19:13 GMT +311 Diciembre 2019
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    Incendios en la Amazonía

    El Día de la Amazonía en Brasil: ¿un tesoro natural o una pesadilla geopolítica?

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    Medioambiente
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    El mundo celebra el Día de la Amazonía el 5 de septiembre. Este 2019, debido a los incendios, la atención de todo el mundo se ha posado en la región.

    Sputnik discutió con expertos la importancia de la Amazonía, su valor para el medio ambiente y su impacto en cuestiones geopolíticas.

    En la parte brasileña de la Amazonía, los incendios son violentos: según el Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonía (IPAM), se trata de la mayor ola de incendios en los últimos cinco años. Entre el 1 de enero y el 18 de agosto de 2019 se registraron 71.497 focos, un 82% más que en el mismo período del año pasado.

    Además, la Amazonía está sujeta a la deforestación, que también está aumentando. Según los datos del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE), recogidos con la ayuda de la herramienta Deter —reconocimiento en tiempo real de la destrucción de los bosques—, el número de alertas de deforestación en julio de este año aumentó en un 278% en comparación con el mismo período en 2018.

    Tras la publicación de los datos del INPE, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, afirmó que tenía la "sensación" de que estos datos eran incorrectos y despidió al presidente de la organización, Ricardo Galvao.

    En los últimos 33 años, el proyecto MapBiomas estima que la Amazonía brasileña ha perdido un área equivalente a 2,5 veces Alemania, es decir, 89 millones de hectáreas de bosques. 

    Bolsonaro, conocido por sus polémicas declaraciones sobre temas de conservación de la naturaleza, tiene su propia versión sobre las causas de los incendios. A su juicio, la responsabilidad es de las ONG, aunque no presentó pruebas.

    "Bolsonaro fue extremadamente poco hábil, muy inconsecuente. Hay algo muy inmaduro en los intentos de actuar con desinformación y mentiras cuando dice que las ONG están trabajando para que haya incendios", dijo a Sputnik Brasil la politóloga Maria do Socorro Sousa Braga, profesora de la Universidad Federal de Sao Carlos (UFSCar).

    El hecho de que los incendios fueran tan publicitados en internet y obligaran a la gente a salir a la calle no es sorprendente, cree la profesora. Sostiene que la gente tiene diferentes fuentes de información y que "no se deja engañar como en otras épocas de la historia de la política brasileña".

    Discusión Bolsonaro-Macron: ¿quién tiene razón?

    La posición de Bolsonaro fue cuestionada por el líder francés, Emmanuel Macron, quien acusó a su homólogo brasileño de mentir sobre sus obligaciones ambientales. Macron también planteó el asunto de la Amazonía en la cumbre del G7 y mencionó el posible estatus internacional de la selva tropical más grande del mundo.

    En respuesta, Bolsonaro acusó a Macron de tener una "mentalidad colonial" y rechazó los 20 millones de euros del G7 en ayuda para combatir los incendios.

    Mientras la Amazonía se quema, Bolsonaro se queja
    © Sputnik / Vitaly Podvitsky
    Mientras la Amazonía se quema, Bolsonaro se queja

    El especialista en derecho internacional Thiago Carvalho Borges cree que, tanto Bolsonaro como Macron, han cruzado el límite de lo permitido porque "no existe ningún precedente" para la internacionalización de un territorio que forma parte de un Estado soberano.

    "Sería algo contrario al derecho internacional universal porque el control territorial de los Estados [sobre sus territorios] es un derecho inalienable en el marco de la soberanía", explicó Borges.  

    Enormes pérdidas de biodiversidad

    "Ya hemos perdido especies, ecosistemas y comunidades que ni siquiera vamos a conocer a causa de este incendio", comentó a Sputnik Nurit Bensusan, especialista en ecología y autor de varios libros sobre biodiversidad.

    Bensusan también destaca que no todas las áreas destruidas por el fuego serán reemplazables: "La Amazonía es un conjunto de paisajes y ecosistemas diferentes donde no funciona el principio 'aquí se quemó, pero hay más a la vuelta de la esquina'. Las partes que se queman son diferentes de las partes que no se quemaron. El bosque es diverso".

