En directo
    Economía
    URL corto
    7721
    Síguenos en

    El pasado 23 de agosto Washington impuso aranceles a una serie de productos de China. Pekín respondió de manera simétrica y lanzó un vídeo en la televisión estatal en el que agradecía a Donald Trump. En su artículo para Sputnik, el analista económico Maxim Rúbchenko explica el porqué de tal reacción y cuál será el futuro de esta extraña relación.

    Intercambio de golpes

    El nuevo paquete de aranceles impuestos por EEUU contra los productos chinos entró en vigor a las 00:00 hora de Washington. Desde entonces, los impuestos de importación sufrieron un alza de hasta el 25% para las motocicletas, turbinas de vapor, vagones de ferrocarril, plástico, productos químicos y otros productos que en total sumaron 279 artículos con un volumen de negocio de 16.000 millones de dólares anuales.

    La respuesta de China no se hizo esperar. Un minuto después, a las 12:01 hora de Pekín, la televisión estatal del gigante asiático anunció una respuesta simétrica que elevaba los aranceles a 333 productos estadounidenses por una suma similar a 16.000 millones de dólares. Los productos afectados incluyen el carbón, instrumentos médicos, desechos de producción, automóviles y autobuses.

    Esta supuso la segunda ronda de aranceles recíprocos en la guerra comercial que libran las dos mayores economías del mundo. Lo irónico de la situación es que ambos rivales intercambiaron golpes incluso antes de que sus respectivas delegaciones terminaran las conversaciones en Washington, cuyo propósito era precisamente evitar que esto pasara. Los analistas esperaban que el encuentro culminara con un compromiso entre ambas partes, pero esas esperanzas se desvanecieron cuando pasó totalmente lo contrario.

    Tercera ronda

    Ahora la Secretaría de Comercio de EEUU prepara por orden de Donald Trump una lista de nuevos aranceles, esta vez por un valor de 200.000 millones de dólares. China ya prometió responder con 60.000 millones, incluyendo en esa lista los productos agrícolas y el gas natural licuado (GNL) estadounidense.

    Más: Así cambió el comercio entre Rusia, EEUU y China en los primeros 5 meses de 2018

    El desequilibrio entre estas medidas se explica sobre todo por el desequilibrio que existe en el comercio bilateral: en 2017, las exportaciones chinas a EEUU alcanzaron los 505.600 millones de dólares frente a los 130.400 millones de productos estadounidenses vendidos en China. En consecuencia, Pekín simplemente tiene menos oportunidades de limitar la importación de productos desde Washington.

    Pero eso no significa que China se quedará de brazos cruzados, advierte Rúbchenko, simplemente implica que las respuestas serán asimétricas. Por ejemplo, según destacan los analistas, China ya comenzó a devaluar su moneda para que sus exportaciones sean más atractivas, mientras que los bienes estadounidenses aumentan de precio en su mercado interno.

    El presidente estadounidense ya criticó a la Reserva Federal por permitir que la moneda china tomara ventaja ante la estadounidense. El principal encargado económico de JP Morgan Chase en EEUU, Michael Feroli, destacó también que "hoy es imposible excluir una intervención para debilitar el dólar". Los analistas de Deutsche Bank y Oppenheimer Funds comparten esta opinión, y agregan que "las intervenciones monetarias ya no son algo alejado de la realidad".

    Todos los especialistas coinciden en que la transición de EEUU hacia una política monetaria más proteccionista afectará negativamente a la posición del dólar como moneda de reserva mundial y también puede conducir a una disminución en la demanda de activos estadounidenses.

    Pekín podría dar otro gran golpe a Washington en el mercado de bonos. A día de hoy, China posee cerca del 20% de todos los títulos de deuda estadounidense en el mercado externo, lo que equivale a 1,2 billones de dólares. Simplemente lanzando al mercado parte de esos bonos Pekín pondría en aprietos financieros a Washington.

    En abril de 2017, Donald Trump y Xi Jinping sostuvieron en Florida una cumbre informal en la cual los mandatarios se centraron en el comercio bilateral. Trump celebró entonces un formidable avance.
    © AP Photo / Alex Brandon
    En abril de 2017, Donald Trump y Xi Jinping sostuvieron en Florida una cumbre informal en la cual los mandatarios se centraron en el comercio bilateral. Trump celebró entonces un "formidable avance".

    ¡Gracias, Donald!

    Mientras los analistas de los bancos transnacionales calculan las pérdidas de las dos economías más grandes del planeta y, en consecuencia, de la mundial, por la televisión estatal china emitieron un videoclip que, de forma irónica, agradecía al presidente estadounidense sus maniobras.

    "Gracias a usted China cambia para mejor", decía la presentadora del reportaje, que luego enumeraba las decisiones de la Administración Trump y cómo estas ayudaban a la economía del gigante asiático. Así, las restricciones a la compra de compañías estadounidenses de alta tecnología "demostraron a los chinos que existen magníficas empresas que esperan inversiones fuera de EEUU".

    "Si no fuera por usted y las sanciones a [la empresa de telecomunicaciones china] ZTE no tendríamos una idea clara del estado de la industria de semiconductores en China, ahora invertiremos más dinero", continúa la periodista.

    Además, "en nombre de los doctores chinos" la presentadora agradece a Trump "por la obligación de abandonar los productos estadounidenses perjudiciales para la salud como el jamón y el bourbon".

    Pero entre tanta ironía, la presentadora china agradeció al mandatario estadounidense por recordarle al pueblo chino que debía ser más modesto. "Es imposible expresar toda la gratitud por centrar nuestra atención en las debilidades que surgieron de la autoconfianza y la complacencia. Después de todo, como dicen en China, el cerdo más gordo será elegido para hacer salchichas".

    Maxim Rúbchenko destaca que en los medios de comunicación chinos regularmente se publican artículos que afirman que el país no tiene ambiciones estratégicas y no pretende desplazar a EEUU en su hegemonía mundial para ocupar su lugar. Al contrario, el Gobierno chino se plantea llevar una política centrada en el desarrollo interno, mientras que en el exterior se centra en la promoción de una estrategia multipolar. El principal periódico del Partido Comunista de China, el Diario del Pueblo, publicó incluso una serie de materiales que llamaban a sus lectores a evitar definir a China como líder en una u otra área. Su justificación era que "la exageración de nuestros éxitos implica desconfianza y puede tener consecuencias desagradables para el país".

    Más: China llama a EEUU a frenar su hegemonía tras declaraciones sobre El Salvador

    Además:

    "EEUU no tiene ni idea": así gasta China millones para influenciar en los estadounidenses
    ¿Cómo logró China borrar de la faz de la tierra la red de inteligencia de EEUU?
    China rechaza acusaciones de EEUU de tener impacto negativo en negociaciones con Pyongyang
    Etiquetas:
    guerra comercial, Donald Trump, China, EEUU
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía SputnikComentar vía Facebook