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    Cómo hacen los pilotos para ir al baño durante vuelos largos es una pregunta que se hacen muchas personas ajenas a las complejidades de la vida militar. Y la verdad es que no es una tarea fácil acudir al llamado de la naturaleza cuando se está en la cabina cerrada de un avión que vuela a miles de metros de altitud y a una velocidad supersónica.

    Naturalmente, los ingenieros y diseñadores de los cazas han previsto esta posibilidad. En todos los ejércitos del mundo, el problema se resuelve más o menos igual. Y si en los grandes aviones, como los bombarderos estratégicos o los de transporte, se puede encontrar un baño casi normal, la situación en los cazas es más complicada, escribe Serguéi Yúferev para el blog militar Topwar.

    ¿Cómo se resuelve el problema de los retretes a bordo en Rusia?

    Lo primero que debe entenderse es que el problema del retrete a bordo se resuelve de manera diferente en la aviación estratégica y en la táctica, y es más agudo en la segunda.

    En los grandes aviones, como los bombarderos estratégicos, portamisiles o de transporte militar, la situación es casi igual que en los aviones de pasajeros o en los trenes de larga distancia. El tamaño permite a los diseñadores insertar inodoros prácticamente ordinarios, con ajustes para su colocación en el aire.

    En los bombarderos estratégicos, que pueden permanecer en el aire durante 12 horas o más, no solo hay baños sino también estufas portátiles o microondas para calentar y cocinar comida.

    El famoso bombardero estratégico Tu-160 —el Cisne Blanco— tiene un compartimiento separado con un inodoro. Aunque quienes no están familiarizados con el avión podrían no reconocer este cuarto como un baño. El inodoro allí es plegable y también puede haber un recipiente especial para la orina.

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    Публикация от Михаил Делягин (@m_delyagin)

    En los bombarderos Tu-95 hasta principios de los años 1980 no había un cuarto de baño separado. El baño estaba instalado justo detrás del operador de radio, directamente en la cabina. Por razones obvias, a nadie le gustaba usarlo. Después de 1981 en los bombarderos Tu-95MS ya apareció un baño más adecuado, explica Yúferev.

    ​En la aviación de transporte, todo era aún más simple. En los aviones más antiguos, como el An-12, el problema se resolvía de la forma más sencilla posible: un gran cubo galvanizado o de plástico en la bodega de carga que podía cubrirse con una tapa. En los aviones más modernos como el IL-76M y el An-124 había módulos sanitarios separados, parecidos a los que se pueden encontrar en los aviones de pasajeros. 

    ¿Cómo van al baño los pilotos de caza?

    En los cazas y bombarderos del frente, el problema con los inodoros es mucho más agudo. Inicialmente fueron diseñados para volar un par de horas como máximo, pero con el desarrollo de la tecnología y la aparición de los aviones cisterna voladores comenzaron a pasar en el cielo de 12 a 15 horas tras repostar en vuelo. 

    En la aviación táctica, la tripulación solo tiene la posibilidad de orinar. Los pilotos tienen a su disposición contenedores especiales herméticamente cerrados para la recogida de orina llamados cisternas sanitarias. Estas cisternas se encuentran en los cazas Su-27 y MiG-29, así como en los cazabombarderos Su-34.

    La cisterna sanitaria es un dispositivo muy simple y es individual para cada piloto. Externamente es un tanque de metal que tiene un cuello bastante ancho. Dentro del tanque puede haber productos químicos especiales que neutralizan los olores desagradables. Es un dispositivo simple que no ha sido cambiado en los aviones rusos durante décadas. Pero aquí hay un inconveniente: el piloto necesita liberar sus manos para desabrocharse la ropa dejando el control de la máquina por un tiempo.

    Para los cazas ruso de quinta generación se creó un dispositivo fundamentalmente nuevo —calzoncillos especiales con un recipiente para los líquidos—. Fue mostrado por primera vez en el 2013 y se conocen como PZh-1. Facilita la vida del piloto ya que no necesita desabrochar el sistema de suspensión, el mono de vuelo, ni distraerse del control directo de la aeronave para vaciar su vejiga. 

    Según los desarrolladores, PZh-1 son unos calzoncillos de algodón ordinarios y en la zona de la ingle tienen un depósito especial donde se deposita el líquido. Este recipiente está conectado al sistema de saneamiento de a bordo por medio de una manguera con una válvula. Gracias al eyector que funciona con aire caliente, la orina es eliminada fuera del avión de combate.

    Los retretes de aire en EEUU

    Los estadounidenses tienen formas muy similares de resolver este problema. En los aviones estratégicos y en los de transporte hay cabinas de baño separadas. En cuanto a los aviones tácticos, sus pilotos también enfrentan dificultades. Tienen la oportunidad de orinar, aunque para ello deben tener cierta agilidad.

    En los vuelos largos, los pilotos de EEUU utilizan pequeñas bolsas de material polimérico duradero, conocidas como Piddle Packs. El dispositivo es un simple contenedor de plástico flexible que contiene un producto químico especial en forma de pequeños gránulos esféricos absorbentes.

    ​El llenado del recipiente convierte la orina en un gel eliminando el olor desagradable. Las bolsas están equipadas con un dispositivo especial de bloqueo, pero incluso en caso de sobrecarga o de maniobras complicadas, es poco probable que el gel se escape o cause molestias.

    Etiquetas:
    pilotos, baño, aviación
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