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    Memoria selectiva: ¿'La verdad de las mentiras'?

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    Javier Benítez, Dmitri Polikárpov
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    Desde la CNN ya buscan la 'huella rusa' en el fracaso de la embestida de Occidente bajo las órdenes de EEUU para derrocar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Mientras, el escritor peruano, Mario Vargas Llosa, a través del diario El País de España se acerca a la 'historia' de Ucrania y la enlaza al presente de una forma sesgada y peligrosa.

    Manipulaciones. Manipulaciones actuales y manipulaciones de la historia en medios de comunicación de Occidente relacionadas de forma indivisible con la actualidad. 

    Hace unas semanas nos preguntábamos a qué espera EEUU, y qué condiciones necesita, para atreverse a enviar tropas a Venezuela. Una pregunta que ahora se hacen algunos medios internacionales occidentales.

    ¿Qué factores cambiaron la dinámica de la crisis venezolana cuando una intervención militar extranjera parecía casi inminente?, es la interrogante que aparentemente encontró una respuesta en CNN en español. "Rusia, ¿la pieza que cambió la dinámica de la crisis venezolana?", titula la cadena a uno de sus informes. 

    El presentador Xavier Serbiá abordó el tema con Reggie Thompson, analista de la firma Stratfor. Según Serbiá el apoyo público de Rusia a Maduro llega en momentos en que el diputado Juan Guaidó encuentra cierta resistencia pese al apoyo nacional e internacional. 

    Lo que llama la atención de este reporte es ver cómo el presentador intentó de forma insistente conseguir que el analista de Stratfor dijera que efectivamente es Rusia el actor clave en la crisis venezolana que ha impedido la invasión militar estadounidense. A lo que Thomspon respondió con cautela al indicar que aunque Rusia podría salvar temporalmente a Maduro, a largo plazo no tiene recursos suficientes para solucionar la crisis venezolana.

    Entonces, ¿a qué viene este titular de "Rusia, pieza que cambió el ritmo de la crisis venezolana"? ¿Será quizá por si acaso algo sale mal con el plan que Washington tiene para Caracas, se pueda decir que Moscú tiene la culpa? Dicho de otra forma, ¿especular con una nueva 'intromisión rusa', en este caso en Venezuela?

    Para EEUU la pregunta realmente clave ahora es hasta dónde está dispuesta a llegar Rusia en sus intentos de impedir un cambio forzado del poder en Venezuela. Una cuestión que Serbiá le trasladó a Thompson.  

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    Así las cosas, la esperanza de la Casa Blanca pasa por el hecho de que el Kremlin tiene otras tantas crisis pendientes que si se agravan se olvidará de Miraflores para concentrarse en los problemas más cercanos desde el punto de vista geopolítico. Pero parece que no es el caso. "Rusia: Haremos lo posible para impedir ataque de EEUU a Venezuela", titula a una de sus crónicas HispanTV.

    El reporte del medio iraní tiene un elemento muy importante que falta en las noticias de los medios occidentales. Hablan de los planes de cambiar el poder en Venezuela como de algo común y corriente y a nadie se le ocurre decir que esto es una intromisión en los asuntos de un Estado soberano que va en contra del derecho internacional.

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    Otro elemento clave que cuesta encontrar en los medios internacionales que cubren la crisis en Venezuela es el hecho de que la oposición venezolana se niega a negociar con el Gobierno de Maduro. Parece que nadie se pregunta por qué.

    En comentarios para Hispan TV, el analista internacional José Antonio Egido opina que la respuesta es evidente: no hay negociaciones porque no cuadran con los planes de los que están apoyando a la oposición venezolana.

    La conclusión clave aquí que la parte que más ha agravado la situación política en Venezuela está fuera del país, y es la que se ha opuesto a pie juntillas a permitir un diálogo real entre los principales actores del conflicto. Porque el objetivo de esta parte no son las negociaciones, sino conseguir la llegada al poder de un político cómodo y 'agradecido'.

    No se trata de un caso aislado, sino de un caso típico en lo que se refiere a la política internacional de Washington en los últimos años. Un ejemplo similar es Ucrania, donde igualmente los actores que más agravaron la situación estaban fuera del país. 

    Por otra parte, la manipulación de la historia casi siempre tiene detrás temas actuales. Y es que el diario español El País publicó una tribuna del premio Nobel de literatura Mario Vargas Llosa titulada 'La tragedia de Ucrania'

    Vargas Llosa describe que 'Anne Applebaum relata la hambruna premeditada por Stalin para someter a la población de Ucrania, frenar todo intento de nacionalismo y liquidar a las organizaciones que se resistían a integrarla a la URSS'.

