el 500 aniversario de La Habana, los alumnos del profesor Lazo comenzaron a aprender la canción Música Vital, del dúo cubano Buena Fe, filmaron su interpretación, lo subieron a las redes sociales y le hicieron llegar el video a Israel Rojas, líder del dúo.

    Un día después, Rojas se comunicó con Lazo y le pidió autorización para usar el video durante un concierto del dúo en La Habana, a lo que el profesor le respondió: "¿y si no hubiera video en el concierto y fueran los niños en vivo quienes cantaran con ustedes?".

    Todo se preparó a la carrera, los alumnos cubrieron sus gastos de boletos de avión, el profesor pagó de su bolsillo alojamiento y comida en La Habana, lo que obligó a reducir el número de viajeros a 15, los padres reunieron dinero y se mandaron a imprimir las camisetas con el logo de la Fábrica de Sueños; así llegaron a Cuba por quinta vez.

    Los días 23 y 24 de noviembre, ante un auditorio de 5.000 personas, los alumnos del profesor Lazo cantaron en el escenario del teatro Karl Marx, en La Habana, recibiendo una fuerte ovación del público y cumpliendo el sueño del profesor y sus alumnos.

    Un veterano militar

    Tras salir en libertad en 1990, y con la idea fija en irse de Cuba, Lazo se lanzó al mar en una balsa en 1991, llegando por fin llegó a tierras estadounidenses, donde tampoco la vida le deparó demasiadas alegrías al principio.

    En EEUU trabajó como camionero, repartidor de pizzas, estuvo desempleado, hasta que decidió mudarse en 1998 a la ciudad de Seattle, en el estado de Washington, donde se alistó en la Guardia Nacional como enfermero y en 2003 fue enviado como parte del ejército de EEUU a la guerra en Irak.

    Por sus méritos militares en el conflicto, Lazo fue condecorado con una estrella de bronce.

    De regreso a EEUU, y con más de 40 años, Lazo empezó a estudiar y terminó una licenciatura en Estudios Internacionales, posteriormente hizo una maestría en Español y en Educación en la Universidad de Washington, lo que le permitió descubrir que su vocación estaba en el magisterio, y ahora, a sus 55 años, es estudiante de un doctorado en liderazgo en Educación.

    Etiquetas:
    estudiantes, EEUU, Cuba
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