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    Tras la negativa inicial de México para sumarse a la propuesta de recortes de la producción petrolera negociada desde el 9 de abril por el grupo OPEP+, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador destacó el trato especial que logró ante las naciones productoras, el cual le permitirá reducir su extracción en 100.000 barriles diarios.

    Este 12 de abril, la secretaria de Energía mexicana, Rocío Nahle, destacó que, tras acordar con Estados Unidos una reducción de 300.000 barriles adicionales "para compensar el compromiso de México con la parte restante", el país latinoamericano se sumaría al plan para reducir la producción petrolera de 9,7 millones de barriles diarios a partir del 1 de mayo. A su vez, el secretario de relaciones exteriores, Marcelo Ebrard, destacó el trabajo de la titular de Energía y señaló que la estrategia energética del presidente Andrés Manuel López Obrador funcionó.

    Pese al optimismo del anuncio, Víctor Gómez Ayala, subdirector de Análisis Económico de Casa de Bolsa Finamex, consideró que "es muy complicado ver esto como un triunfo, porque, a pesar de que México consigue lo que busca, que es no recortar de manera drástica su producción, la decisión de entorpecer el proceso de la OPEP complicó la visión global sobre los recortes a la producción a nivel internacional que se requieren para estabilizar los precios".

    Cabe recordar que el 10 de abril la representación mexicana se retiró de la reunión telemática de los líderes de la OPEP+, en rechazo al acuerdo alcanzado por los 14 países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), así como por Azerbaiyán, Bahréin, Brunéi, Kazajistán, Malasia, Omán, Rusia, Sudán y Sudán del Sur.

    En todo caso, los alcances que podría tener para México este resultado, en vista de su papel en las negociaciones, así como por los intereses que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador defendió ante los principales productores de crudo a nivel internacional, todavía no son muy claros.

    Para el analista económico Guillermo Barba, la postura mexicana no era del todo vital para evitar el acuerdo finalmente anunciado.

    "La participación de México en el mercado global de petróleo es tan irrelevante ya, que con o sin él los efectos de un acuerdo de la OPEP+ se harán sentir en la estabilización de precios. México no era necesario económicamente hablando", comentó.

    Aun así, es necesario apuntar que la postura de México ante la OPEP+ tuvo como base el proyecto político de López Obrador en Petróleos Mexicanos (Pemex).

    "Durante la actual administración se ha buscado aumentar la producción de Pemex y eso es parte central del Gobierno de López Obrador, incluso es un componente importante de su legitimidad política. Para él y muchos de sus seguidores eso significa una enorme diferencia de su Gobierno respecto a los anteriores gobiernos neoliberales, durante los cuales la producción de Pemex cayó", recordó Juan Arellanes, profesor de Geopolítica de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México en entrevista con Sputnik.

    Ese cambio, además tuvo un impacto en la postura adoptada tradicionalmente por los gobiernos mexicanos en las negociaciones previas sobre la producción de crudo. Sobre esto, Arellanes recuperó el caso de 2016, en donde la OPEP decidió por última vez recortar la producción mundial.

    "Entonces, el gobierno mexicano no tuvo que comprometer recortes a la producción debido a que la plataforma de producción venía a la baja. La OPEP+ aceptó esa caída natural en la producción como la aportación de México. Entonces, resulta fácil decir que se debe aceptar la reducción de producción cuando no se es parte de un gobierno que ha hecho un esfuerzo financiero gigantesco en el último año y medio para aumentar la producción. Y es fácil hablar de cooperación internacional responsable cuando, en su momento, no se tuvo que hacer ningún esfuerzo para cumplir con una reducción de la producción, pues ya se estaba experimentando en sexenios anteriores", comentó.

    La apuesta de López Obrador por incrementar la producción de petróleo se complementa con un plan para aumentar la refinación de gasolinas a nivel nacional. Al respecto, Víctor Gómez Ayala, destacó que la reducción de la producción sí se opone a la disponibilidad de barriles para producir gasolinas.

    "Hay que recordar que los contratos de exportación de Pemex son muy rígidos, se tienen que mandar a las refinerías de Texas cierto nivel de producción. Esa producción no la puedes recortar. Si tú recortas la producción total, el impacto se refleja sobre el volumen que tienes disponible para refinar a nivel local, y ahí tienes una confrontación con el proyecto de incrementar la producción de gasolinas", apuntó.

    Sin embargo, para los especialistas consultados por Sputnik habría sido positivo aceptar el recorte propuesto por la OPEP+, ya que eso podía ayudar a encubrir las dificultades que se anticipan para cumplir con la propuesta de rescate para Petróleos Mexicanos (Pemex).

    Fausto Álvarez, extitular de la Unidad de Administración Técnica de Asignaciones y Contratos de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, recordó que, con los precios actuales, a Pemex le resulta más caro producir crudo que dejar de producirlo.

    "Por eso muchos de nosotros veíamos la propuesta de reducción del 23% como una bendición escondida, porque quizá, de fuera, pudieran empujar un poco a que Pemex redujera la producción y con eso se enfocara en los campos que son más rentables", apuntó.

    En el mismo sentido, Juan Arellanes mencionó que México ya agotó sus principales yacimientos. Esto, aunado a la situación actual del mercado energético, complica las perspectivas de recuperación de Pemex, incluso tras no reducir al mismo nivel de la OPEP+ su extracción de crudo.

    "La caída del precio internacional de petróleo es una afectación severa. Pero los ingresos petroleros no se reducen sólo por la caída del precio, sino también por la caída del volumen exportado. […] No sirve de nada competir con más producción, porque las reducciones de cuota de mercado no se deben al incremento de la producción de otros productores sino a una caída generalizada de la demanda", comentó.

    La rentabilidad de los campos petroleros estaba en duda desde tiempo antes, alertó Fausto Álvarez. Como señal de esto, recordó que las grandes petroleras en otros países han anunciado recortes en sus inversiones para este año por la caída de precios.

    A su vez, Víctor Gómez Ayala subrayó que en México se ha optado por medir la productividad de Pemex con base en su capacidad de extraer petróleo, aunque "poco pensamos en el costo que incurre para producirlos, este enfoque es el que parece estar enfrentado aquí. El tema es que, en términos de valor, hoy recortar la producción hacía sentido, porque lo que ganabas en precio era mayor, porque los ingresos de ventas crecerían".

    Etiquetas:
    Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, México, OPEP
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