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    El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammed bin Salman

    Los mil y un problemas: ¿por qué los líderes de Medio Oriente deberían estar preocupados?

    © AP Photo / Christophe Ena
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    Oriente Medio, el Norte de África y América Latina, han sido las regiones con el peor desempeño económico a nivel mundial desde el 2011, según el Fondo Monetario Internacional (FMI). En los próximos años Oriente Medio mantendrá dicho estatus y el organismo ha enumerado los factores que están detrás de su pronóstico.

    Incluso Arabia Saudí, la mayor economía árabe, no estará exenta de las turbulencias en el futuro, informa la agencia Bloomberg.

    Aunque los ministros saudíes presentaron en diciembre del 2018 una previsión optimista sobre las perspectivas económicas del país para el 2019, el empresario textil Abdulaziz Al-Ajlan considera que este informe no tiene nada que ver con la realidad.

    "Muchas empresas pequeñas y medianas están cerrando. Vemos que las empresas están despidiendo a los saudíes", declaró Al-Ajlan, citado por la agencia. 

     

    Cuatro años de bajos precios del petróleo afectaron la economía saudí y la de otros  exportadores de crudo, exacerbando el malestar que la región empezó a experimentar en el 2011.

    "No importa qué países son ricos o pobres, todos los gobernadores del área [Oriente Medio] afrontan problemas similares, a partir de la alta tasa de desempleo juvenil hasta la dependencia de la deuda externa (…)", escribe el periodista Alaa Shahine en su artículo para Bloomberg.

    Según el autor, cada paso doloroso relacionado con la aprobación de nuevas reformas desencadena el descontento social. Los líderes regionales podrían enfrentar escenarios parecidos a los que ocurrieron en Siria, Libia y Yemen, donde la inestabilidad finalmente condujo a la guerra civil.

    Más: Arabia Saudí aprueba un presupuesto récord con gastos millonarios

    Para superar sus problemas muchos países de Oriente Medio buscan ayuda externa. En los Estados pobres esta ayuda suele provenir del Fondo Monetario Internacional. El FMI prestó dinero a Egipto, Irak, Jordania, Marruecos y Túnez, y fue acusado  injustamente, según sus oficiales, de imponer la austeridad bajo los programas crediticios.

    Decenas de miles de empleados del sector público de Túnez protestaron en enero exigiendo un aumento de salarios. Su influyente sindicato acusó el actual Gobierno de Túnez de  ser "más receptivo" a la agenda del FMI que el gobierno de Zine El Abidine Ben Ali, que fue derrocado durante la Primavera Árabe.

    Además, cierta tensión ya puede sentirse en Egipto, considera el ex primer ministro de Finanzas de ese país, Samir Radwan. Según el político, los líderes árabes "no disponen del lujo del tiempo" ya que sus poblaciones jóvenes demandan que los cambios se efectúen rápidamente.

    El autor del artículo recalca que en Arabia Saudí hay suficiente dinero petrolero para que este país no necesite los préstamos del FMI. Aunque las protestas están prohibidas en el reino, los gobernadores saudíes se pusieron en alerta frente a la amenaza de disturbios sociales que surgió tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.

    "Khashoggi fue asesinado por los agentes gubernamentales, lo que provocó la furia de los países aliados de Riad y propagó dudas sobre la seguridad del trabajo del líder de facto de Arabia Saudí, el príncipe heredero, Mohamed bin Salman. 

    También: ¿Cómo afectará el caso Khashoggi al mercado petrolero?

    El príncipe propuso reformas dirigidas a desvincular la economía saudí de su dependencia de ingresos obtenidos gracias a la venta de petróleo.

    Tras la introducción de nuevos impuestos y el recorte de subsidios que tuvo lugar a comienzos del 2018, varias personas se quejaron en las redes sociales de que el Gobierno saudí comenzara a volver a sus métodos antiguos: prometiendo miles de millones de dólares en calidad de donativos para compensar la política de austeridad.

    Los bajos precios del petróleo son otra causa que puede influir en la economía de Oriente Medio. Los  países del golfo Pérsico sufrieron grandes déficits presupuestarios  tras el derrumbe del crudo.

    "Bahréin estuvo al borde de una crisis de la deuda en el 2018 y tuvo que acudir a los saudíes que le brindaron ayuda financiera por 10.000 millones de dólares", recuerda el periodista.

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    problemas, economía, Oriente Medio
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