Widgets Magazine
18:16 GMT +319 Septiembre 2019
En directo
    Un contenedor con basura

    Argentina, ¿camino a convertirse en otro basural de EEUU?

    CC0 / Pixabay
    Medioambiente
    URL corto
    Por
    5274
    Síguenos en

    El decreto que modifica la normativa para la importación de desechos que pueden ser reaprovechados desató polémica en Argentina. El Gobierno asegura que el texto vuelve más estrictos controles que eran demasiado laxos, pero recicladores y ambientalistas temen por las consecuencias de impulsar la basura generalizada como negocio.

    Son importados y usados por la industria local la chatarra de aluminio e hierro, el caucho granulado, desechos de papel y cartón, plásticos y cascote de vidrio, entre otros. La novedad es que estos ítems pasan a ser clasificados como "insumos" y no como "residuos peligrosos", algo que, en la práctica, ya sucede pero no estaba regulado. 

    En otras palabras, el nuevo decreto modifica normas de los años 1992 y 1993 que regulan la importación de materiales de desecho para ser utilizados como materia prima industrial, dejando atrás mecanismos que estaban en desuso para reemplazarlos por parámetros nuevos.

    En la teoría, la medida tiene el objetivo de reglamentar el ingreso al país de algunos desechos que hayan sido tratados y reciclados en origen. Pero el Decreto de Necesidad y Urgencia 591/2019, firmado a fines de agosto por el presidente argentino, Mauricio Macri, no pasó desapercibido. 

    La polémica tiene varias aristas. En primer lugar, porque el decreto elimina la obligatoriedad de la presentación de un certificado de inocuidad, un documento que, según el Gobierno, no era utilizado en la práctica y que, por ejemplo, fue descontinuado en Estados Unidos en 2015.

    "Argentina se quedaba tranquila solamente con ese papel documental, pero lo extraño es que nunca en la historia ningún país lo emitió, porque nada es inocuo. Las autoridades del mundo emitían una nota que decía que el material no era peligroso, pero para sus normativas, no para las nuestras", dijo a Sputnik Juan Trebino, subsecretario de Fiscalización y Recomposición de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable.

    El decreto establece que la sustancia u objeto podrá ser considerada como insumo (apto para importación) y no como residuo (prohibido por la Constitución) siempre y cuando:

    • "Se utilice para finalidades específicas" cumpliendo los requisitos técnicos;
    • "Exista un mercado o una demanda" para su utilización; 
    • "Cumpla la legislación existente y las normas aplicables al producto"; 
    • "No genere impactos adversos para el ambiente o la salud".

    "Es absolutamente falso que ellos van a poder ingresar residuos peligrosos y mucho menos de cualquier otro tipo, como si fuera un 'basurero del mundo', como andan diciendo. La información de que la importación de basura va a estar abierta y va a ser libre es totalmente falsa. Va a haber una intervención y tendrá que cumplir con ciertas normativas de calidad que son muy específicas", aseguró Trebino.

    Sospechas por el contexto global

    Otro aspecto que genera controversias tiene que ver con la situación de tensión que se vive en el mundo por los volúmenes incontrolables de basura que generan principalmente EEUU, pero también Europa, y dónde va a parar todo ese desperdicio.

    "Hay una situación de crisis a nivel global a partir de que China cerró la frontera en 2017 a los residuos plásticos de EEUU y Europa porque entre lo que recibían había un 30% que no era reciclable, es decir, basura hospitalaria, patógena, cualquier cosa", explicó a Sputnik Alejandro Valiente, técnico de la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores (Faccyr). 

    Como resultado de la negativa del gigante asiático a continuar recibiendo esta basura intratable, tan solo en 2018, EEUU envió a diferentes países en vías de desarrollo 68.000 contenedores con residuos plásticos no reciclables, entre los que destaca Ecuador en este continente. 

    "Se está viendo en otros países de Latinoamérica que están estallando distintos escándalos con el tema de la importación de basura. En Paraguay están discutiendo una ley con los mismos efectos. Los países desarrollados tienen miles de containers con basura, siguen acumulando y están buscando dónde colocarla", sostuvo Valiente. 

    "No sé cómo nos van a convencer que con Argentina van a tener un control más estricto", cuestionó el técnico.

    Recicladores preocupados

    Los recicladores fueron los primeros en levantar la señal de alarma. Ellos insisten en que esta medida afectará su trabajo diario ya que podría afectar los precios y provocar un empeoramiento del sistema local. Impulsar el decreto habría sido un pedido de parte de la industria del reciclado de cartón, plástico y chatarra que procesa el material que juntan los cartoneros en el país.

    Valiente contó que técnicos de la Faccyr participaron de una reunión en la Secretaría de Ambiente en la que se les comunicó que las empresas que manejan el material reciclado tenían capacidad ociosa, es decir, que les sobra la capacidad de procesamiento, por lo que pedían recibir más material.

    "No es que en Argentina falte ese material, existe pero no hay una gestión correcta de esos residuos y terminan en 5.000 basurales a cielo abierto, en rellenos sanitarios colapsados, en arroyos, en el mar", denunció Valiente. 

    "El actor fundamental son los 150.000 cartoneros que recuperan la mitad de los residuos reciclables disponibles. Para llegar a la otra mitad, tiene que haber un reconocimiento de esa actividad y un apoyo del Estado para poder hacerlo mejor", completó.

    Etiquetas:
    EEUU, basura, Argentina
    Normas comunitariasDiscusión
    Comentar vía FacebookComentar vía Sputnik