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    Proceso soberanista catalán (459)
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    Las delegaciones catalanas en el exterior, popularmente conocidas como "embajadas", son clave en el proceso soberanista catalán, según Josep Maria Terricabras, diputado en el Parlamento europeo por Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), a Sputnik Nóvosti.

    El Gobierno de Catalunya aprobó este martes el Plan estratégico de Acción Exterior 2015-2018. El Plan prevé entre otras cosas la apertura de nuevas delegaciones en el Exterior. ¿Cómo valora ERC la decisión de la Generalitat?

    La valoramos positivamente, porque creemos que es extraordinariamente importante en este momento del proceso catalán establecer relaciones con distintos países. Tengo entendido, aunque esto no se ha concretado todavía, que las delegaciones que se van a abrir próximamente serán en El Vaticano y en Marruecos. Es importante que en las grandes capitales se oiga directamente la voz catalana para explicar nuestra situación.

    A comienzos de abril, el presidente Artur Mas expresó su esperanza de que la UE medie para facilitar un proceso de transición a la independencia y evite la Declaración Unilateral (DUI). Sin embargo, la mayoría de líderes europeos ha guardado hasta la fecha una prudente distancia y calificado el proceso de un “asunto interno” de España. ¿A qué cree que se debe este distanciamiento y cómo cree que Cataluña puede cambiarlo?

    Con franqueza, me parece natural que los líderes europeos no se pronuncien de forma directa. Lo he vivido incluso en el Parlamento europeo. Tres o cuatro días antes de las elecciones en Grecia, tenía detrás mío a un diputado griego que le preguntó al Sr. (Frans) Timmermans (vicepresidente de la Comisión Europea) si la Unión Europea pensaba negociar con Syriza. Este diputado pensaba que la victoria era clara, aunque aún no se habían celebrado las elecciones. El Sr. Timmermans dijo que no respondería porque lo que dijesen sería utilizado por unos o por los otros en la campaña electoral, pero que después de las elecciones se puede hablar de todo. A mí me parece comprensible esta posición de la UE. Ellos no van a decantarse. Somos los catalanes los que tenemos que decidir, no la UE. De la UE lo que se espera es que tenga capacidad de reacción y capacidad de diálogo una vez tomemos una decisión.

    Por otra parte, recordemos que este martes se ha celebrado un debate en el Parlamento danés donde se le ha preguntado al ministro de Asuntos Exteriores qué pensaba hacer frente al caso catalán, y siete grupos parlamentarios han dicho que había que llegar a un acuerdo a través del diálogo. Ésta es una forma de implicarse de un Parlamento europeo de una forma civilizada, democrática.

    Comprendemos muy bien que el silencio es a menudo un silencio de respeto, esperando que los catalanes nos pronunciemos sobre este tema.

    ¿Teme que el Gobierno español pueda bloquear los intentos de reconocimiento internacional de una eventual independencia de Cataluña? ¿Cree que un cambio político, con una subida del PSOE y Podemos a nivel estatal, podría favorecer los intentos de una independencia de Cataluña pactada?

    No creo que el Gobierno español vaya a bloquearlos, aunque sí se va a oponer a ellos, porque no parece que tenga cintura política, capacidad ni flexibilidad para entrar en un diálogo ni para establecer un Estado plurinacional. En este sentido, el Estado español es muy antiguo, del siglo XIX, muy unitarista. Planteará oposición, pero bloquear lo veo difícil, porque hay Estados más modernos y con planteamientos más democráticos que el español y será difícil que puedan ser bloqueados. Pondrá dificultades, pero no dificultades insalvables.

    No creo, con toda franqueza, que un cambio de Gobierno vaya a cambiar mucho. Hasta el presente hemos visto que la segunda fuerza en España, el PSOE, defiende prácticamente en este punto las mismas posiciones que el PP. Las nuevas fuerzas, Podemos y Ciudadanos, tienen una actitud muy alejada del acuerdo y del diálogo sobre esta cuestión. También son muy unitaristas. Se presentan como fuerzas de renovación, pero realmente son fuerzas con un pensamiento muy antiguo y fijado. Esperamos pocos cambios en el Estado, aunque se produzcan a nivel de partidos políticos. Por parte del Estado habrá seguramente, tristemente, un rechazo al diálogo. Es una pena. Esto no ocurre en Gran Bretaña, no ocurre en Dinamarca, no ocurre en otros países más democráticamente acostumbrados a debatir las cosas.

    Las fuerzas partidarias de la independencia en Cataluña (CDC, ERC y CUP) contemplan como último recurso una DUI. ¿Qué posibilidades de reconocimiento internacional tendría un paso así en Europa y fuera de ella?

    Si no tienes ninguna otra posibilidad, en un Europa democrática los ciudadanos deben poder hablar. En una Europa democrática esto ha de ser posible. Si en Cataluña se produce finalmente lo que yo espero, que los partidarios de la independencia manifiesten electoralmente su decisión con un muy buen resultado, será francamente incambiable. Habrá que negociar, habrá que ver cómo se hace, habrá que ver quién tiene más cintura política. La UE ha fabricado vestidos a medida a todos los Estados que han aparecido y se han integrado en ella estos últimos 30 años. Aunque sea inusual lo que nosotros pretendemos, si es una voluntad democrática y pacíficamente formulada, será aceptada, porque los países europeos son países democráticos. 

    En un reciente artículo del diputado de la CUP-AE Quim Arrufat (‘La rebaixa raonable’, Directa, 2 de febrero), éste escribió que “la decisión más importante que ha tomado Syriza no ha sido en relación a la petición de renegociar la deuda (…) sino salir fuera de la UE para buscar otros acreedores, como China y Rusia”. ¿Cree que Cataluña podría buscar también apoyos en Rusia, China o América Latina para proclamar la independencia si obtiene una mayoría favorable después de las elecciones del 27-S?

    Uno no puede excluir nada. Se agradecerá el reconocimiento, venga de donde venga. Yo confío que el reconocimiento principal venga de la UE, porque al fin y al cabo Europa es nuestro lugar natural, y allí es donde debemos encontrar acomodo, donde debemos sentirnos en casa. Evidentemente, desde Rusia, China, América Latina, que nos lleguen apoyos, serán extraordinariamente bienvenidos. Pero los apoyos los buscamos en Europa y, con franqueza, los esperamos en Europa. 

    Tema:
    Proceso soberanista catalán (459)
    Etiquetas:
    Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Josep Maria Terricabras, Cataluña, España
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