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    Plataforma petrolera de Pemex

    "La estatal Pemex batalla contra su baja productividad y endeudamiento"

    © AFP 2019 / Omar Torres
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    CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — La estatal Pemex enfrenta la apertura de México a la inversión energética extranjera con una crisis estructural de baja productividad, siendo una de las petroleras más endeudadas del mundo, dijo a Sputnik el experto en temas energéticos Alexis Juárez Cao.

    "Resulta difícil creer que México llegue a concretar el proyecto de desarrollo de exploración y producción, planeados en el Plan Quinquenal de Licitaciones 2015-2019", dijo al adelantar los hallazgos de su investigación posdoctoral inédita, recién presentada al Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, días antes que Pemex compita con las llamadas 'majors' por los codiciados campos petroleros bajo las aguas profundas del Golfo de México.

    México se planteó, en ese plan revertir en cinco años la tendencia negativa de sus reservas y producción de hidrocarburos en el mediano y largo plazo, y proyectó que en 2018 incorporaría 500.000 barriles de petróleo crudo equivalente al día y hacia la meta de sumar 1,0 millón de toneles diarios a producción de 2025.

    Pero en realidad, indica el autor, México no ha podido frenar la caída de su producción petrolera desde su pico histórico de 3,4 millones de barriles diarios logrado hace 12 años, con una pérdida de 42% con respecto a esa cifra el próximo año, afirma el autor de la investigación realizada a los largo de todo 2016 en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del campus de la Ciudad México del prestigioso ITESM.

    La proyección de producción promedio anual confirmada esta semana por la secretaría de Energía para 2017, de solo 1,94 millones de barriles diarios, es 220.000 barriles diarios menos que el promedio de 2016: "Esos son niveles de los años 1980", señala el experto para ilustrar su escepticismo.

    Esa es la razón por la que México declinó participar en las negociaciones internacionales encabezadas por la OPEP para bajar los suministros globales y estimular los deprimidos precios.

    El país latinoamericano, décimo productor mundial de crudo, evitó comprometerse a recortar cuotas de su producción de crudo debido a su debilitada proyección estimada para 2017, contraria a la estimación del optimista plan quinquenal.

    Deuda record en ranking mundial

    El otro factor es la agobiante deuda que ha llevado a las calificadoras de riesgo a cambiar sus expectativas de los papeles financieros de la petrolera estatal, de "positivas" a negativas", la misma suerte de los papeles del Gobierno mexicano.

    "Los pasivos de Pemex equivalen a 1,7 veces sus activos y, en otra comparación, el patrimonio negativo de la Pemex equivale al 74,9% de sus activos, lo cual muestra el grave deterioro de la solvencia de la compañía, una de las más endeudas en el mundo petrolero", sentencia Juárez Cao.

    Los pasivos totales de la compañía de 2013 a 2016 aumentaron en 36,9%, dice la extensa investigación titulada "Los efectos de la Reforma Energética en la reestructuración en la industria petrolera mexicana", financiada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología al cual tuvo acceso Sputnik.

    "Si observamos las deudas a corto plazo, alcanzaron el 58,2% y los pasivos a largo plazo crecieron en 36,7%", apunta el autor.

    Sin embargo, de acuerdo la dirección de Pemex, la petrolera consolidó las deudas de la empresa, obtuvo recursos para cumplir con los compromisos del corto plazo, y un margen de maniobra para empezar a sanear a la empresa.

    Pero revisando el presupuesto ejercido por la división Pemex Exploración y Producción (PEP), de 2010 a 2014, el investigador encontró que sus inversiones siguieron decreciendo de manera paralela al aumento de la deuda con sus proveedores.

    Un viraje ocurrió en ese lapso a partir de 2010: los petroleros mexicanos "obtuvieron presupuestos menores a sus años que les precedieron en menos de 15% en 2010 y la reducción saltó a 34% en 2015".

    Otro hallazgo se refiere a la "incongruencia entre la parte administrativa y financiera, ya que la moratoria de PEP se vienen repitiendo de manera sistemática e incrementando en su magnitud desde al año 2013, aun cuando PEP ha tenido las partidas presupuestales en esos años para cumplir con sus obligaciones".

    Para probar esa incongruencia ofrece las siguientes conclusiones al examinar las cifras oficiales: "el presupuesto asignado y ejercido por PEP en 2012 casi quintuplica el monto de sus pasivos, el de los años 2013 y 2014 casi triplica sus pasivos y el erogado de 2015 es más del doble de sus pasivos".

    Atado la guerra de precios

    El tercer factor crítico para Pemex, además de la producción y la deuda, es el tema de los precios, en el marco de la llamada "guerra de precios" desatada por países árabes, encabezados por Arabia Saudí, para sacar del mercado a los nuevos productores de crudos no convencionales de EEUU y preservar su cuota de mercado.

    Los destinatarios de esa guerra de precios son, sobre todo, los productores de hidrocarburos de rocas de esquisto en Dakota del Norte y Texas, que llegaron de la mano de altos precios, de alrededor de 100 dólares por barril o más, porque las técnicas de explotación no convencionales, como la polémica fractura hidráulica, requieren de altas inversiones y por lo tanto elevados precios, arriba de los 60 dólares por tonel.

    Pemex no parece haber aprovechado en inversiones y saneamiento de sus finanzas los elevados precios.

    De la correlación entre deuda y presupuesto, Juárez cao extrae otra conclusión: "la caída del precio del crudo de la mezcla mexicana, tampoco es una variable que haya impedido a PEP cumplir con sus adeudos".

    En el año 2013 el precio del crudo tuvo un precio promedio anual de 98,43 dólares por barril y en 2014 fue de 85,48: "por lo tanto el único año en el que puede ser parcialmente válido éste argumento fue en el año 2015, cuando llegó a cotizarse en 43,28".

    Por lo tanto "hay que descartar que el precio del energético haya sido la causa principal para las moratorias de parte de PEP", puntualiza el experto, apuntando a factores administrativos y de planeación estratégica.

    El precio promedio de la mezcla mexicana de crudos en 2016 siguió a la baja, y tocó su mínimo el 20 de enero a 18,90 dólares, pero el jueves recién pasado, un día después del acuerdo de la OPEP, el precio del petróleo mexicano se recuperó al cerrar en 43,12 dólares por tonel, a niveles de 2015.

    Al declive de la producción de Pemex —que a partir de 2015 enfrenta competencia de inversores privados— se suma una caída importante de las exportaciones petroleras de la México a EEUU en 2016, perdiendo parte de su cuota de mercado que ahora es ocupada por Canadá y Venezuela.

    "Esto es consecuencia de una estrategia errónea de Pemex, desde hace varios años, por no aumentar su capacidad instalada para refinar crudos pesados y mejorar los crudos mexicanos que se exportan, cualidades que si posee el crudo artificial de Canadá", dice Juarez Cao.

    Canadá ha incrementado su exportación de crudo a EEUU, mientras que México ha perdido cuota de mercado, y las exportaciones de Pemex han caído a su nivel más bajo en 25 años, puntualiza.

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    Pemex, Alexis Juárez Cao, México
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