En directo
    Economía
    URL corto
    Por
    España concreta el plan para iniciar la desescalada gradual del confinamiento (206)
    142
    Síguenos en

    El Banco de España revisa sus cálculos y augura una caída de la economía aún más abrupta. Advierte que el crecimiento en 2021 no compensará las pérdidas del año en curso y urge a aplicar un plan de consolidación presupuestaria y de ajuste fiscal. Los expertos no creen en la conveniencia de realizar en tiempos de pandemia políticas de austeridad.

    Durante su comparecencia ante la comisión parlamentaria de Asuntos Económicos y Transformación Digital el 18 de mayo, el gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, expuso las previsiones de este organismo acerca de las consecuencias económicas de la crisis desatada a causa de la pandemia de coronavirus en el país.

    Su informe sobre su impacto y duración resultó más pesimista que el emitido a principios de abril. El Banco de España revisa a la baja sus anteriores expectativas y cifra la caída del PIB español entre 9,5% y un 12,4% a cuenta de la mayor duración de la crisis. "La duración de la perturbación va a ser más larga de lo que inicialmente habíamos anticipado", afirmó. Los cálculos del supervisor bancario español admiten que "los escenarios más benignos, con caídas más moderadas que se proyectaban hace solo unos meses, son hoy poco realistas". La previsión de abril auguraba una caída de la economía española con una horquilla entre el 6,6% y 13,6%. Ahora se asegura que la recuperación en 2021 será insuficiente para alcanzar los niveles previos a la pandemia, pues el avance se cifra entre el 6,1% y el 8,5%. No obstante, estos números suponen una leve mejora, pues en el anterior pronóstico se auguraba un crecimiento para 2021 de entre el 5,5% y el 8,5%.

    Las recomendaciones del regulador

    El gobernador del Banco de España reclamó del Ejecutivo una actuación contundente en materia fiscal para paliar la pérdida de ingresos de familias y empresas. Hernández de Cos afirmó que el esfuerzo presupuestario deberá acompañarse de "una estrategia clara de consolidación presupuestaria".

    A tal fin, recomendó elaborar un programa "a través de la revisión del gasto y de la estructura y capacidad impositivas que permita sanear nuestras finanzas públicas". En su opinión, ese ajuste fiscal no podría aplicarse hasta que quede superada la actual crisis, pues de lo contrario habría consecuencias adversas. Los expertos asumen tales valoraciones de diferente forma y matizan su conveniencia. "Por una parte, sus comentarios son lógicos, pero por otra son un poco sorprendentes, manifiesta por su parte a Sputnik el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, Juan Torres López, quien estima normal que el Banco de España contemple un escenario más negativo que el previsto por el Gobierno o por la propia Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

    "Lo que me parece una anomalía", continúa, "es que Hernández de Cos afirme que hay que realizar recortes de gasto y aumentos de impuestos para evitar una posible crisis de deuda cuando el BCE ya ha declarado estar dispuesto a proporcionar financiación segura y permanente a las diferentes administraciones públicas de los estados miembros", explica el profesor Torres López, subrayando que para que se produjese la crisis de deuda de la que habla en Banco de España, el BCE tendría que dejar de cumplir con esa función, "que es la de garantizar la financiación de los Estados".

    En general, el jefe del Banco de España reclamó un paquete de profundas reformas estructurales de la economía española en aras de potenciar su crecimiento y advirtió de la necesidad de un gran acuerdo político para desarrollarlas a lo largo de varias legislaturas, habida cuenta de que España afrontó los efectos de la pandemia de COVID-19 "desde una posición de partida de sus finanzas públicas vulnerable por sus elevados niveles de déficit estructural y deuda".

    Al respecto, el economista Emilio Ontiveros Baeza, presidente de la consultora Analistas Financieros Internacionales (Afi), declara a Sputnik que "el gobernador trata de fijar una estrategia a medio plazo para que haya un acuerdo orientado a sanear las finanzas públicas resultantes de la gestión de esta crisis, con independencia de quién gobierne y de la distribución del poder político". En su opinión, tal propósito es razonable.

    "Porque de lo que se trata en última instancia es transmitir a los inversores nacionales y extranjeros el compromiso de la clase política y de las instituciones españolas con los principios de la estabilidad presupuestaria que dominan en Europa", afirma.

