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    El caballo de Troya y la reconquista rusa

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    Un artículo publicado por el diario español El País cuenta cómo viven los habitantes de Letonia que se preparan para defender su capital, Riga, durante dos días en caso de una invasión rusa. Es una excusa perfecta para analizar cómo funciona la propaganda en los medios internacionales de referencia.

    Hemos escuchado y leído muchísimos artículos dedicados a la presunta propaganda rusa para el público internacional. Ahora veremos cómo funciona la propaganda que no sea rusa.

    Una excusa perfecta para tocar ese tema es un reportaje publicado esta semana por el diario español El País y titulado "Letonia, entre el arraigo europeo y la minoría rusa".

    "Los letones consideran a la UE y la OTAN garantes de su independencia y se mantienen vigilantes frente a posibles interferencias del Kremlin. Uno de cada tres habitantes del pequeño país es rusoparlante", dice el subtítulo.

    Sin duda, se trata de una minoría considerable… Pero volvamos al artículo. ¿Para qué se supone que publica El País su extensa historia sobre el país báltico? Normalmente sería para dibujar un cuadro, un panorama de cómo vive la ex república soviética convertida en un miembro de la Unión Europea.

    Pero en la realidad parece que no es así. Es verdad que el autor empieza con una introducción en la que nos presenta a Laura, una estudiante rusoparlante de logística en una de las universidades de Riga. Sus amigos y conocidos solo hablan ruso. Laura se indigna porque en la tienda en el centro de la ciudad, donde trabaja desde hace dos semanas, los letones la miran disgustados cuando les habla en ruso.

    "He escuchado en varias ocasiones a los clientes decir que soy una ocupante y que ellos, por tanto, se niegan a hablar el idioma del ocupante. Lo mismo ocurre en la universidad. Tan pronto como alguien ve que escribo algo en cirílico en el móvil, deja de dirigirme la palabra. Estoy planteándome irme de Letonia porque el Estado no nos da nada", se lamenta, y reconoce que lo que más influye en su deseo de abandonar Letonia son los bajos salarios en el país.

    El artículo dice que Laura gana 2,5 euros por hora que, mensualmente, equivale al sueldo mínimo nacional (430 euros). A uno le podría parecer que aquí tenemos el principal problema de Letonia que es la falta de protección de los derechos civiles de la población rusoparlante que afecta directamente a su nivel de vida. O bien la difícil vida de la población rusoparlante.

    Pero para el autor del artículo el problema principal no es este. Todo lo contrario: el problema lo tienen los habitantes que no hablan ruso o mejor dicho se niegan a hablar ruso por principios. Y su principal problema son los rusoparlantes a los que los letones ven como un caballo de Troya, una quinta columna. El primer ladillo que ve el lector de este artículo dice: "La lengua del ocupante".

    "Ivars Belte, expresidente de la televisión pública letona, explica que las preocupaciones por la lealtad de la gran minoría rusa han existido en Letonia desde que el país ganó la independencia en 1991. Sin embargo, cobraron fuerza después de la anexión de Crimea por parte de Moscú en 2014.

    'Parte de la generación más mayor sueña con la entrada de su Ejército en el país. Estarían encantados con la presencia de los hombres de verde. Pero es algo poco realista. La mayoría de los rusos no piensa de esta manera, especialmente los jóvenes', asegura Belte.

    Para calmar los agitados estados de ánimo como consecuencia de una posible intervención rusa, el Ejército letón organizó el año pasado un seminario exclusivo para periodistas.

    'Me convencieron diciendo que cuentan con una estrategia razonable en caso de un ataque, que nos permitiría defender Riga durante dos días. En ese tiempo nuestros aliados de la OTAN deberían haber hecho su entrada en la ciudad. Hasta ahora había pensado que no teníamos ningún plan razonable en caso de ataque. Afortunadamente, no es así', remacha Belte".

    Pues, efectivamente el principal problema de la mayoría letona no es la precaria situación económica. El problema principal es poder defender Riga durante dos días hasta que lleguen los aliados de la OTAN.

    Una tarea más difícil aun por un factor que marca el segundo ladillo: "La propaganda del Kremlin".

    Lo que preocupa más a los letones no es la crisis económica que está viviendo su país, sino la amenaza de una reconquista rusa y la llamada propaganda rusa.

    "Letonia intentó también que se estableciera en el país una sección de Stratcom, un centro militar afiliado a la OTAN que estudia la influencia de la propaganda rusa.

    Los analistas de Stratcom llevaron a cabo no hace mucho pruebas a través de las cuales demostraron que resulta fácil manipular a los soldados en el campo de batalla utilizando la información falsa que se sube a las redes sociales. Del análisis del centro se desprende también que, en los países limítrofes con Rusia, la propaganda del Kremlin se realiza a diario y, además, a gran escala.

