En directo
    Economía
    URL corto
    0 80
    Síguenos en

    El CEO de Tesla, Elon Musk, está mostrando una gran habilidad para superar los obstáculos burocráticos y diplomáticos existentes entre China y Estados Unidos: permisos, aranceles… y todo en menos de seis meses.

    Elon Musk está llevando a cabo un ambicioso proyecto en el gigante asiático. Si en octubre la eléctrica estatal State Grid Corporation of China aún estaba preparando la primera línea de suministro eléctrico para abastecer a la megafábrica de Shanghái del magnate, ahora Musk asegura que, para finales de 2019, se producirán en esta planta al menos 1.000 vehículos del primer modelo de Tesla Model 3 de producción china.

    Las cifras son apabullantes. De acuerdo con los datos de la agencia de noticias Xinhua, Tesla solo necesitó 168 días hábiles, unos seis meses, para construir la nueva planta. Esta gran actividad que Tesla está desarrollando allí se entiende bien teniendo en cuenta que el chino ya es el segundo mercado más grande de la compañía, solo por detrás de Estados Unidos, según el medio South China Morning Post. Y esto a pesar del importante arancel de importación del 25% que pesa sobre la economía del gigante asiático, obstáculo que Tesla, sin embargo, supera gracias a las regulaciones que hacen que en China sea más caro poseer un automóvil a gasolina.

    Según ha informado Bloomberg, gracias a un cambio regulatorio anunciado el año pasado, el Model 3 será el primer automóvil producido en China por una fábrica que pertenece en su totalidad a una empresa extranjera. Esto supone un raro ejemplo de cooperación mundial en un contexto de guerra comercial entre Estados Unidos y China. 

    La clave del éxito podría estar en la gran iniciativa que ha mostrado Musk para abrirse paso en el mercado chino. El inversionista ha viajado con frecuencia a China en los últimos tiempos, donde ha mantenido reuniones con funcionarios y otras figuras de alto nivel del panorama político del país.

    Tampoco han faltado comentarios en tono adulador hacia el país asiático en la cuenta de Twitter del empresario. Esto ha podido influir en que Tesla recibiera una exención del impuesto chino del 10% a las ventas de automóviles, privilegio que solo las compañías nacionales suelen recibir. Esto, a su vez, pone a Musk en una tesitura complicada de cara a EEUU. No obstante, por ahora, la estrategia que ha diseñado el CEO de Tesla parece estar funcionando.

    Etiquetas:
    cooperación, Elon Musk, guerra comercial, EEUU, China
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook