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    El camino hacia un mundo multipolar pasa por China

    © REUTERS / Kim Kyung-Hoon © AP Photo / Andy Wong © Flickr/ Blog do Planalto © REUTERS / Kim Kyung-Hoon
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    Natasha Vázquez
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    No hay dudas de que en los últimos tiempos Estados Unidos ha ido cediendo su hegemonía a favor de otros países con los que hay que contar cada vez más.

    No hay dudas de que en los últimos tiempos, Estados Unidos y otras potencias occidentales han ido cediendo su hegemonía a favor de otros países con los que hay que contar cada vez más.

    China, que recién se estrena como la primera economía mundial, parece tener claro que, más allá de indicadores económicos, se necesitan crear alianzas sólidas y bloques estratégicos.

    No por gusto el acercamiento de Beijing a Moscú, en momentos en que Occidente le da la espalda a Rusia. Los expertos coinciden en que ambas potencias deben unir esfuerzos para modernizar sus economías mientras avanzan hacia un mundo multipolar. "Consideramos que ahora es el mejor momento para una colaboración estrecha entre Rusia y China", afirma Ding Xiaoqin, de la Universidad de Finanzas y Economía de Shanghái.

    Una cooperación que podría ir más allá del intercambio comercial y económico, para desarrollar además su propio sistema financiero con una moneda regional. "Dentro del grupo BRICS (Brasil, Rusia, China, India, Sudáfrica) se dan todas las condiciones para crear una especie de divisa común", afirma el analista ruso Konstantín Sivkov.

    De momento, el gobierno chino ha anunciado su intención de apoyar a Rusia a superar los problemas económicos ante las sanciones occidentales y sólo ese gesto ya ha servido para afianzar al gigante euroasiático en sus posiciones a la vez que ha fortalecido el rublo. Esa posibilidad ha alarmado a los estadounidenses, que no obstante, insisten en las sanciones, tal vez desoyendo las opiniones de expertos como William Pesek, economista y columnista de Bloomberg, que afirman que si China presta a Rusia la ayuda prometida, Estados Unidos dejará de ser el eslabón principal del sistema financiero global.

    Pero China sí parece estar consciente de su potencial, que se multiplica con la alianza con América Latina, una región en franco ascenso económico y que cuenta con varios gobiernos coincidentes en determinadas posiciones políticas, algo que dejaron en claro en la más reciente reunión del Foro China-CELAC.

    En el encuentro realizado en Beijing, el presidente Xi Jinping pronosticó que el comercio entre China y los países de Latinoamérica y el Caribe alcanzará en una década los 500 000 millones de dólares, mientras las inversiones rondarán los 250 000 millones. "Los lazos entre China y América Latina son la necesidad de crear un destino compartido China-Celac, para la consolidación, desarrollo y transformación de los pueblos", afirmó el mandatario chino.

    "Es un encuentro histórico de caminos, de esfuerzos, de lucha, de pueblos que se negaron a conformarse con el esclavismo pasado, los neocolonialismos y fueron capaces de mantener su sueño, de dignidad, de vida" expresó por su parte el presidente venezolano Nicolás Maduro.
    Con los pies en la tierra, el ecuatoriano Rafael Correa solicitó trabajar en pos de resultados tangibles. "Necesitamos además un plan de cooperación con objetivos concretos, metas cuantificables y presupuestos comprometidos con plazos y cronogramas realistas y realizables", reclamó.
    Una alianza "abierta, inclusiva y equilibrada", según el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, que abarca aspectos de política, comercio, inversiones, finanzas, infraestructura, energía, recursos, industria y agricultura, entre otros.

    Del otro lado del Océano Pacífico muchos comparten esa visión de futuro. David Choquehuanca, ministro de exteriores boliviano, resaltaba la disposición china a establecer "una relación de respeto, sin condicionamientos, sincera, que nos permita crecer, pero también que nos permita tomar ciertas posiciones comunes frente a asuntos multilaterales".

    "La relación CELAC-China va mucho más allá de la financiación y de lo comercial, porque juntos podemos incidir realmente en un orden mundial muy injusto", afirmó el presidente Correa.

    Lo cierto es que ese sueño futurista en el que China, Rusia y América Latina son tres ejes importantes de contrapeso a las potencias occidentales, ya comienza a materializarse en una realidad cada vez más multipolar.

    LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE SPUTNIK

     

    Etiquetas:
    CELAC, BRICS, América Latina, China
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