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    CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — La disputa entre dos instituciones estatales de México sobre la metodología para medir la pobreza, que afecta a la mitad de la población, oscurece las cifras oficiales esperadas para 2016, dijo a Sputnik Nóvosti Xóchitl Meseguer, consultora de la ONU en desarrollo social.

    El gubernamental Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEGI) decidió cambiar los métodos en el trabajo de campo, argumentando que hay una distorsión del registro de los ingresos de los hogares a la baja (subregistro).

    Pero el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval, organismo autónomo del Estado) ha cuestionado que ese cambio le impide comparar resultados con años anteriores, explica Meseguer, consultora en temas de desarrollo social para el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

    "La polémica se desata porque la rectificación solo se aplica en los hogares más pobres, mientras que la literatura sobre el tema indica que toda la población en México, tiende a subestimar sus ingresos, sobre todo los extremos bajos y altos", explica Meseguer, directiva de la Organización para el Desarrollo Social y la Educación para todos (ODISEA).

    Desde hace casi 25 años (1992) en México se levanta la encuesta nacional de ingresos y gastos en hogares, "pero desde 2008 la ley de desarrollo social amplió la medición con un módulo bianual de condiciones socioeconómicas, para lograr un registro completo de la pobreza en México.

    La medición socioeconómica "se hace con base en los mismos cuestionarios del INEGI sobre indicadores de la pobreza, y al final de este mes el Coneval debe emitir su cuarto y esperado informe bianual de 2016", explica la consultora.

    El INEGI decidió que en las mediciones de pobreza "hay un subregistro de los ingresos de todas la familias, siguiendo recomendaciones de varios organismos, entre ellos la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico)", explica la experta que también participa en la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM).

    Con la nueva metodología, el viernes pasado el INEGI reportó un incremento real de 33,6% del ingreso en los hogares más pobres en un solo año, desatando la polémica bajo sospecha de manipulación.

    Cambios en el terreno

    El INEGI no cambió el diseño de la muestra ni la metodología, pero sí cambió el método del trabajo de campo, explica: "Los cambios establecen que cuando se registran resultados notoriamente bajos de ingresos, se levanta un nuevo cuestionario en esos hogares, indagando más sobre los ingresos efectivos de las familias, por ejemplo el apoyo a adultos mayores y otros programas sociales", dice la experta.

    Los  investigadores consideran que, en los hogares más pobres y más ricos, los entrevistados recortan sus ingresos, "pero el cambio de la metodología no se aplicó a toda la muestra de la población sino únicamente en los estratos más bajos", lamenta Meseguer.

    El problema estriba en que los nuevos datos del INEGI, tras la nueva metodología, no resultan comparables con los 25 años anteriores.

    La medición cualitativa de Coneval considera tanto el ingreso como las carencias sociales, el dinero necesario para una canasta básica de ingreso, y así se establece una línea de pobreza, explica la investigadora.

    "Si queremos saber si las políticas contra pobreza son efectivas o no, en un país de ingreso medio mundial, también resultaría tramposo compararlo con países de bajos ingreso", explica.

    La investigadora puntualiza que "no utilizaría las nuevas mediciones, no tenemos la certeza de que es una medición comparable ni correcta".

    José Antonio Meade, secretario federal de Desarrollo Social, dijo la víspera que "más allá del debate entre el INEGI y el Coneval se debe trabajar por abatir las carencias sociales".

    El Coneval denuncia que se cambiaron los patrones de medición de manera unilateral, lo que impedirá comparar los datos con años anteriores.

    El INEGI ha admitido en un comunicado que los datos de 2015 no son  comparables con otros años: “las acciones instrumentadas para mejorar la captación del ingreso en campo, hacen que el módulo de este año no sea comparable con los ejercicios estadísticos previos”, reconoce  en un comunicado.

    El Coneval ha replicado que “cualquier modificación para captar adecuadamente las variables económicas y sociales debe ser realizada con transparencia y planeación, permitiendo generar certidumbre a los usuarios”, levantado una amarga polémica.

    Según cifras oficiales de 2015, la población en pobreza en México aumentó en dos millones más de pobres desde 2012 —cuando Peña comenzó su mandato—, hasta 2014: subió de 53,3 a 55,3 millones de pobres, de una población total de 120 millones de habitantes.

    Es decir, en el primer tercio de su manato de seis años en México la pobreza subió del 45,5 al 46,2% de acuerdo con cifras del Coneval, pero esas comparaciones ya no serán posibles a menos que se aplique una proyección hacia atrás del nuevo método (retropolación).

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    Etiquetas:
    pobreza, Coneval, Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), México
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