    El artículo del escritor peruano presenta el libro de Anne Applebaum 'Hambruna roja'. "La investigación que la autora lleva a cabo revela al mundo, en su apocalíptica dimensión, un acontecimiento que, por lo menos en sus características reales, había sido ocultado por la censura estalinista, pese a los aislados esfuerzos de algunos historiadores", escribe.

    "Según ella, la hambruna fue premeditada por Stalin y su cortejo de cómplices —Mólotov, Kaganóvich, Voroshílov, Póstishev, Kosior y algunos más— para someter a Ucrania, frenar todo intento de nacionalismo en su seno y liquidar a las organizaciones que se resistían a integrarla a la URSS bajo la férula de Moscú. Y da como pruebas el que en aquellos mismos años el Politburó soviético redujo drásticamente la publicación de libros y periódicos en ucraniano, así como la enseñanza de esta lengua en las escuelas y universidades, e impuso el ruso como idioma oficial del país.

    […] Leer un libro como el que ha escrito Anne Applebaum no es un placer, sino un sacrificio. Eso sí, obligatorio, si uno quiere conocer a los extremos a que puede conducir el fanatismo ideológico, la ceguera y la imbecilidad que lo acompañan, y la irremediable violencia que es, a la corta o a la larga, su consecuencia. La hambruna y las muertes en Ucrania ayudan a entender mejor el terrorismo yihadista y la bestialidad irracional que consiste en convertirse en una bomba humana y hacerse volar en un supermercado o en una sala de baile, pulverizando a decenas de inocentes. "¡Nadie es inocente!" era uno de los gritos del terror anarquista según Joseph Conrad, que describió mejor que nadie esa mentalidad en El agente secreto".

    Hay que leer varias veces este artículo antes de creer que un escritor e intelectual de la dimensión de Vargas Llosa compra la versión de Anne Appelbaum de que la hambruna fue un plan de Stalin y su séquito para someter a Ucrania. Es verdad que ha sido uno de los episodios más trágicos en toda la historia del siglo XX. Pero decir que la hambruna fue un plan de Stalin contra Ucrania, es casi lo mismo que decir que la Segunda Guerra Mundial fue un plan de Hitler contra Ucrania.

    Es decir, la hambruna afectó a millones de personas por todo el país que en aquel entonces se llamaba Unión Soviética y donde Ucrania acababa de aparecer en el mapa como una república que integraba la URSS, en cuyo territorio habitaba una mezcla de nacionalidades que incluía áreas con mayorías rusas y judías.

    No obstante, esto no impide a la autora del libro vender a Vargas Llosa –y a otros lectores– la versión de que Ucrania era ya víctima de Moscú hace 90 años. La explicación de esta memoria selectiva a la hora de escribir sobre un genocidio indiscriminado parece evidente: sin la palabra Ucrania en el titular del artículo de Vargas Llosa, el libro no tendría tanto éxito. Es un ejemplo clásico de una manipulación de la historia con un tema de actualidad como telón de fondo.

    También ha sorprendido mucho la frase del escritor que dice que "la hambruna y las muertes en Ucrania ayudan a entender mejor el terrorismo yihadista y la bestialidad irracional que consiste en convertirse en una bomba humana y hacerse volar en un supermercado o en una sala de baile, pulverizando a decenas de inocentes".

    Me pregunto ¿qué quería decir Vargas Llosa con esta frase? ¿Que una hambruna premeditada equivale a terrorismo, o bien que el terrorismo se presenta como una respuesta comprensible a semejante trato por parte de las autoridades?

    Si de verdad se trata de tu segunda sugerencia, es muy grave. Además, hay que destacar que el libro no sólo es un homenaje a las víctimas y una revelación de datos secretos. Tal y como está enfocado, es una clara señal de apoyo a las autoridades de Ucrania en sus intentos de escribir una historia sesgada de su país. Y un desafío a los familiares de las víctimas de la hambruna en otros territorios de la ex Unión Soviética.

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    Y la verdad es que semejantes manipulaciones de la historia llegan como un balón de oxígeno para las autoridades ucranianas inscribiendo en la conciencia de Occidente una historia ficticia del país en la que lo único que no cambia con el paso de los siglos es la represión rusa contra los ucranianos. Se trata sin duda de hacer un flaco favor a Kiev. Porque un país que prefiere una historia ficticia y sesgada a la realidad, no tiene más futuro que ser cada vez más dependiente de esas manipulaciones de la historia.

    Mario Vargas Llosa escribió una vez: "Las historias son rara vez fieles a aquello que aparentan historiar, por lo menos en un sentido cuantitativo: la palabra, dicha o escrita, es una realidad en sí misma que trastoca aquello que supuestamente transmite, y la memoria es tramposa, selectiva, parcial. Sus vacíos, por lo general deliberados, los rellena la imaginación".

    Etiquetas:
    Mario Vargas Llosa, Venezuela, Ucrania, Rusia
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