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    La Unión Europea ha cometido un error obligando a Rusia a parar la construcción del gasoducto internacional South Stream, opina Hugo Kyselka, director de Marketing de la empresa gasística checa Vemex.

    La Unión Europea ha cometido un error obligando a Rusia a parar la construcción del gasoducto internacional South Stream, opina Hugo Kyselka, director de Marketing de la empresa gasística checa Vemex.

    El lunes, el presidente ruso Vladímir Putin anunció de visita en Ankara que Rusia no puede realizar el proyecto South Stream en las condiciones actuales, en particular, debido a "una posición no constructiva" de la UE.

    "Teniendo en cuenta que hasta el momento no hemos recibido la autorización de Bulgaria, consideramos que en estas condiciones Rusia no puede seguir adelante con el proyecto", afirmó Putin en Ankara.

    Según Kyselka, Bulgaria es culpable por la suspensión de un proyecto beneficioso para todos.

    "Me refiero a la actuación del Gobierno búlgaro y de sus coidearios europeos que hundían el proyecto a propósito. Todos ellos han cometido un gran error y perjudicado así la seguridad energética de Europa", dijo el experto a Sputnik.

    Apostar por el crudo que se encuentra a miles de kilómetros sin tomar en cuenta la situación política de los respectivos países es bastante arriesgado, comentó el experto en alusión a Bruselas que recomienda buscar fuentes del gas alternativas en Irán y Azerbaiyán.

    "¿Para qué buscar sustituto en países islámicos a un vecino que lleva más de 40 años suministrando gas sin ningún problema, si nadie puede garantizar la estabilidad política de aquellos gobiernos?"

    El monopolio gasista ruso Gazprom lanzó el proyecto South Stream para diversificar las rutas de exportación del combustible y minimizar los riesgos de tránsito. El gasoducto, tendido en el fondo del Mar Negro, iba a transportar 63.000 millones de metros cúbicos anuales a Europa Central y del Sur.

    La Comisión Europea instó a bloquear el proyecto porque no responde a las normas del Tercer Paquete Energético que prohíbe a las compañías productoras de gas controlar redes troncales en la UE.

    Moscú afirmó en reiteradas ocasiones que las trabas burocráticas en la realización del proyecto obedecen solo a motivos políticos y que los acuerdos sobre el proyecto habían sido alcanzados antes de que se aprobara el Tercer Paquete.

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