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    El confinamiento ha roto sus rutinas y COVID–19 ha cancelado su sueño olímpico, pero estos atletas se adaptan a las nuevas circunstancias como peces en el agua. La nadadora de sincronizada Alisa Ozhogina, el canoista Gonzalo Martín y Javier García de remo, dan ejemplo de adaptación y superación.

    El río Guadalquivir en Sevilla a estas alturas del año suele ser un hervidero de atletas acompañados de entrenadores que espolean a las embarcaciones con un megáfono. 230 deportistas de todo el mundo tienen en el Centro Especializado de Alto Rendimiento (CEAR) de Remo y Piragüismo de Sevilla su centro de campaña de cara a las grandes citas deportivas.

    "La noticia repentina de que teníamos que desalojar el Centro e irnos cada uno a nuestras casas fue un palazo. Se hizo un silencio que nunca había sentido allí, un bajonazo colectivo", explica al teléfono Javier García, uno de los integrantes del equipo español de remo que tenía prácticamente asegurada su participación en las Olimpiadas de Tokio 2020. "Iban a ser nuestras primeras olimpiadas, imagina como sienta tras cuatro años preparándote exclusivamente para un sueño así".

    Javier García en una prueba con el combinado nacional
    © Foto : Javier García/Archivo propio del atleta
    Javier García en una prueba con el combinado nacional

    El anuncio del Primer Ministro nipón Shinzo Abe, de acuerdo con el Comité Olímpico Internacional, de aplazar los Juegos de Tokio al menos un año ha arramblado también con las ilusiones del canoista Gonzalo Martín, su sensación tras el aplazamiento es de tranquilidad.

    "Para nosotros lo peor estaba siendo la incertidumbre, preparar unas olimpiadas implica una dedicación infinita y yo estaba sin poder entrenar por el confinamiento, mientras que otros atletas de otros países sí lo estaban haciendo. Ahora, al menos la incertidumbre se ha despejado y la realidad es la misma para todos", concluye.

    Ambos siguen lidiando con el confinamiento estos días, para atletas acostumbrados a horas de ejercicio físico diario a cielo abierto, el confinamiento es especialmente duro, a la par que sienten como se deshincha la tensión por la inminente competición. Aunque los olímpicos de Tokio esperaban al mes de julio, en abril y mayo ya tenían lugar las indispensables pruebas clasificatorias nacionales y continentales.

    "Es inevitable que haya algo de relajación, tras el bajón emocional que hemos sentido ahora viene algo de distensión, de hecho los entrenamientos darán un paso atrás, más focalizados en mantener forma que en conseguir nuevos objetivos", confiesa Gonzalo Martín.

    A grandes males, grandes remedios

    Javier García y Gonzalo Martín han trasladado el gimnasio a casa, gracias a pesas, bicicleta estática y el indispensable ergómetro, estos palistas pueden mantener la disciplina con sesiones "improvisadas con todo lo que encontramos, se trata de cumplir con sesiones de entre 3 y 5 horas diarias, esa disciplina no podemos perderla", explica García. Ambos han convertido su habitación y su patio en un gimnasio improvisado.

    Pero ¿qué pasa cuando no basta con mantener la forma? Disciplinas como la natación sincronizada suponen un verdadero reto en estos días de confinamiento. Como dijo la campeona de sincronizada Ona Carbonel ­—42 medallas de oro entre mundiales y olimpiadas— los buenos se quejan, los mejores se adaptan, y esa capacidad de asumir la cuarentena y afrontarla con espíritu es la que desprende Alisa Ozhogina.

    Alisa Ozhogina en el Mundial de Kazan
    © Foto : Alisa Ozhogina/Archivo personal de la atleta
    Alisa Ozhogina en el Mundial de Kazan

    Aunque nació en Moscú Alisa lleva toda su vida en Sevilla. En la piscina trata de hacerse con lo mejor de las dos escuelas.

    "En Rusia se trabaja para el oro, no se entiende el deporte como hobbie, con la selección española en cambio trabajamos más desde el corazón y la emoción, queremos expresar y hacer vibrar", dice.

    Una de las peculiaridades de la nueva etapa en la preparación de Alisa y el resto de 11 integrantes del combinado de sincro, más allá de estar recluidas en casa, es la manera de seguir funcionando como una unidad perfectamente coordinada e integrada. "Somos como un reloj, a las 9 ya estamos todas conectadas a Skype para hacer calentamiento, con una planificación diaria que combina todas las disciplinas para que cada día sea diferente y sigamos estando motivadas".

    Skype es la herramienta de la que se vale el equipo de sincro para una interacción continua con los entrenadores durante las 4 horas diarias de gimnasia. Después está la parte más técnica, estudio de coreografías, análisis de fallos recurrentes y un triple pase de la música.

    • Equipo de sincro España entrenando via Skype durante la cuarentena
      Equipo de sincro España entrenando via Skype durante la cuarentena
      © Foto : Equipo de sincro España
    • Equipo de sincro España entrenando via Skype durante la cuarentena
      Equipo de sincro España entrenando via Skype durante la cuarentena
      © Foto : Equipo de sincro España
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    © Foto : Equipo de sincro España
    Equipo de sincro España entrenando via Skype durante la cuarentena

    "Hemos probado diferentes formas porque sincronizar vía skype es imposible con los retardos de cada conexión, así que apagamos los micrófonos, y solo tomamos como referencia un movimiento de inicio, así todas vamos sincronizadas", explica. "Lo más friki es cuando llega la parte de cardio, que hacemos fuera del agua, lo que para nosotras no es normal. Una coge la bici estática, otra hace flexiones, otra salta a la comba, ¡es una locura ver nuestras pantallas en esos momentos!".

    Adaptar los entrenamientos a seco y la coordinación es algo que está exigiendo de mucho ingenio para atletas y preparadores, un equipo que pasa el 80% de la práctica deportiva sumergido. Alisa bromea: "Al menos tengo claro una cosa, que voy a batir mi record de permanencia fuera del agua, pero lo cierto es que ahora la prioridad es la salud. Nosotros hemos encajado este golpe con fuerza, cuanto más nos lo compliquen, más fuertes estamos. Mira a tu alrededor, la situación es tan complicada con el coronavirus que o adoptas una aptitud positiva o te mueres".

    Despejada la incertidumbre de los Juegos, con la promesa del Comité Olímpico Español de prolongar también las becas del Plan ADO, estos jóvenes inspiran: encaran la crisis del COVID-19 con ejemplaridad, resignación, adaptación y optimismo de cara al futuro, queda claro que en seco o en remojo, la sociedad podrá seguir contando con la pasión de estos atletas.

    Etiquetas:
    cuarentena, deporte, Juegos Olímpicos, JJOO
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