    La destrucción que ha devastado el complejo forestal más importante del planeta puede explicarse en parte por la "atmósfera poco científica" que reina en el Gobierno de Bolsonaro, dijo Bensusan.

    El ministro de Exteriores de Brasil, Ernesto Araújo, cuestiona el calentamiento global y escribe en su blog que existe una "ideología del cambio climático, el climatismo", que tiene como objetivo "suprimir el crecimiento económico de las democracias capitalistas y promover el crecimiento de China". 

    "Puedes negar lo que quieres, puedes decir: 'Me niego a creer que Santa Claus no existe'. Enhorabuena, Santa Claus no existe, y los termómetros no dejan de crecer porque la gente no cree en el calentamiento global, la diversidad biológica no deja de extinguirse porque no cree en su valor", afirmó Bensusan.

    Brasil tiene la tecnología necesaria para contener la deforestación

    Paulo Moutinho, doctor en Ciencias Ambientales e investigador del IPAM, participó en la elaboración de las políticas de conservación forestal que actualmente utilizan las Naciones Unidas en 65 países.

    La Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques (REDD) es un mecanismo que recompensa a aquellos que protegen y mantienen los bosques. El programa fue lanzado en 2003 por científicos estadounidenses y brasileños.

    La Fundación Amazonía se creó como parte del programa para Brasil y ha logrado recaudar 1.000 millones de reales (240 millones de dólares) en los últimos 10 años para conservar el bosque. Para tener acceso a estos fondos, Brasil debe controlar la deforestación en su territorio. Insatisfechas con las políticas ambientales brasileñas, Alemania y Noruega retiraron la transferencia de dinero a la Fundación en agosto de este año.

    Moutinho destaca que la reducción de la deforestación registrada entre 2005 y 2012 demuestra que la sociedad brasileña tiene las herramientas y el conocimiento para preservar la Amazonía. El descuido por el bosque podría tener consecuencias económicas.

    "El 95% de la agricultura brasileña depende de las lluvias, y estas lluvias dependen en gran medida del mantenimiento no solo de la Amazonía, sino también de otros biomas", dice Moutinho, quien también enfatizó la necesidad de respetar a los "guardianes" de la selva: los pueblos indígenas y los pequeños productores.

    La participación de la Amazonía en la formación de precipitaciones en otras regiones es conocida como fenómeno de los ríos voladores. Gracias a los árboles amazónicos, otras regiones de Brasil gozan de lluvia, vital para las plantas y el consumo humano.

    La profesora Sonaira Souza da Silva de la Universidad Federal de Acre (UFAC) también habla de las consecuencias económicas de este descuido.

    "El fuego causa problemas a diferentes niveles. A nivel local, hace que la tierra se agote, los agricultores dicen que, debido a los incendios prolongados durante tres años, la tierra ya no genera los mismos ingresos", explicó en una entrevista con Sputnik Brasil.

    Brasil pierde el liderazgo mundial en cuestiones climáticas

    Como sede de la selva tropical más grande del mundo, Brasil ocupa una posición destacada en la escena internacional en lo que se refiere a la protección del medio ambiente. Su liderazgo se puso de relieve cuando se celebró la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en Río de Janeiro en 1992. El evento reunió a muchas figuras importantes de la época, desde el presidente de EEUU, George Bush, hasta el líder cubano, Fidel Castro. No obstante, la situación está cambiando rápidamente.

    El profesor de Geografía de la Universidad de Sao Paulo (USP) Wagner Ribeiro recordó que, en la conferencia, el presidente francés de entonces, François Mitterrand, también señaló que "la Amazonía es demasiado importante para ser protegida solo por los países de la región".

    Por el contrario, Ribeiro cree que los bosques amazónicos son un asunto de América Latina, a pesar de calificar de destructiva la política ambiental del actual Gobierno. Ribeiro destacó que Brasil está perdiendo influencia en las relaciones internacionales y se está aislando.

    "Todo este protagonismo se está perdiendo y es evidente que lleva a un aislamiento del país. (…) Ningún país se proyecta en el mundo de forma aislada. Especialmente Brasil, que no es una potencia militar o tecnológica. Lo que tenemos de activo es la biodiversidad", concluyó Ribeiro.

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