    No solo los empleados de las llamadas fábricas de trolls, sino también los programas informáticos denominados bot, así como los voluntarios, propagan la desinformación, y además, por decisión y voluntad propia.

    'La estrategia de Rusia permanece invariable. Tratan de socavar la credibilidad, despertar la incertidumbre y forzar unas decisiones muy concretas. La baja participación es una amenaza para el resultado de las elecciones al Parlamento Europeo. Si llega más o menos al 30% o 35%, a la propaganda antieuropea le será más fácil afirmar que las elecciones no fueron representativas. Creo que Rusia concentrará su actividad solo en unos pocos países en los que tiene mayor influencia', explica Janis Sarts, directora de Stratcom.

    Martins Spravniks, asesor del partido de centroderecha Unidad, en el poder, no tiene dudas de que el tema recurrente de la campaña de este año antes de las elecciones al Parlamento Europeo será principalmente la amenaza rusa".

    Es curioso ver cómo nuestros colegas copian y pegan casi sin cambiar fragmentos enteros que cuentan al público sobre las fábricas de trolls y los voluntarios que propagan la desinformación y además por voluntad propia.

    ¿Y, por cierto, si es por voluntad propia porqué lo llaman "propaganda del Kremlin"? ¿Es realmente esa la propaganda rusa la que tiene la culpa de la baja participación que se espera en las elecciones al Parlamento Europeo o esa baja participación se debe a la falta de interés y de confianza a las fuerza políticas que se presentan?

    Más información: Pompeo planea nuevas sanciones conjuntas de la OTAN contra Rusia

    Hablando de minorías, en particular, de la minoría rusoparlante que está viviendo en Letonia, cabe recordar que los países del Báltico también son una minoría dentro de la Unión Europea. Pero los socios los tratan de iguales, tienen todos los derechos como miembros de pleno valor.

    Más aun, precisamente esa "minoría" dentro de la UE ha sido y sigue siendo la fuerza locomotora de las sanciones antirrusas, que en muchas ocasiones van en contra de los intereses de la vieja Europa. Pero como vemos el trato de las minorías se difiere mucho, según el caso…

    Precisamente de los efectos negativos de las sanciones antirrusas para Europa habló el presidente ruso Vladímir Putin en el marco del V Foro Ártico Internacional. Según el líder ruso, las pérdidas económicas de la Unión Europea por las sanciones contra Moscú son el doble de lo que perdió Rusia.

    La voz de las antiguas repúblicas del Báltico de la Unión Soviética no solo se oye muy bien en la política económica comunitaria respecto a Rusia. Son también muy activos a nivel de la política militar de Occidente en relación a Rusia. Y eso que dentro de la Unión Europea son literalmente una minoría.

    La amenaza rusa de la que tanto habla el artículo de El País citando a los habitantes de Letonia resonó en el 70 aniversario de la OTAN, según escribe la RTVE en su página web.

    "Rusia ha marcado por completo la reunión mantenida en Washington por los 29 ministros de Exteriores de la OTAN. La presencia de la Alianza Atlántica en el mar Negro o la de militares rusos en Venezuela han estado en el centro del debate", dice el artículo.

    Mientras los medios internacionales acusan a Rusia de hacer propaganda fuera de sus fronteras, hoy hemos visto cómo nuestros colegas ejercen la propaganda destinada a sus públicos internos. 

    Hemos visto cómo el tema de la minoría rusoparlante en Letonia, abordado por El País, que en principio podría llegar a ser un ejemplo de desigualdad entre los ciudadanos que residen en la Unión Europea, ha llevado al autor a lanzar acusaciones contra los propios rusoparlantes.

    Tema relacionado: El relator de la ONU llama a la UE al diálogo con Rusia para evitar pérdidas por sanciones

    Les acusa de ser un caballo de Troya y sostiene que sueñan con la entrada de las tropas rusas a Letonia. Además, aprovecha el tema para volver a hablar de la amenaza rusa y de la propaganda rusa. Y todo eso sin ofrecer argumento alguno a favor de la fobia de los letones que en serio se preparan para defender su capital, Riga, durante dos días, en caso de una invasión militar rusa, hasta que lleguen los refuerzos de la OTAN.

    No es más que un ejemplo clásico de propaganda y manipulación que, además, no viene de unos voluntarios que operan en redes sociales, sino de un medio de referencia a nivel europeo.

    Etiquetas:
    sanciones, OTAN, UE, El País, Vladímir Putin, Letonia, Rusia
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