05:30 GMT +311 Diciembre 2019
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    Un hombre mira la devaluación del peso argentino frente al dólar en una pantalla

    ¿Desdolarizar la economía? Argentina y el problema del bimonetarismo

    © REUTERS / LUISA GONZALEZ
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    Acostumbrados a las crisis recurrentes, los ahorristas argentinos se refugian en la divisa extranjera. Además existen tarifas y rubros en el mercado interno que están valuados e incluso se pagan directamente en billete verde, como el inmobiliario. ¿Es posible una economía 100% en pesos?

    La inflación es uno de los problemas económicos que más afecta a los argentinos. Marcó en octubre un alza de 3,3% (en un mes, lo que tiene Colombia en un año, por ejemplo) y un incremento interanual de 50,5%, por lo que es la segunda más grave del mundo, más del doble que la tercera en el ránking (Angola, con 21%). 

    Según la teoría económica a la que se suscriba, existen diversos factores que provocan este aumento descontrolado, como los aumentos en los servicios básicos; los impuestos; las materias primas o las tasas de interés de la política monetaria; el remarcamiento arbitrario y especulativo por parte de agentes formadores de precios, y la emisión de la base monetaria.

    En una economía bimonetaria como la argentina, que usa tanto el peso como el dólar como referencia, la devaluación de la moneda local termina por ser la principal determinante de la inflación, aseguran los economistas. 

    Doble moneda, doble estándar

    "Argentina funciona en un patrón bimonetario donde como unidad de cuenta y reserva de valor se utiliza el dólar. Esto obedece no a un problema cultural sino a un aprendizaje de las últimas cuatro décadas por los efectos que tuvo la liberalización de la economía desde la dictadura militar (1976-1983)", explicó a Sputnik Francisco Cantamutto, miembro de la Sociedad de Economía Crítica (SEC). 

    Recientemente, referentes económicos cercanos al Frente de Todos, la fuerza política que asumirá el Gobierno en Argentina el 10 de diciembre, plantearon la necesidad de desdolarizar la economía para generar crecimiento y estabilidad. 

    "La desdolarización es un intento de superar el gran problema que tiene Argentina que es la restricción externa, que quiere decir que tenemos faltante de dólares, con un factor exógeno y otro endógeno", dijo a Sputnik el economista Nicolás Litvinoff, director del sitio de capacitación financiera Estudinero.net.

    Argentina, como cualquier otro país del mundo, necesita generar dólares porque este es el patrón internacional, y esto lo logra a través de canjes financieros o de la exportación. Pero tiene el problema interno de que los gobiernos, y por consecuencia la moneda nacional, no generan la confianza del mercado externo ni de sus propios habitantes, explicó Litvinoff. 

    En momentos de crisis, se provocan las famosas "corridas" de los depósitos y las inversiones en pesos al dólar, y lo que es más grave, la masiva fuga de divisas del sistema financiero local al extranjero o a cajas de seguridad ("bajo el colchón").

    La divisa estadounidense pasó de valer 37 pesos en enero de 2019 a alrededor de 60 pesos en la actualidad, sostenido en los últimos meses gracias al control de cambios ("cepo"). Esto por un lado genera un mercado paralelo y diferentes tipos de valores, y al mismo tiempo la posibilidad de generar un atraso cambiario. "Sincerar" el tipo de cambio implicaría generar más inflación pero mantenerlo provoca la pérdida de competitividad internacional.

    "Los que más se benefician son los que tienen acceso a la divisa, que es en general una clase pudiente, que exporta o cobra en dólares. Esta economía bimonetaria lleva a constantes devaluaciones y saltos del dólar que hace que estas personas tengan un efecto de riqueza permanente", analizó Litvinoff.

    Pesificación y autonomía

    "Desdolarizar la economía es clave para ganar soberanía política. En la medida en que Argentina funciona en pesos pero también en dólares, esto dificulta la puesta en práctica de políticas económicas y hace que fracasen incluso buenas ideas", remarcó Cantamutto.

    Los economistas concuerdan en que no se trata de un proceso sencillo y que solo se puede pensar en el mediano y largo plazo, ya que implica generar un cambio de paradigma en el mercado local, aunque existen ciertas medidas que pueden comenzar a ser implementadas.

    De acuerdo a Cantamutto, se puede empezar por desdolarizar algunos precios para tener un impacto inmediato y directo en la inflación, en particular los de las tarifas de servicios públicos ligados a la energía. Y luego, la compra-venta de inmuebles, un rubro que está completamente dolarizado en el país.

    "Hoy las operaciones inmobiliarias están nominadas [tasadas y valuadas] y muchas veces realizadas en dólares [se paga en billete verde]. Esto no tiene ningún sentido siendo que el mercado inmobiliario por definición es lo menos movilizable del capital: no se puede trasladar a otra parte", opinó el economista de la SEC.

    A su juicio, es fundamental pesificar los precios de los alimentos porque, como gran parte de la producción que se exporta, estos "quedan atrapados en precios internacionales que no responden a las necesidades de la población que aquí habita". 

    Necesidad versus resistencia

    Ambos economistas mencionaron como objetivos: la deuda pública en pesos y no en dólares; pesificar el ahorro con tasas de rentabilidad positivas, y contar con instrumentos que garanticen la reserva de valor para evitar la fuga, así como controlar la estructura productiva con regulaciones en el acceso a las divisas. 

    "El gran generador de dólares es el sector exportador pero, por diversas medidas equivocadas que se tomaron en el Gobierno de Mauricio Macri, muchos de esos exportadores se financian a tasas subsidiadas en pesos y gran parte de los dólares quedan en el exterior, agudizando el problema", sostuvo Litvinoff.

    Litvinoff anticipó que, como medidas de corto plazo, con la llegada al poder de Alberto Fernández, el "cepo" se endurecería para obligar a los exportadores no solamente a liquidar divisas que generan con recursos naturales del país —como el sector agropecuario—, sino además hacer que paguen un impuesto.

    "Sería necesario aplicarlas de modo consistente. Por supuesto van a generar resistencias, no solo del poder económico concentrado sino del sentido común decantado que presume que es natural el manejo de una economía en dólares", completó Cantamutto.

    Etiquetas:
    Alberto Fernández, dólar, inflación, economía, Argentina
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