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    La cadena de cafeterías Starbucks decidió sumarse al boicot declarado por muchas empresas y organizaciones a Facebook. A su vez, la multinacional PepsiCo no parece tener prisa en hacer lo mismo, si bien está trazando un plan parecido. Pero lo hace en silencio.

    Starbucks anunció que dejará de pagar por publicidad en todas las redes sociales y prometió mantener conversaciones internas y con sus socios sobre los derechos civiles para poner freno a la incitación al odio. Sin embargo, la cadena de cafeterías planea continuar lanzando publicidad en las redes sociales sin pagar por su promoción.

    Esta pausa no incluirá YouTube, que pertenece a Google, y la empresa tampoco se unirá al boicot #StopHateForProfit que comenzó a principios de junio, comunicó un portavoz de Starbucks a la cadena estadounidense CNBC.

    "Esperamos unir a las comunidades, tanto en persona como en línea, y nos manifestamos contra la incitación al odio. Esperamos que se haga más por crear comunidades en línea acogedoras e inclusivas, y esperamos que tanto los líderes empresariales como los políticos responsables se unan para lograr un cambio real", señalaron desde la compañía.

    El boicot que inicialmente fue declarado contra Facebook ha acabado afectando a otras redes sociales. El 26 de junio Coca-Cola prometió detener la publicidad en todas las plataformas, mientras que el gigante de la alimentación y de productos para el hogar Unilever dejó de promocionarse en Facebook, Instagram y Twitter hasta el 31 de diciembre.  

    A su vez, la multinacional PepsiCo, siendo la segunda mayor empresa del mundo especializada en la producción de alimentos y bebidas, se sumó silenciosamente al boicot. A diferencia de otras compañías que no han tardado en manifestar su frustración por las políticas de Facebook, PepsiCo aún no ha anunciado nada oficialmente. Sin embargo, considera adoptar medidas que estarán vigentes hasta julio y agosto del 2020, comunicaron a Fox News unas fuentes cercanas a la empresa. 

    Cualquier movimiento contra el gigante de las redes sociales podría tener amplias implicaciones para PepsiCo, cuyos ingresos en 2019 alcanzaron los 67.000 millones de dólares. Cada año la multinacional gasta al menos 2.600 millones de dólares en marketing, promoción y publicidad. Igual que muchas otras grandes empresas, PepsiCo destina una parte de su presupuesto cada vez mayor a las redes sociales. Y a Facebook se le considera una de las mejores formas de llegar al público en internet.

    Actualmente no solo las empresas muestran su descontento con la política de Facebook. También lo hacen las organizaciones. La Liga Antidifamación, la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color y otras entidades exhortaron a los grandes anunciantes de Facebook a manifestar que no apoyarán a la red social que "anteponga el beneficio a la seguridad". 

    Las organizaciones pidieron que Facebook controle más estrictamente la incitación al odio y la desinformación y adopte otras medidas, incluida una que permita a los usuarios denunciar que han sido atacados debido a su raza o religión. A su vez, los anunciantes esperan tener la posibilidad de ver con qué frecuencia sus anuncios aparecen cerca del contenido que luego se elimina por distribuir una información errónea u odio, y contar con reembolsos por esos anuncios.

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