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    En esta edición de nuestro programa hablaremos sobre la eliminación del líder de la organización terrorista el Estado Islámico Abu Bakr Bagdadi por parte de Estados Unidos y sobre la cobertura mediática de esta notica.

    Esta semana el presidente de EEUU, Donald Trump, informó de la muerte de Bagdadi, en una operación de las fuerzas especiales estadounidenses llevada a cabo en Idlib, noroeste de Siria.

    "Estados Unidos llevó a la justicia al terrorista número uno en el mundo. Abu Bakr Bagdadi está muerto", literalmente dijo Trump.

    El presidente estadounidense precisó que Bagdadi acabó su vida "gimiendo, llorando y gritando hasta el final" de un túnel sin salida que fue acorralado por las fuerzas especiales. "Murió como un perro. Murió como un cobarde. El mundo es ahora un lugar mucho más seguro", declaró.

    Hay que decir que a pesar del entusiasmo de Trump y de muchos medios de comunicación, la comunidad internacional ha recibido esta noticia con cautela y pidió prudencia ante el peligroso llegado de Bagdadi.

    Esta cautelosa reacción se debe en primer lugar al hecho de que la información sobre la muerte del líder terrorista causa varias preguntas sin respuesta, lo cual por un lado es natural cuando se trata de la cobertura mediática de operaciones secretas.

    Por el otro lado cabe destacar que no es la primera vez que a los medios llegue la información sobre la muerte de Bagdadi y de otros tantos líderes terroristas...

    "La comunidad internacional pide prudencia ante el peligroso legado de al-Bagdadi", titula a una de sus crónica Euronews.

    Como vemos, mientras algunos países se esfuerzan para destacar su papel en la eliminación del líder terrorista, como Washington o Ankara, la reacción de Rusia ha sido bastante prudente. Considera el asesinato de Bagdadi como una importante contribución a la lucha contra el terrorismo internacional, siempre y cuando… se confirme.

    Precisamente, la reacción oficial de los militares rusos ha sido bastante sorprendente para los medios internacionales. Más aún, porque el presidente Trump elogió de manera especial la "gran cooperación" con Moscú. Dijo que Rusia abrió el espacio aéreo bajo su control para permitir que aviones de combate y drones estadounidenses usaran el área.

    Sin embargo, el Ministerio de Defensa ruso no ha concordado con esta versión. "Ministerio de Defensa ruso: 'No tenemos información fiable sobre la eliminación del líder del Estado Islámico por EEUU'", titula a una de sus crónicas RT.

    Parece sorprendente que una parte que haya cooperado de "manera importante", según dice Trump, en una operación antiterrorista lo niegue de manera tan clara. Esto incluso en parte pone en duda la veracidad de toda esta historia de la eliminación de Bagdadi. O bien confirma que realmente se trató de una operación secreta cuyos detalles no sabremos nunca los medios de comunicación.

    Analista político Francisco Coloane en un comentario a RT dijo que algunas evidentes discrepancias en los comentarios ofrecidos por Washington y Moscú se deben al tradicional secretismo que rodea semejantes operaciones secretas en el marco de la lucha antiterrorista.

    Efectivamente va a ser muy difícil tener una confirmación al 100%.

    Pero lo más importante en toda esta historia es no sobreestimar el éxito en la lucha antiterrorista que se consigue con la eliminación de Bagdadi, sino darse cuenta de que esa lucha continúa y de que es preciso formar una amplia coalición antiterrorista para hacer frente al peligroso llegado del líder del Estado Islámico.

    Prudencia va a ser una palabra clave en este camino. Mientras tanto, a juzgar por algunos titulares de algunos medios internacionales de esta semana, prudencia es precisamente lo que falta a algunos expertos y a algunos de nuestros colegas.

    Un experto de la Fundación Jamestown Richard Hooker reveló en su reciente artículo cómo podría terminar un hipotético conflicto militar entre Rusia y la Alianza del Atlántico Norte en la región del Báltico.

    "Misión Kaliningrado: así podría la OTAN tomar el control del enclave europeo de Rusia", titula a una de sus crónicas la agencia Sputnik.

    Cabe mencionar que el comandante en jefe de la Fuerza Aérea de EEUU, Jeff Harrigian, declaró en septiembre que el Ejército de Estados Unidos tiene un plan para destruir el sistema de defensa aérea en Kaliningrado en caso de un posible conflicto. Además, señaló que las maniobras necesarias ya se están decidiendo.

    Cabe mencionar también que el informe de la Fundación Jamestown Richard Hooker ignora el hecho de que la doctrina militar de Rusia no contempla la posibilidad de un ataque contra otros estados, sino prevé únicamente la defensa contra la agresión militar externa.

    Parece que el informe ignora la realidad. Y lo más alarmante es que últimamente no es el único intento de simular posible conflicto militar, incluso un conflicto nuclear, entre Rusia y Estados Unidos o bien entre Rusia y la OTAN.

    Mientras en algunos medios internacionales circulan guiones cada vez más fantásticos, otros ofrecen al público una visión más prudente y realista de los planes y ambiciones rusas. En nuestra edición anterior hablamos de esta tendencia positiva en algunos medios europeos que analizan y explican lo que realmente está haciendo Rusia. Aquí tienen un nuevo ejemplo más en este sentido.

    "Un Putin crecido por su proyección en Siria corteja a los países africanos. El presidente ruso muestra con una emblemática cumbre con 43 países de África su interés por elevar su influencia geopolítica," titula el diario español EL PAÍS a una de sus reciente crónicas.

    Lo que llama atención en este artículo es el análisis de las razones que están detrás de los éxitos de la política exterior rusa en Oriente Medio y en África. "La falta de enfoque de la política occidental está dejando un hueco a Moscú," cita la autora al analista Paul Stronski, del Instituto Carnegie.

    Y continúa con la siguiente conclusión: "Putin, como ha hecho en Oriente Próximo, busca aprovecharlo" en África. Las ventajas que tiene Rusia para presentarse como un socio de fiar en comparación con Occidente son evidentes. Estoy citando: "hace gala de no poner tantos peros como otros —en materia de derechos humanos o medio ambiente, por ejemplo— para entregar su dinero e invertir".

    Y lo que está ganando con esto no son solo importantes contratos comerciales, sino también el apoyo de estos países en organizaciones internacionales. Destaca la autora que en la ONU donde los estados de la región representan alrededor de una cuarta parte de los votos, "varios países se abstuvieron ya en 2014 de votar la resolución de condena a Rusia por anexionarse la península ucrania de Crimea".

    Cabe suponer que el número de esos países "no alineados" crecerá en los próximos años si Rusia prosigue con sus planes en África y EEUU continúa con su falta de interés a la región.

    Etiquetas:
    Siria, Idlib, eliminación, muerte, Kaliningrado, Vladímir Putin, Donald Trump, Daesh, Rusia, EEUU, Abu Bakr al Bagdadi
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