    Según Ontiveros, las declaraciones del gobernador del Banco de España no implican que haya proceder ahora al saneamiento de las finanzas públicas, "porque justo en la gestión de esta crisis lo que hay que hacer es flexibilizar las consideraciones de estabilidad presupuestaria". "Lo ha hecho Europa", continúa, "pero sí es razonable empezar a pensar en el día después".

    Dudas y objeto de crítica

    Con todo, una parte de la comparecencia del gobernador del Banco de España suscita entre los estudiosos de la economía diferentes interpretaciones. También hay quien alberga serias dudas sobre el sentido apuntado por Hernández de Cos de acometer en los próximos años "ajustes fiscales y reformas estructurales".

    En opinión del economista Fernando Luengo Escalonilla, "resulta inaceptable hablar de ajustes fiscales sin introducir el debate de la regresividad de la actual estructura tributaria". En declaraciones a Sputnik, este profesor de la Universidad Complutense y autor del blog Otra economía teme que el peso de esos ajustes vuelva a recaer sobre las clases populares. Para este especialista, no queda claro de qué reformas estructurales se trata.

    "¿Cuáles? Las que han aplicado hasta ahora los gobiernos y las instituciones comunitarias consisten en más mercado, más mercado y, se me olvidaba, más mercado. Hay cambios estructurales que abordar y tienen que ver con la  salvaguarda de los derechos de la ciudadanía y la preservación de la vida del planeta. Pero de eso, Hernández de Cos no dijo ni una palabra", afirma Luengo.

    Por su parte, el catedrático Juan Torres también objeta la intervención del gobernador del Banco de España. "Yo creo que su función debiera ser otra; ayudar al BCE a encontrar fuentes de financiación para que la actividad económica no se paralice y la economía española no se destroce. Una financiación que nos permita afrontar esta emergencia sanitaria en las mejores condiciones posibles", señala. Y remata:

    "Las declaraciones del gobernador son una expresión más de que las instituciones económicas del liberalismo han perdido el norte y están dominadas por un sesgo ideológico que les impide contemplar no ya respuestas adecuadas y un conocimiento económico elemental, sino de sentido común".

    En cambio, Emilio Ontiveros matiza que el gobernador del Banco de España establezca que haya que acometer ahora un saneamiento de las finanzas públicas, "porque justo en la gestión de esta crisis lo que hay que hacer es flexibilizar las consideraciones de estabilidad presupuestaria".  "Yo creo que es una visión sensata y de medio y largo plazo", afirma, subrayando que no cabe interpretar en las palabras de Hernández de Cos una recomendación para hacer "unos ajustes presupuestarios o una política de austeridad como la que no funcionó durante la gestión de la anterior crisis económica y financiera de Europa".

    La estimación de la deuda

    El coste presupuestario de la crisis será "muy alto" y el déficit público "muy elevado", declaró el gobernador del Banco de España. De resultas, el endeudamiento del Estado crecerá de manera ostensible. La deuda pública respecto al PIB podría ascender hasta el 115% según la previsión más optimista, mientras que la más pesimista eleva el porcentaje por encima del 120%.

    Hay que decir que la primera de las cifras es compartida también por el Gobierno español, la Comisión Europea, el FMI y la AIReF. Los niveles de deuda se estabilizarían en 2021 en torno a los del año anterior o incluso se reducirían "ligeramente" de plasmarse la recuperación económica. Para Emilio Ontiveros, en este escenario posterior "hay que tratar de reconstruir la economía española sobre bases compatibles con esa solidaridad intergeneracional que supone tener una deuda pública manejable y un déficit público asumible". "En la medida de lo posible", prosigue, "también cabe vincular las decisiones acordadas entre la clase política a las necesarias reformas estructurales que pueda necesitar la economía española".

    La actuación de la UE

    El Banco de España califica la respuesta de la UE ante la crisis de "insuficiente" y demanda una acción más "contundente, acotada en el tiempo y coordinada", pues la perturbación ha sido muy severa y global.

    "Parece razonable repartir entre el conjunto de la sociedad los costes que una parte de la ciudadanía ya está soportando de una forma muy directa", manifestó el gobernador Hernández de Cos, quien solicitó la elaboración de reformas "ambiciosas". Según sus cálculos, las medidas aplicadas para hacer frente a la crisis suponen tres puntos porcentuales del PIB sin incluir los avales (unos 30.000 millones de euros).

    Tema:
    España concreta el plan para iniciar la desescalada gradual del confinamiento (206)
    Etiquetas:
    Gobierno de España, Comisión Europea, gobernador, Banco de España, déficit presupuestario, plan, ajustes, deuda pública
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook