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    Greenpeace Nueva Zelanda ha abierto un debate sobre si los wómbats salvan a otros animales de los desastrosos incendios que arrasan Australia. Descubre la verdad sobre la vida de este singular marsupial.

    ¿Salvadores peludos?

    La disputa empezó el 9 de enero cuando Greenpeace Nueva Zelanda escribió en su Instagram que innumerables animales pequeños habían escapado de la muerte gracias a que los wómbats, inusualmente, habían optado por compartir sus masivas madrigueras, hasta exhibiendo un "comportamiento de pastoreo".

    Más tarde, Greenpeace Nueva Zelanda corrigió su mensaje, explicando que faltó comprobar la información de las redes sociales. Pero ya era demasiado tarde. Antes de que se hiciera la corrección, los usuarios tomaron capturas de pantalla y la compartieron ampliamente para causar ternura y admiración por este animal peludo.

    Al explicar dónde está la verdad en esta historia, Julie Old de la Universidad Occidental de Sídney recordó a AP que los wómbats realmente son los animales excavadores más grandes del continente australiano. "Ingenieros ecológicos" que construyen madrigueras, proporcionando involuntariamente un hábitat para una variedad de otras especies.

    Nalgas que son un arma

    Por su parte, el medio ruso KP recordó que en su vida cotidiana los wómbats suelen proteger a su madriguera de los intrusos usando su trasero blindado.

    Los huesos pélvicos del wómbat están conectados por una gruesa placa ósea. La parte superior de esta estructura está cubierta de piel y pelaje ásperos. El wómbat saca su parte de atrás y, por así decirlo, obstruye la entrada de la madriguera. Sin embargo, si su enemigo logra entrar, el wómbat ataca con su cabeza y, aturdiendo, lo presiona contra la pared y lo estrangula con el trasero.

    Heces cúbicas

    Y su trasero no se limita a esto. En 2018, un grupo de científicos del Instituto de Tecnología de Georgia en Atlanta en EEUU por fin explicó el misterio de las heces cúbicas que dejan estos marsupiales. 

    Los investigadores mostraron que las heces comienzan a adquirir una forma característica incluso antes de abandonar el cuerpo del animal, en la etapa en que la masa líquida de los desechos empieza a solidificarse. Resultó que las paredes de los intestinos del wómbat estaban mejor estiradas de ancho que de largo. La elasticidad cambia, aumentando y disminuyendo aproximadamente dos o tres veces. Como resultado, los intestinos del wómbat se parecen a una especie de guirnalda que consta de segmentos estrechos y anchos. Cuando los alimentos pasan a través de ellos, toda la humedad se elimina gradualmente y, a la salida, la masa toma la forma de cubos y paralelepípedos.

    Etiquetas:
    biología, animales, Australia
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