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    El proyecto de fiscalizar en Europa los servicios digitales de las grandes empresas tecnológicas estadounidenses, en proceso de trámite en varios países, se ha topado con una seria traba institucional de parte de EEUU, que advierte que tomará medidas de respuesta proporcionales. Pero la postura oficial española se mantiene firme ante la amenaza.

    En una carta dirigida a sus homólogos europeos de España, Francia, Reino Unido e Italia, y a la que ha tenido acceso el diario británico The Financial Times, Steven Mnuchin, secretario del Tesoro de los EEUU, les informa de la suspensión de las negociaciones en el seno de la OCDE y avisa de una respuesta con medidas "proporcionalmente pertinentes".

    El Gobierno español, encabezado en esta cuestión por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, defiende la aplicación de esta fiscalidad a gigantes transnacionales como Apple, Facebook o Google, que obtienen pingües beneficios en el mercado europeo, pero sin apenas ser gravados. Se da la circunstancia de que los países destinatarios de la carta de Mnuchin son aquellos donde el proyecto se encuentra en fase de tramitación parlamentaria para establecer el nuevo tributo. Con su postura, EEUU impide llegar a un acuerdo en el marco de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para diseñar un sistema impositivo más justo.

    Una carta en medio de la pandemia

    En su misiva, el alto funcionario estadounidense recuerda que EEUU todavía no ha acordado ningún cambio en materia de legislación fiscal internacional.

    Las represalias, de soterrada índole comercial, pueden acentuar la tensión de las relaciones euroatlánticas con la Administración Trump en un momento en que la UE necesita liquidez para financiar sus programas de ayuda comunitaria para hacer frente a las consecuencias económicas provocadas por la pandemia de COVID-19 en el continente. Paradójicamente, una de las razones aducidas por Mnuchin es la necesidad de enfrentarse al coronavirus:

    "Este es un momento en el que los Gobiernos de todo el mundo deben concentrar su atención en manejar los asuntos económicos resultantes del COVID-19", dice en la carta, según The Financial Times.

    La amenaza llega después de que EEUU decidiera semanas atrás abrir una investigación a la UE y a otros nueve países, incluida España, para dilucidar si esta iniciativa fiscal, conocida como tasa Google es merecedora de sanciones en forma de aranceles. Washington pidió antes no aplicar ningún impuesto antes de alcanzar un acuerdo al respecto en la OCDE, pero ahora comunica que suspende tal negociación. El Parlamento español sigue adelante en su tramitación de esta tasa (a la que se opusieron los partidos opositores PP, Vox y C's), pero Francia resolvió detenerla y limitarse al marco de la OCDE, después de que Washington anunciara unos aranceles del 100% a productos franceses de importación, como el queso y el vino.

    El objetivo de la tasa Google

    Bruselas confiaba en llegar a un acuerdo global. De no ser así, el plan es avanzar en el diseño de una tasa a nivel comunitario que le permita recaudar una suma de unos 1.300 millones de euros. Hay que recordar que la idea de la tasa Google es gravar a aquellas empresas que facturen un mínimo de 750 millones en total.

    Francia califica la misiva de Mnuchin de "provocación" y la ministra María Jesús Montero ha señalado que las amenazas son inaceptables. En el caso de España, que se propone fiscalizar a las tecnológicas si ingresaran en el país más de 3 millones de euros, la postura de su Ministerio de Hacienda sigue invariable tras la recepción de la carta. Se esgrime que el impuesto "no se fija en banderas ni contra ningún país". En declaraciones a los medios realizadas en el Ministerio de Hacienda y recogidas por la emisora de radio SER, María Jesús Montero ha confirmado que "la hoja de ruta sigue firme" y ha declarado que la posible amenaza "es un término más periodístico que diplomático".

    "No es admisible que en el siglo XXI haya ningún país, Estado, o fuerza política que vía amenaza o coacciones, plantee su disconformidad o negativa a que se ponga en marcha una fiscalidad del siglo XXI, ha dicho.

    El pasado 4 de junio Montero defendió en sede parlamentaria la aplicación de un impuesto para empresas "que pueden tener actividad en un país sin tener presencia en él". En consonancia con la propuesta avanzada en su día por la Comisión Europea, el objetivo es que la tasa Google permita gravar el 3% de los servicios de publicidad e intermediación en línea, así como la venta de datos generados a partir de información proporcionada por los usuarios durante su actividad, y la venta de metadatos.

    Etiquetas:
    Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), UE, transnacionales, impuestos, política fiscal, Departamento del Tesoro de EEUU, Steven Mnuchin, María Jesús Montero, Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas de España
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